Nuevas prioridades

Ya no hay que revisar tareas ni lavar uniformes, tampoco hay que preocuparse por las comidas o la razón por la cual no ha llegado a casa...

Ya no hay que revisar tareas ni lavar uniformes, tampoco hay que preocuparse por las comidas o la razón por la cual no ha llegado a casa siendo tan tarde.

Ya los muchachos crecieron, se prepararon para vivir su propia vida y los padres deben ver este espacio como el logro de un gran proyecto que toma a veces más de veinte años.

Es el turno de volver a mimarse, a preocuparse por uno mismo, a disfrutar del tiempo libre y, sobre todo, es momento de descansar.

Más adelante vendrán los nietos y con ellos, otra etapa muy distinta con otras ocupaciones.

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