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Panamá defiende en la ONU un ‘multilateralismo útil’ para enfrentar crisis globales
- 26/05/2026 11:25
El ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, abogó este martes 26 de mayo por un “multilateralismo útil” durante el Debate Abierto de Alto Nivel del Consejo de Seguridad titulado “Defender los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y Fortalecer el Sistema Internacional Centrado en la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.
Un multilateralismo que, en palabras de Martínez-Acha, “no se mida únicamente por el número de resoluciones adoptadas, sino por su capacidad para prevenir conflictos, proteger vidas, generar desarrollo y ofrecer respuestas concretas a los desafíos de nuestros pueblos”.
“Las Naciones Unidas alcanzan su máxima relevancia cuando se convierten en un instrumento eficaz para construir soluciones. La legitimidad del sistema internacional no descansa únicamente en sus normas, sino también en su capacidad para responder a las necesidades reales de la humanidad”, sostuvo el jefe de la diplomacia panameña durante su intervención en una reunión presidida por el canciller chino, Wang Yi.
En su discurso, Martínez-Acha puso en valor diversos momentos históricos en los que Panamá sirvió como puente para fomentar el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de controversias.
“Panamá no es ajena a las complejidades de la diplomacia internacional ni a las tensiones que surgen cuando las aspiraciones nacionales se entrelazan con las dinámicas del sistema multilateral y los apetitos geopolíticos. Nuestro país ha mantenido una relación histórica con los esfuerzos de cooperación internacional”, subrayó.
Entre los ejemplos citados destacó el Congreso Anfictiónico convocado por el libertador latinoamericano Simón Bolívar en 1826, así como la participación de Panamá en la Conferencia de San Francisco de 1945, relacionada con la creación del sistema internacional contemporáneo y antecedente de la Organización de las Naciones Unidas.
“Doscientos años después [del Congreso Anfictiónico], el próximo mes de junio, nuestro país se prepara para conmemorar ese legado, reafirmando una idea transversal de nuestra historia: Panamá como punto de encuentro, conexión y diálogo entre naciones”, apuntó.
Panamá, añadió Martínez-Acha, no concibe esa vocación como una mera circunstancia geográfica, sino como una responsabilidad histórica. “Somos una nación nacida para conectar océanos, continentes, culturas, economías y visiones del mundo. Nuestra geografía nos unió al comercio global; nuestra historia nos comprometió con el entendimiento entre los pueblos”, expresó.
El canciller también recordó la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrada en Panamá en 1973. “Aquella reunión, realizada fuera de esta sede, representó mucho más que un episodio diplomático. Representó la capacidad de un Estado pequeño de movilizar la atención internacional y utilizar los mecanismos existentes de la organización para llevar una discusión de enorme sensibilidad política, identidad nacional y soberanía al centro del sistema multilateral. Para Panamá, ese precedente continúa teniendo un profundo significado histórico”, afirmó.
En ese sentido, Martínez-Acha señaló que este episodio demuestra que incluso los Estados más pequeños pueden ejercer influencia política dentro del sistema internacional cuando existe un compromiso genuino con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
“El multilateralismo no se fortalece únicamente a través de discursos sobre reforma, sino también cuando los Estados utilizan activamente los mecanismos ya existentes para construir diálogo, legitimidad y soluciones políticas”, sostuvo.
Al inicio de su intervención, el canciller defendió la vigencia de la Carta de las Naciones Unidas, documento fundacional del organismo, en el marco de su octogésimo aniversario.
“Millones de personas continúan viviendo bajo el peso del conflicto, el desplazamiento, la inseguridad y la incertidumbre. Esta realidad nos obliga a reflexionar no solo sobre la vigencia de la Carta, sino sobre la fortaleza y consistencia del compromiso que los Estados miembros mantienen con este tratado internacional”, expresó Martínez-Acha, quien insistió en que la Carta debe entenderse como un compromiso político vivo y permanente con los principios y propósitos que dieron origen a la ONU.
El jefe de la diplomacia panameña también defendió la importancia de la ONU en un contexto global marcado por la polarización, destacando su papel como espacio para transformar las diferencias políticas en soluciones colectivas.
“En tiempos de creciente polarización, preservar espacios de diálogo no es un gesto de cortesía diplomática; es una necesidad estratégica para la paz internacional. El diálogo no es una muestra de debilidad. Es la expresión más elevada de la confianza en la razón, en la diplomacia y en la capacidad humana de encontrar soluciones pacíficas a los desacuerdos”, remarcó.
El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores describió además un escenario internacional marcado por uno de los mayores desafíos de la actualidad: la adaptación a un mundo que evoluciona y se reconfigura cada vez más rápido.
“Reconocer este reto no debilita a la organización. Al contrario, constituye un ejercicio necesario de honestidad institucional. Es evidente que existen profundas divisiones geopolíticas, pérdida de confianza entre Estados y crecientes dificultades para construir consensos en torno a conflictos y crisis. Sin embargo, parte del desafío radica también en la forma en que los Estados utilizan y se aproximan, o no, a la organización”, apuntó Martínez-Acha.
En este contexto, el canciller exhortó a los presentes a construir una capacidad colectiva capaz de responder a la velocidad de los cambios actuales y advirtió que la paz internacional no está garantizada.
“Precisamente por eso existe esta organización, cuya Carta incorpora nociones de adaptación, evolución y progreso. Las Naciones Unidas no son únicamente el producto de aspiraciones idealistas, sino también el reflejo de la realidad construida por los propios Estados que hoy la integran”, agregó.
Con el objetivo de subrayar el papel esencial de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz internacional, Martínez-Acha recordó la participación de la ONU en contextos históricos complejos, como la desescalada de la denominada Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, así como las misiones de estabilización en países como Namibia y Guatemala.
También destacó la labor humanitaria de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, que brindó asistencia y protección vital a 115.7 millones de personas en 2024 y a 97.8 millones en 2025.
El canciller concluyó su discurso asegurando que Panamá continuará siendo “una tierra de encuentro, una voz para el diálogo y un puente para la paz”.