Cientos de familiares y amigos se congregaron en la explanada donde se celebró el Festival Nova, lugar de la mayor masacre dentro de la oleada de ataques...
- 06/12/2015 01:01
Nunca tan cerca, Chepo y Jaca, como en el corazón y en la obra de Ignacio Esplá.
En el catálogo de la retrospectiva homenaje que se expone en la Casa del Soldado-Centro Cultural de España con el trabajo del autor, destacan por mérito propio una de sus primeras obras ‘Jaca' (1975), un óleo sobre tela que recuerda las fortificaciones de la ciudad aragonesa de su España natal, y ‘Chepo' (1987), pieza del tórrido suelo tropical que pinta Esplá casi a rastras para llegar a la misma raíz de la exuberante flora panameña que lo cautivó.
Pintor de estudio, como reconoce Nancy Calvo, su esposa y también crítico de arte, Esplá volcó en el lienzo, -siempre como una batalla personal-su impresión del mundo, sus recuerdos, ‘la recreación de su visión del mundo'.
‘No tomaba apuntes, todo estaba en su memoria...pero todo era objeto de su atención. Observaba todo el tiempo: las flores, las hojas, los árboles, los campos abiertos y los primeros planos, para luego, en el estudio, rememorar y del recuerdo, pintar la sensación, el calor y el color', destaca Calvo, a cargo de la muestra, auspiciada por la Embajada de España y Fundación Arte Panamá, asociaión sin fines de lucro que se dispone a documentar la principal producción artística del país desde finales del siglo XIX.
Para Calvo, la obra de Esplá es eminentemente panameña, porque fue aquí, ‘embriagado por la luz' que dió el giro total que lo llevó hasta la producción con la que consoliddó su arte.
‘Abandonó los grises, los marrones y los colores tierra que traía de España y se emborrachó de color', señala.
A partir de esa ruptura con su referencia española, más ‘austera de formas', como llegó a decir en 1981 el crítico Cesáreo Rodríguez-Aguilera, Esplá se aboca a desarrollar estudios de color.
Primero los verdes, luego los rojos, los azules...en la playa, los ríos, la lluvia, el agua en cada recodo...Nancy Calvo registró cada etapa del proceso como una génesis.
‘En Panamá se sintió libre, sin la presión de las galerías e hizo de su pintura lo que quiso, sin tendencias que lo pudieran encasillar', asegura.
Mónica Kupfer, conocedora del trabajo de Esplá casi desde que el artista español llegó a Panamá, en 1980, destaca su ‘sobrecogedor' acercamiento a la naturaleza.
Segpun Kupfer, Ignacio Esplá decía que la naturaleza simplemente proveía ‘la excusa para pintar'. Su ‘idioma estético', explicó en la inauguración de la muestra, se basaba en el color la luz que descubrió en el trópico, el manejo de las sombra y el magistral manejo del volumen.
‘Esplá aspiraba a que, más que bosques o costas tropicales, sus composiciones encarnaran pensamientos y estados espirituales. Podríamos decir que sus leitmotifs eran conceptos intangibles, como la densidad o la luminosidad, la maraña o la libertad. El pintor lo definía como ‘arrebatarle un instante a la naturaleza', pero en realidad se trataba de un proceso lento de observaciones destiladas que servían de base para crear obras de aspecto espontáneo, pero contenido formidable', relata Kupfer sobre el proceso creativo de quien se caracterizó por sus cuadros de gran formato y derroche de color.
‘Demostraba el poder que tiene el arte para crear significados donde uno no los percibe inicialmente', dice Kupfer del pintor.
Las formas y colores en los lienzos de Ignacio Esplá, que de cerca son casi sobrecogedores, se transforman en elementos reconocibles de la naturaleza a través del sentido de percepción, sostiene Kupfer. ‘Esplá creó hábitats naturales, pero también expresiones anímicas para envolver al espectador', concluye.
Para su esposa, ‘todo se trataba de comunicar '.
‘La trayectoria de la obra de Nacho sigue una necesidad vital de comunicar, para lo que desarrolló un lenguaje apasionado'.
Sus amigos aseguran que fue dramático, osado y valiente.
Solo con su obra como elemento de juicio, el actual embajador de España en Panamá, Ramón Santos, anfitrión de la exposición, resaltó su evolución hacia el paisajismo moderno, desde la abstracción geométrica de sus orígenes, por las luces, tonalidades y texturas que nada más pudo haber descubierto enel istmo.
‘Pocas personalidades reflejan de forma tan vívida la convivencia de las herencias artísticas panameña y española', destacó el diplomático de Esplá, ‘quizá el exponente más alto del arte pictórico hispano-panameño'.
En sus propias palabras, recogidas en el catálogo de la muestra, Ignacio Esplá relata: ‘Para mí, la obra pintada sería el reflejo interior, de nuestro interior, lo intuido, lo soñado, que no es para mí, sino para todos'.
FUNDACIÓN ARTE PANAMÁ
La asociación sin fines de lucro pretende inventariar las obras que produjeron los artistas panameños destacados desde mediados del siglo XIX hasta el presente. Identificar los que existen en museos, colecciones privadas, oficinas estatales, misiones diplomáticas panameñas y espacios públicos.
La información, que será ilustrada y digitalizada, es parte del proyecto de la Fundación para fortalecer la identidad nacional, artística y cultural. Con su ayuda, La Estrella de Panamá publicará periódicamente fichas técnicas del trabajo de los principales artistas plásticos panameños.
Al frente de la asociación está Arlene Lachman, acompañada de Gabriela Esplá, Nancy Calvo, Sara de Castro, y Carla Lachman, todas con amplia trayectoria en el sector
==========
‘Ignacio Esplá decía que la naturaleza simplemente proveía ‘la excusa para pintar'. Con un idioma estético basado en color, luz, sombra y volumen, aspiraba a que, más que bosques o costas tropicales, sus composiciones encarnaran pensamientos y estados espirituales',
MÓNICA KUPFER
CRÍTICO DE ARTE
==========
‘Pocas personalidades, como la de Esplá, reflejan de forma tan vívida la convivencia de las herencias artísticas panameña y española',
RAMÓN SANTOS
EMBAJADOR DE ESPAÑA EN PANAMÁ
==========
El Camino (acrílico sobre tela)
Esplá empieza pintando con acrílico, pero pronto experimenta con diferentes materiales, como cemento, lino, arpillera collage y polvo de mármol, desde donde pasó al óleo y finalmente volvió al acrílico. Demostró un dominio indudable de la técnica y del tratamiento del color.
Sus composiciones de gran formato son un reto al vacío, al gran espacio en blanco que resuelve con un culto a la luz y al paisaje sin realmente interesarle, pero como excusa para volver a dar al color el protagonismo de cualquier relato.
En la obra elegida para esta ficha, ‘El Camino', una de las últimas de su producción, el paisaje es casi abstracto, pero está ahí, ‘imaginado y sentido', según los atributos que utilizó él mismo para explicar su pintura.
La destreza técnica, con pinceladas y paleta, sirve al mensaje que se construye fundamentalmente con la indudable maestría del color: azul, verde profundo en el mar y azul celeste como fondo del rastro lila de la aurora. Lavandas y cañaverales a los dos lados de un camino que parece separar su España natal, mediterránea y atlántica, del trópico americano en el que descubrió la luz.
==========
DIBUJOS ÍNTIMOS
...‘Y la chica dejó de tocar el piano y me miró'
periodistas@laestrella.com.pa
S obre la pintura de Esplá todavía quedan secretos. Los más íntimos dibujos que acompañaban su proceso creativo diario, casi religioso, y los garabatos existenciales con los que ilustraba su faceta más personal, no habían sido, hasta ahora, objeto de estudio ni parte de ninguna exhibición.
Nancy Calvo, heredera y custodia del legado artístico del pintor, decidió incorporar al catálogo de la a muestra del Centro Cultural de España los dibujos que todavía guarda en la que fue su casa común y recuerda otros que fueron regalos a vuela pluma para amigos o ejercicios del pensamiento.
‘Tenía muchos dibujos. Eran ejercicios de pensamiento, con los que se distraía o acercaba a la obra en la que estaba trabajando, le ayudaban en su proceso creativo. No paraba de dibujar; a veces creo que pensaba con los dedos', recuerda Calvo sobre su marido.
Cada dibujo, de los que ha expuesto un grupo en cajas luminosas en el patio de coches de la Casa del Soldado, en una instalación que ha llamado la atención del público, tenía una buena historia.
‘Hasta ahora, eran dibujos solo nuestros y de los amigos más queridos. Nunca se habían expuesto. Es un ultimo guiño a su personalidad irreverente', añadió la también artista y directora de la F undación Arte Panamá, dedicada a la documentación de la producción artística del país desde la época republicana.
Calvo recuerda con especial afecto una ‘serie de asnos' que Esplá dedicó a los políticos, a todos los políticos, con fisonomías universales.
‘No les puso nombre a ninguno, pero eran totalmente reconocibles. Esas las tengo todavía guardadas', señala Calvo, que no descarta presentar una muestra más completa con el trabajo de Esplá, fallecido en 2011.
Los que se exhiben hasta el próximo mes de febrero son reproducciones digitales del trabajo original montados en soportes luminosos que han despertado el interés comercial de más de un visitante.
Según Calvo, no tenía pensado venderlos, pero se ha dado cuenta de que son un soporte innovador para presentar a otras audiencias el trabajo del pintor. ‘La luz que reciben desde el fondo de la caja redimensionan la obra pensada casi como ejercicios. Ha gustado mucho', reconoció.
Como guía eficaz, describe entre los dibujos a ‘La española', de bata de cola rojo pasión; al ‘Varón domado', no sabemos si a manos de la susodicha; ‘Equilibrio', siempre tan difícil; ‘La americana, el amor, la playa Panamá' y ‘La chica del piano'...y ‘El adiós'
‘Alguna vez fui yo la modelo, alguna vez me pintó, pero me gusta pensar que siempre estuve allí, desde atrás, mirando lo que veían sus ojos', cuenta Nancy Calvo.
En la concepción de estos dibujos, reconoce, ‘Nacho hace una excepción, se aparta de la naturaleza y utiliza su parte más sensual, más erótica, más íntima'.
En alguna parte de ese proceso creativo ahora sabemos que una chica que tocaba el piano lo miró y él lo recordó para siempre, porque luego lo pintó ...
==========
AUTOR: IGNACIO ESPLÁ VAL
1946. Nace en Zaragoza. España
1963. Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza, España
1965. Escuela Superior de Arte San Jorge, Barcelona, España
1970. Se especializa en Muralismo, Escuela de Murales, San Cougat Del Valles, Barcelona
1976. Arte/Expo. One Man Show, Barcelona
1980. Viaja a Colombia y el siguiente año se traslada a Panamá
1984. Homenaje a Miró. Muestra itinerante
1991. I Bienal Wizo. Caracas, Venezuela
1993. Bienal del Caribe, Sto. Domingo, República Dominicana
1997. Arte Panameño Hoy. Chile-Argentina
2011. Realiza su última exposición en vida, en la Galería Habitante de Panamá
2011. Fallece en Panamá afectado por una dolencia cardiaca a los 65 años de edad.