El diputado Eduardo Gaitán, ha asumido una postura firme frente a lo que considera una “lección que no debe repetirse”.
- 18/03/2012 01:00
PANAMÁ. Hay adicción cuando el uso afecta la vida escolar o laboral de la persona, cuando fracasa en el intento de parar, cuando se aísla, deja de comer, se queda despierto toda la noche para poder seguir conectado. Personas que si se olvidan el celular se vuelven agresivas, ahí se produce un estrés tecnológico. Juan Carlos Mansilla, del Centro de Estudios y Estrategia de Adicciones de Salud Pública, de la estatal Universidad Nacional de Córdoba afirmó que ‘internet genera conductas de riesgo sobre todo para los jóvenes. Pero la adicción muchas veces está asociado a otras faltas como las dificultades para las relaciones interpersonales’.
Las redes sociales como Facebook o Twitter, son espacios que permiten una anomia, construir una seudo identidad, una idealización de la realidad y de los vínculos. ‘Así se plantean nuevos problemas, porque detrás de esa anomia hay un otro real y el joven gana en vulnerabilidad’, explicó. Según Mansilla, una de las dificultades para abordar la problemática es que lo tecnológico tiene una gran reputación social, no tiene el estigma que tiene el uso de drogas químicas, pero el funcionamiento del adicto es igual.