Democracia en viñetas: el proyecto del PNUD que busca llegar a los jóvenes

  • 20/05/2026 00:00
Historietistas de Nicaragua, Honduras y México participaron en la iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que busca acercar a las nuevas generaciones los debates sobre democracia y desarrollo humano mediante el lenguaje del cómic

¿Se puede contar la turbulenta historia de la democracia latinoamericana en viñetas para conectar con las nuevas generaciones? Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la respuesta es sí. Esa fue precisamente la premisa detrás de la iniciativa presentada este martes durante las actividades del festival Centroamérica Cuenta en el Aula Magna de la Universidad Santa María La Antigua.

El proyecto reúne tres novelas gráficas: ‘Hitos de la democracia’, del historietista nicaragüense Pedro X. Molina; ‘Presiópolis’, del hondureño Germán Andino; y ‘Villamuros, ciudad de sombras’, creada por la ilustradora mexicana Rosario Lucas.

Las tres obras buscan acercar a los lectores a temas como la democracia, la polarización, la corrupción, la participación ciudadana y la construcción de sociedades más justas, utilizando el lenguaje visual de la historieta y la narrativa gráfica.

Democracia en viñetas

‘Hitos de la democracia’ sigue a cinco jóvenes que, mientras ayudan a su profesor a organizar los archivos de un colega desaparecido, terminan embarcándose en un recorrido por distintos momentos clave de la historia democrática de América Latina y el Caribe.

La historia atraviesa desde las formas de organización comunitaria de los pueblos originarios hasta las transiciones democráticas que vivieron varios países tras las dictaduras del siglo XX. La obra plantea el pasado como una herramienta viva para comprender el presente y reflexionar sobre el futuro de la región.

Por su parte, ‘Presiópolis’ sitúa al lector en una ciudad ficticia dominada por la desinformación, el miedo y los discursos polarizantes. En ese escenario, la democracia aparece progresivamente erosionada, no necesariamente mediante la violencia directa, sino a través de la manipulación y la fragmentación social.

La novela muestra cómo una democracia puede vaciarse de contenido sin necesidad de golpes visibles, aunque también deja abierta la posibilidad de resistencia y reconstrucción incluso en los contextos más deteriorados.

En tanto, ‘Villamuros, ciudad de sombras’ presenta una urbe marcada por la corrupción, la impunidad y la ausencia estatal. Allí, una concejala, un periodista y un comisario deciden enfrentar las estructuras de poder desde dentro del sistema.

Lo que comienza como una investigación local termina convirtiéndose en una revuelta cívica que desafía al aparato corrupto y reivindica el valor de la acción colectiva y la esperanza ciudadana.

Un proyecto pensado para nuevas audiencias

La representante residente del PNUD en Panamá y directora general interina para América Latina y el Caribe, Bettina Woll de Montenach, explicó que el proyecto surgió a partir de la necesidad de abrir nuevas conversaciones sobre democracia y desarrollo humano con públicos más jóvenes.

La iniciativa toma como punto de partida el reciente Informe sobre Democracia y Desarrollo en América Latina y el Caribe elaborado por el organismo internacional.

Woll de Montenach señaló que, durante décadas, el PNUD ha trabajado en el análisis de las transformaciones, tensiones y desafíos democráticos de la región mediante informes técnicos y estudios especializados. Sin embargo, reconoció que surgió la inquietud de encontrar nuevas formas de acercar esos debates a otros públicos.

“Porque la democracia no se construye únicamente desde las leyes o las instituciones. También se expresa en la manera en que las personas conviven, participan, debaten y se reconocen como parte de una misma sociedad”, afirmó.

La funcionaria destacó además el papel de la cultura y las industrias creativas como herramientas capaces de traducir temas complejos al lenguaje cotidiano de las personas.

En ese contexto, sostuvo que las novelas gráficas permiten abordar no solo los desafíos democráticos, sino también las narrativas de resiliencia, esperanza y participación colectiva.

“¿Cómo podemos ir más allá de las cifras? ¿Cómo convertir esos datos en historias de vida y en la relación que cada persona tiene con la democracia y el desarrollo en su comunidad y en su territorio?”, planteó.

Añadió que la ficción y la narrativa visual pueden ayudar a comprender fenómenos complejos como la desigualdad, la polarización y la desinformación de una manera más cercana y humana.

La novela gráfica como herramienta divulgativa

El jefe de proyectos de gobernabilidad democrática y líder temático electoral del PNUD en Colombia, Juan Felipe Cardona, profundizó durante la actividad en la capacidad de la novela gráfica para abordar asuntos históricos y políticos complejos.

Como ejemplo, citó la novela gráfica Maus, del historietista estadounidense Art Spiegelman, considerada la primera obra gráfica en ganar el Premio Pulitzer.

Cardona destacó que ‘Maus’ logró retratar el Holocausto desde una perspectiva profundamente humana y emocional, demostrando que la historieta puede ir mucho más allá de una lectura ligera o exclusivamente juvenil.

Según explicó, la apuesta del PNUD consiste precisamente en utilizar ese potencial narrativo para acercar debates complejos sobre democracia y desarrollo a públicos que probablemente no leerían un informe técnico completo.

“El informe mantiene el rigor técnico y los datos. La novela gráfica funciona como una ventana para acercar ese análisis a la ciudadanía”, señaló por su lado la directora interina del PNUD en la región.

Contar la historia desde el arte gráfico

Durante el conversatorio, Pedro X. Molina destacó la libertad creativa con la que pudo desarrollar ‘Hitos de la democracia’.

El historietista explicó que la obra incluye referencias a distintos episodios de la historia latinoamericana, como la transición democrática en Nicaragua en la década de 1990, el proceso de paz en El Salvador y la lucha de figuras como la médica y activista Matilde Hidalgo, considerada la primera mujer latinoamericana en ejercer el derecho al voto.

“Constantemente trabajo con la realidad y critico aquello que considero incorrecto desde el poder, ya sea en Nicaragua, en otros países de América Latina o en Estados Unidos, donde vivo actualmente”, comentó.

Para Molina, el principal desafío consistía en representar una historia continental compleja y profundamente fragmentada, marcada por procesos políticos simultáneos y realidades muy distintas entre sí.

“La historia no es lineal ni ordenada. Es caótica. A veces, algo que parecía pequeño termina transformando sociedades enteras”, afirmó.

El caricaturista señaló que su intención no era únicamente revisar hechos históricos, sino conectarlos con las discusiones actuales sobre democracia y participación ciudadana.

Asimismo, sostuvo que una novela gráfica no se completa únicamente desde la visión del autor, sino también desde la interpretación que hace cada lector.

“Uno aporta la mitad del trabajo; la otra mitad la aporta quien lee la obra”, expresó.

Molina concluyó señalando que su principal intención era transmitir esperanza y recordar que muchos cambios democráticos nacen de acciones individuales capaces de conectar con aspiraciones colectivas y transformar sociedades enteras.

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