Taboga: arte, cultura y comunidad como pilares del desarrollo insular

  • 16/02/2026 00:00
La isla de Taboga, reconocida por su valor natural e histórico, es escenario del trabajo del Comité Pro-Cultura de Taboga, fundado por Raúl Leis. Desde hace 15 años, la organización impulsa la educación artística como herramienta para fortalecer la identidad cultural, preservar tradiciones y prevenir problemáticas sociales en la comunidad

La isla de Taboga, reconocida por sus aguas azules y su riqueza natural, es uno de los espacios protegidos más emblemáticos de Panamá. En su territorio se encuentra el Refugio de Vida Silvestre Taboga–Urabá, creado en 1984 para preservar los ecosistemas insulares, los bosques y la anidación de aves marinas como el pelícano pardo. A ello se suman áreas declaradas Conjunto Monumental Histórico, que reflejan el alto valor patrimonial de la isla.

Esta riqueza natural convive con un profundo legado histórico y cultural. Desde sus costas zarparon expediciones de conquistadores rumbo al Perú y, con el paso del tiempo, la isla se consolidó como escenario de leyendas y cuna de figuras destacadas como Santa Rosa de Lima, conocida como “la Tabogana”, y el reconocido escritor panameño Rogelio Sinán.

Ubicada a solo 32 kilómetros de la ciudad de Panamá, Taboga fue nuevamente escenario este año de las clases de arte para niños y adultos organizadas por el Comité Pro-Cultura de Taboga, fundado en 2011 con el objetivo de promover la cultura, el ejercicio de los derechos culturales, el fortalecimiento de la identidad y la prevención de riesgos sociales.

El comité fue fundado por el sociólogo, político y escritor Raúl Leis, quien residió en la isla junto a su familia desde la década de 1990. Actualmente es dirigido por su viuda, Mariela Arce, y funciona principalmente con fondos propios. Su eje central, nos indica Mariela, “es la educación artística como estrategia preventiva frente a problemáticas sociales como la violencia, la exclusión, la delincuencia, el consumo de drogas y la deserción escolar”.

Desde su creación, el Comité Pro-Cultura de Taboga ha desarrollado talleres de artes plásticas, cometas, teatro infantil, cuentacuentos, arte navideño y exposiciones fotográficas virtuales sobre el patrimonio histórico. También ha impulsado la producción de tres cortometrajes realizados por niños de la isla en alianza con la Fundación Mente Pública, giras culturales para más de 100 niños, incluida una visita a la exposición virtual del artista Paul Gauguin, quien residió en Taboga, charlas sobre derechos de las personas mayores y salud mental, jornadas oftalmológicas y el Pacto Electoral por la Niñez Tabogana 2024-2029, entre otras iniciativas.

Estas actividades, según Mariela de Arce, han sido financiadas mediante bazares comunitarios, donaciones de amigos y vecinos, así como el apoyo puntual de la Junta Comunal, en celebraciones como la Navidad. El comité no ha recibido ningún tipo de subvención oficial ni de ninguna empresa privada.

Tras 15 años de trabajo continuo, la directora del comité asegura que el compromiso sostenido ha fortalecido la comprensión de la cultura como eje del desarrollo humano y comunitario en Taboga.

La educación artística en contextos insulares cumple un rol fundamental en el fortalecimiento de la identidad cultural infantil. A través del arte se preservan tradiciones, costumbres, mitos, celebraciones y saberes transmitidos de generación en generación, evitando su desaparición. Asimismo, estas prácticas refuerzan el sentido de pertenencia, al permitir que los niños creen obras inspiradas en su entorno: el mar, El Morro, el muelle, la iglesia, la fauna y la flora, fomentando el orgullo por la comunidad.

Durante un recorrido artístico realizado durante tres días la semana pasada, niños y adultos se reunieron para pintar distintos paisajes de la isla. Bajo la guía de los profesores Heriberto Valdés y Eliecer González, los participantes aprendieron técnicas de dibujo y pintura que fortalecen la valoración del patrimonio histórico, natural y cultural, formándose como futuros guardianes de este legado.

De esta manera, el pasado y el presente de Taboga se conectan a través de prácticas artísticas contemporáneas que evitan que sus manifestaciones culturales queden relegadas. En un mundo globalizado, el arte se convierte también en una forma de resistencia frente a la homogeneización cultural y la adicción tecnológica, permitiendo un acercamiento al arte y el disfrute de la cultura, promoviendo al tiempo el desarrollo de la identidad propia.

Estas iniciativas fortalecen los vínculos comunitarios al concebirse como proyectos colectivos abiertos a toda la población, promoviendo la colaboración, el respeto intergeneracional y el diálogo cultural. El Comité Pro-Cultura de Taboga ha logrado trabajar con distintas administraciones locales desde la autonomía política y un genuino sentido de servicio comunitario, sin distinción ni discriminación.

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