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- 01/04/2012 03:00
PANAMÁ. Siempre detrás de un escritor hay un buen editor. Y en este caso, un buen dibujante. Joaquín Salvador Lavado, mejor conocido como Quino, le dio alma, vida y corazón a la peculiar Mafalda y gracias a eso ha recibido el reconocimiento del mundo entero.
Nacido en Mendoza, Argentina, hace casi 80 años, de descendientes andaluces, también presenta incongruencias en su fecha de nacimiento, como hoy día podemos apreciar en su más importante creación. Desde chico tuvo claro que quería ser ilustrador y para ello entró a la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal, la que abandona al rato ‘cansado de dibujar ánforas y yesos’. La ilustración la quería hacer como humorística y de historieta.
A pesar de las penurias y estrecheces que pasó, logra colocar sus historietas en algunos diarios y en 1962 hace su primera exposición en una librería. A los dos años lanza Mafalda y lo que sigue es historia, la que estaremos celebrando dentro de dos años si su salud y la sopa que tanto odia su pícaro personaje, se lo permiten.
Daniel Divinsky ha sido el editor de Quino por varias décadas, más precisamente desde 1964, año en el que ahora se establece nació Mafalda. García Márquez comentó una vez en broma a su editora catalana, la implacable Carmen Balcells que lo que más me gustaría en la vida es ser agente literario y tener un autor como yo. Sin jactancia, me atrevo a decir lo mismo ‘lo que más me gusta en la vida es ser editor y tener un autor como Quino’.
Su empresa, Ediciones de la Flor, ha sido la única que a través de los años ha editado los que produce Quino. Siendo abogado y gran lector, Davinsky se vinculó con algunos autores y editores, que lo convidaron a ingresar en el negocio editorial.
Durante la dictadura militar en su país se exilia con su familia en Venezuela, pero su suegra sigue al pie del cañón y editando a Quino, que les muestra su solidaridad con su aporte ilustrativo. En Venezuela se involucra en la distribución y promoción de la Biblioteca Ayacucho, que entonces estaba dirigida por el intelectual uruguayo, Ángel Rama.
Hoy día, tanto el creador como el editor de la célebre Mafalda gozan de una bien sustentada fama que mantiene vigente los pregones de la desenfadada piba.