La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 12/01/2015 01:00
Como es costumbre entre los panameños, una vez culmina un proceso electoral, comienza la migración de adherente de un partido a otro, sobre todo en busca de la gracia y el favor del partido que llega al poder.
La pasada contienda electoral no ha sido la excepción. Y es que con el triunfo del Partido Panameñista, el 4 de mayo pasado, la tercera organización política más grande del país comienza a crecer a solo ocho meses de su inesperada victoria.
Entre abril y noviembre del año pasado, el partido oficialista sumó 13 mil 709 nuevos miembros. Aún ocupa la tercera posición como fuerza política, pero de acuerdo con las estadísticas del Tribunal Electoral (TE) es el partido que más miembros ha integrado a sus filas.
La cifra contrasta con el 4% que perdió, en general, el sistema de colectivos políticos perdieron entre la víspera de las elecciones y la consolidación del nuevo gobierno.
CUIDAR EL EMPLEO
Los expertos dicen que este fenómeno que ocurre cada cinco años responde a una actuación de los panameños que evitan ser despedidos de sus puestos en el Estado, que pidieron un favor o pagan un favor, entre otros motivos.
Esta constante en la política panameña hace que los que pierden el gobierno mermen su militancia, mientras que los partidos que llegan al poder crecen.
‘Algunas veces esto se debe a que el funcionario público mediano cambia de bandera política para no perder el empleo’, indicó el politólogo Mario Castro Arenas.
Según el politólogo, es una posición ‘sensata y hasta inteligente’, considerando que hay una especie de equilibrio para que no se le entregue todo el poder a los órganos del Estado.
En política real, lo que parece contar más es la presencia de cada partido en la Asamblea Nacional, resaltó Castro Arenas. Allí CD y PRD siguen siendo mayoría, concluyó.
Castro Arenas sostiene que esto es parte de la diversidad del elector panameño, al que no le gusta entregar el poder total, sino parcial. ‘Se puede visualizar como un balance por el lado de los diputados y el Órgano Ejecutivo’, precisó.
CARRERA ADMINISTRATIVA
Para Maribel Jaén, de la Comisión de Justicia y Paz, el fenómeno es una ‘tendencia perversa’ que se repite cada cinco años en Panamá.
‘Forma parte de la cultura clientelista del sistema electoral panameño’, apuntó.
Jaén considera que los panameños deben ver con luces largas y una solución razonable sería la carrera administrativa que permita que los empleados públicos puedan permanecer en sus puestos, por su currículum y por su carrera profesional y no como el pago que hacen los partidos a sus electores cada quinquenio.
Añadió que con estas prácticas no solo se está afectando a los empleados, sino a familias enteras.
‘Ojalá podamos crear las transformaciones necesarias que permitan que los empleados públicos dejen de ser el mercado de los partidos en el poder’, recalcó la vocera de Justicia y Paz.
Jaén comparó el tráfico de dinero con el tráfico de personas en el contexto de la migración que ocurre de un partido político a otro.
‘En nuestra sociedad no solo podemos hablar del tráfico de dinero, sino también de personas, éste se da con la migración de los electores hacia los partidos gobernantes’.
En nuestro país, añadió Jaén, diversos sectores deben orientar los esfuerzos para que se haga efectiva la ley de carrera administrativa.