• 19/09/2021 00:00

Pueblo

Ahí siguen, jugando al juego de dividir, del esos no son como nosotros, nosotros sí sabemos lo que quiere el pueblo, la juventud de cristal no sabe lo que es la vida, los viejos deberían matarse y dejar el puesto a los que sí sabemos cómo salvar el mundo

Parece que lo están consiguiendo, sus esfuerzos han logrado su cometido. Han logrado, a base del 'mi' Panamá, del nosotros contra ellos, del ése no me representa, del no te juntes con esa chusma, (sea aquella la chusma que sea), que ya no seamos más un solo Panamá.

Enfrentando a lápitas contra centauros, a griegos y troyanos, han hecho una vez más brillar el lema que ya los estrategas griegos enarbolaban como mandamiento, el diaírei kaì basíleue, los romanos lo aprendieron y forjaron un imperio sobre lats fuertes bases del divide et impera. Julio César jugó con el 'divide y vencerás' para echarse al coleto a los reinos galos y los españoles se aprovecharon de la inquina que se tenían los grupos indígenas americanos para controlar un continente entero en menos de lo que tarda en cantar un gallo, lo mismo que hizo, de nuevo en Europa, Napoleón, el corso, unos siglos más tarde.

Romper en pedazos algo es la mejor manera de devorarlo. Sí, esta máxima es cierta a pesar de que el abuelo cebolleta que nos desgobierna fuese el hazmerreír de todos cuando al principio de la pandemia jugó con lapiceritos en un torpe remedo de utilizar la metáfora del haz de flechas de la parábola japonesa de los tres samuráis, es muy sencillo partir el astil de una sola flecha, pero la unión hace la fuerza.

Precisamente eso es lo que está pasando, en medio de la coyuntura actual, en donde los legisladores y los dizque ejecutantes se confabulan para expoliar y atornillarse a sus prebendas, nos encontramos con pendejos que gritan consignas divisoras: los ricos no pueden protestar porque son ricos, los pobres no pueden protestar porque tienen subsidios, los religiosos no deberían de atreverse siquiera a protestar porque zapallo y los defensores de los derechos de los homosexuales no pueden ir a las marchas porque seguro que tienen una agenda oculta. Y si los progres izquierdistas llegan con una pancarta, fo.

Váyanse todos a la misma mierda.

Señores, la clase media no puede poder ir a protestar en masa porque ahora mismo están demasiado ocupados tratando de mantenerse a flote, de modo que si no aceptamos que los que tienen nuestra moral y los que no la tienen, los imbéciles, los bocazas impertinentes y las mentes brillantes, los que se sacan la mugre trabajando, los de este lado del Puente y los de la comarcas, los de las dos Puntas, tanto los habitantes de la Santa María de la derecha como los de la de la izquierda tirando hacia abajo en el mapa, todos aquellos a los que ampara la Carta Magna son igual de merecedores de hacer uso y abuso de sus derechos, hemos empezado a disolver el poco país que nos han dejado los golfos apandadores que en los sucesivos Gobiernos y Asambleas han sido.

Si no nos damos cuenta de que les estamos haciendo el juego negándonos a hacer frente común ante el poco importa, la desidia, la sinvergüenzura y el latrocinio, han ganado.

Ahí siguen, jugando al juego de dividir, del esos no son como nosotros, nosotros sí sabemos lo que quiere el pueblo, la juventud de cristal no sabe lo que es la vida, los viejos deberían matarse y dejar el puesto a los que sí sabemos cómo salvar el mundo.

Mientras sigamos exigiendo un determinado color de camiseta o la demostración de pertenecer o no a determinado club, yo no creo que esto tenga acomodo, pero me imagino que hay gente con más esperanza, más fe y más empeño. Y a ellos encomiendo la poca alma que me queda.

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