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- 17/03/2010 01:00
PANAMÁ. Entre las 12:00 del mediodía y las 3:00 de la tarde de ayer, la capital quedó paralizada. Una malévola conjunción de circunstancias convirtieron la idea de transitar por las principales arterias de la ciudad en un imposible.
Obreros del Sindicato Único de la Construcción y Similares (Suntracs) cerraron la Avenida Balboa y la Calle 50 como medida de protesta por el incremento a 7% del ITBMS recién aprobado por el gobierno en el preámbulo de una manifestación programada por grupos afines para este jueves.
Con ellos se confabuló la temperatura ambiental, el denso tráfico y las actividades propias después de un día de quincena. Movilizarse era un desafío.
Mientras en la Avenida Balboa, el corazón de las protestas y enfrentamientos, unidades anti disturbios combatieron durante más de 3 horas con trabajadores de la construcción.
La batalla fue sin tregua. Desde lo alto de las torres en construcción que se ciernen a lo largo de la Cinta Costera, llovían piedras, pedazos de varillas de hierro y bloques.
Los antimotines respondieron con bombas lacrimógenas, además también entró en escena el “Pitufo”, lanzando chorros de agua contra los manifestantes.
El saldo de las protestas fue 200 obreros detenidos a los cuales se les formularan cargos. Las autoridades además ordenarán a Suntracs pagar el saldo de los daños.
El panorama para hoy, víspera de la gran marcha, no es alentador. Estudiantes de la Universidad de Panamá se unirán a las protestas de los obreros que igualmente prometieron regresar al campo de batalla hoy al mediodía.