Reconstruyendo la medicina

Actualizado
  • 23/06/2015 02:01
Creado
  • 23/06/2015 02:01
La idea, además de ser una gran demostración de humanidad, refuerza el hecho de que la tecnología en tres dimensiones

En marzo de este año el mundo fue testigo vía YouTube de un niño de 7 años —fanático de los superhéroes y, además, nacido con el brazo derecho parcialmente desarrollado— que conoció Tony Stark (interpretado por Robert Downey Jr.) y éste le entrega una prótesis con los diseños de la armadura de Iron Man. The Collective Project, es el nombre de la iniciativa de Albert Manero, un estudiante universitario que construye y dona extremidades impresas en 3D a niños alrededor del mundo.

La idea, además de ser una gran demostración de humanidad, refuerza el hecho de que la tecnología en tres dimensiones ha revolucionado el ámbito de la medicina como la conocemos hasta ahora. Brazos, células, rostros, todas estas piezas pueden ser reproducidas con la ayuda de este procedimiento. Una de las principales razones que resguarda su uso es lo barato que se hacen las impresoras con el tiempo, a la vez que los diseñadores optimizan resultados con sus nuevas creaciones.

Prueba de ello está en la impresora desarrollada en la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo, la cual puede imprimir células madre embrionarias humanas. En 2008 Gabor Forgacs de la Universidad de Missouri, en Columbia, imprimió junto a sus colegas vasos sanguíneos y láminas de tejido cardíaco; y aunque hace 25 años que se trabaja en avances para crear capas de tejido hecho en ingeniería, una vez que se adoptó en 2010 la impresión 3D, en el Lasse Center de Hannover, Alemania, Lothar Koch y sus colegas lograron imprimir células de piel, tal y como se reportó en septiembre de ese año en la publicación Tissue Engineering Part C: Methods .

Esta experimentación con impresión de células abre un extenso campo que puede ser beneficioso para el tratamiento de cualquier órgano del cuerpo. De hecho, se ha enfatizado el sistema esquelético dentro de los avances médicos con tecnología aditiva: en 2011, Ralf Gaebel, de la misma universidad alemana mencionada anteriormente, lideró un grupo de investigadores que creó injertos de células madre que podían desarrollarse en forma de huesos y cartílagos. El trabajo se hizo conocido en enero de 2011, en la misma publicación especializada.

En un ‘TED talk' de 2010, Anthony Atala planteaba la interrogante de si es posible hacer crecer órganos dentro del cuerpo, en lugar de transplantarlos. Aunque la respuesta no parece distar de la realidad, los usos a los que se puede aplicar este principio son innumerables. Ya se habla de impresión de órganos como riñones y, por supuesto, el estudio de enfermedades como el cáncer.

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