De acuerdo a John P. Mulhall, director del programa de salud sexual y reproductiva masculina y director del laboratorio de investigación de Medicina Sexual del Memorial Sloan Kettering Cancer Center en Nueva York, un 80 por ciento de los casos son originados por problemas físicos. “Los mismos pueden ser a menudo el resultado de alguna condición vascular, neurológica, coronaria, diabetes y el colesterol”, explica Mulhall.
Mientras que en la mayoría de los casos la ED tiene una causa física subyacente, en algunos hombres este problema puede ser psicológico. “Las preocupaciones y presiones de la vida provenientes del trabajo, las finanzas y la familia; la ansiedad antes del acto sexual; e incluso una nueva relación de pareja, pueden ser causas psicológicas para algunos hombres”, comenta.
Una vez que este problema se presenta en la vida sexual del hombre se originan las dudas, interrogantes, preocupaciones y ansiedades. Pese a que la DE afecta en primera instancia al sexo masculino, la mujer juega un papel muy importante para poder sobrellevar este problema con éxito como pareja.
“Para que se pueda dar el apoyo mutuo entre la pareja, el tratamiento para la disfunción eréctil debe ser una decisión bilateral. Esto puede mantener una relación fuerte e incluso aumentar el éxito del tratamiento”, apunta John Dean, renombrado médico sexólogo y director clínico de medicina sexual y de género para Devon Partnership NHS Trust en Inglaterra.
Dean explica que cuando la mujer entiende a profundidad cuál es el problema que presenta su pareja ambos se esfuerzan más para sobrellevar el problema.
Antes de llegar a conclusiones erróneas y tomar decisiones equívocas, “es necesario que el paciente busque atención especializada, en la cual pueda ser evaluado y diagnosticado y de ésta manera sentir que comienza a tener control de su propia experiencia”, explica la psicológa clínica- terapeuta de pareja, Sarah Sasso.
Si bien es cierto, el estímulo y el apoyo de la mujer es de gran ayuda para la superación de la vergüenza comprensible del hombre, puede que éste aunque quisiera abordar el tema con su pareja se sienta incapaz para hacerlo. En este sentido, se recomienda que “al momento de abordar a su pareja lo más importante es que exprese sus sentimientos (vergüenza, culpa, temor, frustración), al tiempo en que permita que su pareja también pueda expresar los suyos. De igual forma es importante que hable con su pareja sobre lo que conlleva dicho diagnóstico, los tratamientos a los que puede tener acceso, así como también otros aspectos relacionados con la problemática”, comenta Sasso.
No todos los hombres pueden reaccionar abiertamante al darse cuenta que padecen de DE. En algunos casos huyen a hacerle frente tanto al problema como a su pareja.
Lo más importante es que se sienta comprendido por la mujer y no criticado, ya que estos tipos de condiciones producen en la persona que lo padece, la percepción de que esta constantemente “fallando”, dando como resultado que se afecte su vida emocional. Según Sasso una de las mejores formas de ayudar al que presenta la DE es pensar en todos los recursos emocionales con los que cuentan y visualizarse a futuro atravesando la crisis. Esto no significa que el camino sea fácil, pero con un sentido “esperanzador” sobre sí mismos y sobre la relación, es más probable que puedan salir adelante.