Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 13/02/2012 01:00
PANAMÁ. El viernes 10 de febrero al anochecer Mauricio Montezuma y Lorena Barría llegaron a la redacción de La Estrella. ‘Queremos hacer una denuncia’, dijo la mujer de mediana edad.
El relato expone lo que hasta ahora habían sido cabos sueltos en la muerte de Mauricio Méndez, cuya imagen con el rostro desfigurado recorrió las redes sociales.
Hasta ahora era un hecho confirmado que Méndez había sido herido la noche del lunes. La Policía Nacional dijo en su cuenta de Twitter que había muerto ‘manipulando explosivos’.
Pero Lorena y Montezuma nos cuentan una versión muy diferente.
CURIOSIDAD
Mauricio Méndez tenía 16 años, era el octavo de nueve hermanos. La noche del lunes 6 de febrero junto a otros 4 amigos se acercaron a la salida de Las Lomas, a unos kilómetros de la ciudad de David en Chiriquí. Moradores mantenían la calle principal de la comunidad cerrada en apoyo a la protesta ngäbe de esos días. Querían ser testigos en primera línea de lo que sucedía y alzar su voz en apoyo a los ngöbes .
Entre los que acompañaban a Mauricio estaban su amigo y homónimo Mauricio Montezuma y Elba Muñoz, la hija mayor de Lorena.
Ambos afirman que pasadas las 11 de la noche la Policía empezó a tirar gases lacrimógenos y un grupo de unidades avanzó hacia donde estaba el cierre. Es decir, a unos 100 ó 150 metros de distancia de la Vía Interamericana entrando hacia Las Lomas, a un costado de la calle de La Foresta. Con los gases y el avance de los policías el grupo se dispersó. Eran cerca de 150 personas que corrían en la oscuirdad de la noche.
El pelotón de control de multitudes, unos 25 policías avanzaba asegurandose de alejar a los manifestantes de la vía.
Montezuma y Mauricio se escondieron en la casa de la señora Villa Vargas, al lado del Taller Beto. ambos se tiraron al suelo. Elba y el resto del grupo corrieron más adelante con el resto de la multitud.
FRENTE A FRENTE
A simple vista Mauricio, a quien todos le llamaban ‘Lare’ allá en Las Lomas, parecía un chico normal, pero presentaba cierta discpacidad, ‘Éra un poco gago y de lento aprendizaje’, explicó Lorena. Físicamente no había duda de sus 16, pero sus pensamientos aún eran los de un niño.
Quizás por eso fue que decidió esconderse en el árbol del terreno de la señora Villa Vargas en lugar de seguir corriendo. Montezuma no quiso abandonarlo.
Cuando oyeron que la descarga policial había cesado, pensaron que era oportuno continuar la huida. Montezuma se adelantó unos pasos y cuando Mauricio se levantó quedó frente a un policía que rezagado del escuadrón se había escondido tras un árbol. Estaba agachado. Montezuma vio al policía ponerse en pie casi simultaneamente con Mauricio y luego... ¡bum! ... el disparo.
Se regresó hacia el árbol donde estaba su amigo boca abajo en el suelo e intentó ayudarlo pero el cuadro lo dejó en shock.
Como pudo pido auxilio a sus amigos, Elba y los otros encontraron a Dario Vega que en su camioneta color blanco, accedió a llevar a Mauricio hasta el Hospital de David. En el reloj se marcaban varios minutos más allá de la medianoche.
LAS VERSIONES
Elba asegura que agentes de la DIJ la fueron a buscar como testigo esa misma noche. La llevaron hasta la escena del crimen y allí escuchó a un oficial decir: ‘¡aquí no ha pasado nada! el muchacho traía un arma y por eso le dispararon’.
En Las Lomas no hubo reportes de disparos, solo los gases de la policía y el que alcanzó a Mauricio.
Quizás por eso al día siguiente la Policía dijo en su cuenta de Twitter que Mauricio había muerto manipulando explosivos. Al rato difundieron una imagen del muchacho con una varilla en el rostro, asegurando que fue impactado por fuegos artificiales. La versión del arma no volvió a escucharse. Ayer el vocero de la Policía nos informó que no tenían comentarios ‘por respeto al debido proceso de investigación’.
El abogado de la familia Méndez, José Caballero, estuvo en la autopsia y asegura que Mauricio no presentaba quemaduras. ‘Hay seis testigos que dicen que le dispararon’...
Mauricio Méndez murió sin rostro a la 1:25 am del martes 7 de febrero en el Hospital de David.