Obreros en la OIT piden censura para Martinelli

PANAMÁ. Las protestas en contra del presidente de la República, Ricardo Martinelli, llegan hoy a Ginebra, Suiza. Los representantes del ...

PANAMÁ. Las protestas en contra del presidente de la República, Ricardo Martinelli, llegan hoy a Ginebra, Suiza. Los representantes del sector obrero que viajaron a Europa para la 101ª Conferencia Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lograron el apoyo de las delegaciones de trabajadores de otros países para manifestarse en contra del mandatario panameño.

La delegación panameña de trabajadores —encabezada por Víctor Torres, dirigente de Convergencia Sindical— distribuyó ayer volantes entre los participantes de la reunión de la OIT, en las que exponen la realidad del sindicalismo en Panamá.

Los trabajadores panameño abandonarán la sala cuando Martinelli inicie su discurso. El gesto será apoyado por las delegaciones de trabajadores de 185 países, informó Miguel Ángel Edwards, secretario general de la Central de Trabajadores.

VOLANTE

El contenido de las volantes que repartió ayer la delegación panameña de trabajadores hace un repaso de las decisiones del Gobierno que han afectado al sector obrero y, además, analiza la realidad socioeconómica de los trabajadores el país.

En el primer párrafo de la volante se lee que Martinelli ha sido invitado a la conferencia anual de la OIT, sin considerar que su Gobierno destituyó a más de 45 mil funcionarios, impuso la antisindical Ley 30 de 2010, criminalizó y reprimió la protesta, provocando la muerte de más de siete sindicalistas y cientos de lisiados de por vida, hechos impunes hasta ahora.

Agrega que suspendió el subsidio estatal para capacitación sindical a algunas organizaciones y no lo ha restablecido, pese a solicitud del Comité de Libertad Sindical. Agrega que desde el 2009, cuando Martinelli asumió el poder, se han negado 30 personerías jurídicas a nuevos sindicatos e impide las negociaciones colectivas.

Otro aspecto que recriminan los trabajadores es la decisión del Gobierno de trasladar este año el día feriado del 1 de mayo, cuando se celebra el Día Internacional del Trabajo.

También se quejan que el poder adquisitivo de los trabajadores se ha disminuido en un 30%.

‘El presidente Martinelli jamás ha sido respetuoso de los derechos de los trabajadores, por eso exhortamos a los asistentes a rechazar esta invitación y solidarizarnos con los trabajadores panameños, perseguidos y excluidos por el Gobierno’, señala el documento.

INFORME DE LA OIT

Algunas de las denuncias del sector obrero panameño son reiterativas. El último informe de la OIT, que data de marzo de 2012, sobre la realidad sindical de Panamá, cuestiona al Gobierno por algunas medidas en contra del movimiento sindical, incluso habla de violaciones a convenios del organismo internacional.

Hace referencia específica a la negación de personerías jurídicas a sindicatos. ‘El Comité considera que diferentes requisitos legales o interpretaciones de ellos en la práctica parecen haber atentado contra el artículo 2 del Convenio número 87 a tenor del cual los trabajadores sin ninguna distinción y sin autorización previa tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes’, señala el informe.

La OIT exigió al Gobierno panameño que examine de manera proactiva y constructiva con las organizaciones de trabajadores querellantes los motivos de negar las personerías jurídica a los sindicatos que han sido rechazadas.

En el informe también se cuestiona los despedidos de trabajadores de varias empresas que intentaron constituir un sindicato. La OIT le recordó al Gobierno panameño que el Convenio 98 ‘prohíbe expresamente despedir a un trabajador o perjudicarlo en cualquier forma a causa de su afiliación sindical’.

El informe destaca el hecho de que el Gobierno derogó la Ley 29 de 8 de junio de 2010 (‘ley chorizo’), tal como lo había recomendado el organismo, que prohibía las negociaciones de convenciones colectivas en el área especial de Barú durante los primeros seis años de las empresas.

La realidad del sindicalismo panameño no solo se limita al sector privado. El informe de la OIT también se refiere a la situación de la Federación Nacional de Servidores Públicos (Fenasep), que no es reconocida por el Ministerio de Trabajo como sindicato.

Martinelli dará su discurso en Ginebra con una sala vacía en la que hablará del incremento del salario mínimo y reiterará que Panamá respalda la libertad de asociación y sindical, así como el reconocimiento del derecho de negociación colectiva. También resaltará algunos proyectos de su gestión como el ‘Primer empleo’, que ha estado rodeado de denuncias.

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