La propuesta del Tribunal Electoral elimina el voto en plancha y permite el voto cruzado en circuitos plurinominales, abriendo el debate entre partidos...
- 08/01/2026 00:00
Divertida, conmovedora y detallista, son algunas de las descripciones que destacamos de la nueva cinta de la directora japonesa Hikari (‘37 Segundos’), quien vuelca emociones crudas y realidades no siempre felices dentro del entretejido social y cultural de Japón en ‘Familia en Renta’, de estreno esta semana en cines panameños.
La cinta destaca a Philipp Vandarploueg (interpretado magistralmente por Brendan Fraser), un actor estadounidense, quien tras siete años viviendo en Japón sólo ha realizado un comercial de dentífricos, pero su búsqueda de papeles más serios se encuentra truncada.
Sumido en una depresión que parece superficial al principio, Philipp se encuentra contratado como actor para un funeral falso que da a un hombre adulto una visión de cómo sería el final de su vida, dando el toque de humor negro y la representación de los pensamientos de la vida que rodean a todos los personajes que Hikari nos presenta.
Tras asistir en el funeral falso, Philipp es instado por el director de los actores, Shinji (Takehiro Hira) a presentarse en su negocio, donde actores son contratados para llenar el vacío en la vida de las personas que buscan el servicio, o para ser los chivos expiatorios de algún pecado, e incluso solo como amistades para pasar el tiempo cuando la soledad se hace demasiado ruidosa. En todos los casos, los actores y actrices deben seguir una regla de oro: No encariñarse demasiado.
Pero, en un negocio en el que debes representar a la madre de un huérfano, un futuro esposo para una chica que busca su libertad, un amigo para un hombre anciano sumido en el olvido de sí mismo, o incluso, un padre para una pequeña niña, el cariño puede convertirse en una herramienta o en tu peor error.
Parece una situación bizarra y poco ética al principio, un negocio basado en mentirle a una familia o a ti mismo por obtener compañía, absolución o cualquiera sea tu necesidad con actores prepagados, pero sí existe y es un negocio vibrante en Japón, donde las tasas de depresión y suicidios son alarmantes y se casan con razones desde la presión social y familiar, hasta las batallas económicas y la cultura “trabajólica” que se han representado desde hace décadas.
Basado en estos negocios, Hikari y el cinematógrafo Takurô Ishizaka filmaron el Tokio del día a día, donde jóvenes y adultos cargan con sus propios pesares y ansiedades, buscando consuelo aún cuando sea en un gigante nobel como Philipp.
Otro de los actores recurrentes en el negocio es Aiko (interpretada por Mari Yamamoto), una joven que mayormente interpreta a las amantes de los esposos que buscan cubrir sus pasos frente a sus esposas y Aiko recibe la ira de estas. Eficiente, calmada, persuasiva y fuerte, Aiko es una mujer que ve a Tokio por como es, un lugar lleno de personas solitarias en medio de cúmulo de multitudes diarias, pero su pasión por ayudar a las personas que necesitan una mano la lleva a enseñarle los caminos del trabajo a Philipp.
En uno de sus trabajos Philipp es contratado por Hitomi (Shino Shinozaki), una madre soltera que necesita una figura paterna para asegurar que su hija pueda entrar a uno de los colegios más prestigiosos de Tokio. Tras alguna resistencia, Philipp acepta el trabajo y desde el primer momento de conocer a la pequeña Mia (Shannon Mahina Gorman) podemos sentir su conexión con ella, y mientras avanza su historia de padre/hija, el cariño se extiende más entre ellos, lo que pone en peligro el rol de Philipp.
En otro de sus trabajos recurrentes, es contratado por la hija de Kikuo (Akira Emoto) un actor de cine y teatro retirado, para pretender ser un periodista interesado en escribir un artículo sobre él para una revista. En su relación con Kikuo se revela una necesidad de compañía, pero también de vulnerabilidad y confianza, algo que Kikuo necesita en sus años dorados, hasta que una tragedia ocurre y la fortaleza de la amistad será lo único que lo ayudará a sobrevivir.
Hikari no se esconde sobre los conflictos morales y éticos de este negocio, sino que los usa como punto focal de lo que vemos a Philip, Shinji y Aiko hacer y decir a través de la trama, siendo empujados por sus diferentes perspectivas, necesidades y trasfondos. Hikari parece preguntarnos en cada escena: ¿Qué tan lejos irías por ayudar a otros? y por otra parte ¿Qué tan lejos llegarías por saber que no estás solo?
En un guión dramático con el correcto balance entre humor y realidad, escrito por Hikari y Stephen Blahut, vemos la mente de Philipp trabajas en cada momento, lo que es aunado por la capacidad de Fraser de mostrar sus emociones crudamente a través de su rostro y sus gesticulaciones, que son una gran parte de lo que nos hace adentrarnos profundamente en la trama. Su interpretación nos recuerda a su papel en ‘La Ballena’, donde las emociones eran su mayor herramienta, pero en ‘Familia en Renta’ no es necesario volcarnos a la tristeza y desolación, sino a un optimismo esperanzador que ayuda a creer en que todo irá bien.
Hikari destaca en esta cinta por plantearnos situaciones que podrían estar pasando a cada segundo y sin darnos cuenta, vivimos alrededor de millones de historias marcadas por la soledad, pero también por la amistad, el amor y la fortaleza de seguir adelante con un propósito en mente.