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- 04/05/2010 02:00
Con los altos índices de divorcio y nuevas nupcias de hoy en día, el número de hermanastros y medio-hermanos va en aumento. Esto crea nuevos conflictos. Cuando dos familias se unen para convertirse en una, niños que apenas se conocen de repente podrían verse obligados a compartir muchas cosas. Esto puede causar peleas por cosas tan simples como los juguetes, el espacio de cada uno y qué programa mirar en la televisión. Debe considerar que los niños están tratando de adaptarse al reciente matrimonio de sus padres, a tener un nuevo padrastro o una nueva madrastra y quizás a una casa nueva. Además, los padres podrían decidir tener más hijos, trayendo medio-hermanos a la familia. No siempre es un cambio fácil.
La American Academy of Pediatrics le ofrece algunas ideas para reducir los problemas en las familias combinadas y las familias donde hay medio-hermanos:
• No espere que los hermanastros estén juntos todo el tiempo.
• Cada niño debe pasar algún tiempo solo con su propio papá o mamá.
• Siempre que sea posible, los hermanastros y medio-hermanos deben tener su propia recámara cada uno. Sin embargo, si tienen que compartir una habitación, cada niño debe tener sus propios juguetes y otras pertenencias. No obligue a los niños a compartir todas sus cosas.
• Si usted y su nuevo cónyuge deciden tener un hijo juntos, deben ser sinceros y honestos con los niños mayores. Asegúreles que su decisión de tener un hijo juntos no significa que los van a querer menos a ellos. Inclúyalos al hacer los planes para el nuevo bebé tanto como sea posible.
• Ambos padres deben participar en la crianza de cada uno de los niños.