Retos de los profesionales de Salud en la atención de pacientes con Covid -19

La atención directa e integral al paciente con enfermedades infectocontagiosas representa un reto para el personal de Salud, debido a los riesgos que se generan en un ambiente asistencial.

La atención directa e integral al paciente con enfermedades infectocontagiosas representa un reto para el personal de Salud, debido a los riesgos que se generan en un ambiente asistencial. Esto cobra mayor relevancia en el contexto actual, dominado por la pandemia del Covid-19.

La aplicación inadecuada de las normativas de bioseguridad al momento de realizar una intervención sanitaria, nos expone a altos niveles de contaminación, comprometiendo nuestra integridad, pese a que el aprendizaje de dichas medidas de bioseguridad nos acompaña desde el inicio de nuestra formación profesional y el uso de los equipos de protección personal (EPP) es parte de nuestro quehacer diario. Todo lo aprendido y aplicado a lo largo de nuestra vida profesional –para minimizar el riesgo de propagación de infecciones–, ha sido insuficiente, especialmente cuando nos enfrentamos a una nueva y desconocida enfermedad, como la infección causada por el nuevo coronavirus.

Esta enfermedad, que se caracteriza por ser potencialmente letal y altamente transmisible, nos ha llevado a incorporar medidas de precaución más rigurosas, orientadas a mitigar los contagios, aspecto que conlleva un cambio radical en nuestra actitud y en nuestra vestimenta de trabajo; no obstante, su uso nos proporciona la seguridad y protección necesaria para brindar una atención oportuna y de alta calidad.

Los pacientes hospitalizados a consecuencia del brote de Covid-19 esperan mucho de nosotros, principalmente un trato respetuoso y humano, pues se sienten seguros en las manos de un equipo que puede ayudar con un mejor abordaje, técnicas diagnósticas, tratamientos y cuidados integrales óptimos para su pronta recuperación; por lo tanto, es nuestra responsabilidad cumplir a cabalidad las funciones asignadas de forma segura y efectiva, mostrando comprensión y compasión hacia las personas que por diversos y variados factores han adquirido esta enfermedad.

Para los profesionales que atendemos a estos pacientes no ha sido una tarea fácil; consideramos que la carga de trabajo y el estrés ocupacional nos acompañan invariablemente como factores agregados en nuestras actividades diarias, y en ese sentido es reconfortante saber que los especialistas en salud mental han estado a la disposición para apoyarnos en los momentos emocionales más difíciles.

Por otro lado, el apoyo entre compañeros y las oraciones diarias por el estado de salud de colaboradores y pacientes no se han hecho esperar. Representan una forma de mantener viva la esperanza, aunque el camino sea agotador. A pesar de las situaciones emotivas, preocupantes y estresantes que vivimos, nos fortalece pensar que mañana será mejor y esa satisfacción nos la regalan los pacientes a los que tratamos, sobre todo al ver que regresan a sus hogares a completar su recuperación.

Las profesiones del campo sanitario: medicina, enfermería, técnico de enfermería tecnología médica, radiología médica, terapia respiratoria, terapia ocupacional, fisioterapia, fonoaudiología, nutrición, urgencias médicas, entre otras, enmarcan un compromiso con el bienestar de los panameños, lo que nos impulsa a prepararnos ante los nuevos retos y desafíos derivados de la atención a nuestra población. A nombre de ellos, extiendo un profundo agradecimiento al equipo humano encargado de las áreas de salud y a otras grandiosas personas que forman parte del grupo multidisciplinario que hace frente a esta pandemia. Trabajando en equipo hemos logrado avanzar en el cuidado de nuestros pacientes.

Docente y terapeuta respiratoria
Lo Nuevo