Fine Dining Table reconoce la excelencia gastronómica y hotelera de Panamá en su primera gala internacional

Los chefs coincidieron en que la participación de Panamá contribuye a aumentar la exposición internacional de la gastronomía local, fortalecer la colaboración entre cocineros de la región y consolidar al país como un destino cada vez más atractivo para los viajeros interesados en las experiencias culinarias

La Estrella de Panamá fue el único medio panameño invitado a la gala internacional de Fine Dining Table, celebrada en el Palacio Nacional de El Salvador, un encuentro que reunió a chefs, restauradores, expertos en hospitalidad, periodistas especializados y autoridades para destacar a los mejores exponentes de la gastronomía y la hotelería de América Latina.

Durante la ceremonia, restaurantes panameños fueron distinguidos en distintas categorías que reconocen la calidad de la experiencia gastronómica, el servicio, la identidad culinaria y la hospitalidad.

El evento representó una oportunidad para fortalecer la presencia de Panamá en el mapa gastronómico regional y crear vínculos con colegas de distintos países.

En la categoría Recomendados fueron galardonados:

Buco Pollo, Cascomar, Bodega Umami, Casa Bruja, Villa Anna, Aya La Vida, Bazar Americano, Lazotea, Ciao Ragazzi, Esa Flaca Rica, El Santuario, Finca Lerida, Itodo Bistro Bar, Hacienda Mamecillo, Luigi’s, Santa Rita, Valentino Siesto, Migny Bistro, Tío Navaja y The Rock.

En la categoría Hospitalidad de Excelencia, el reconocimiento fue otorgado a La Compañía.

Los establecimientos distinguidos con Un Fuego fueron La Strega, Makoto, Mahalo Cocina y Jardín, Ngädri Gastronomía Panameña, Raza, Pedro Mandinga, La Nave, Maito, Los Años Locos.

Mientras que la categoría Dos Fuegos, reservada para experiencias gastronómicas de alto nivel, reconoció a Caleta, La Tapa del Coco, Mai Mai, Tomillo, Azafrán y A To Z Chef’s Table.

Frank Escalona, chef ejecutivo de El Enemigo Steak House, valoró especialmente el intercambio cultural y gastronómico que se produjo durante la semana de actividades.
Proyección país

En entrevistas exclusivas con La Estrella de Panamá, los chefs panameños coincidieron en que la primera edición internacional de Fine Dining Table en El Salvador representó una oportunidad para fortalecer la presencia de Panamá en el mapa gastronómico regional y crear vínculos con colegas de distintos países.

Para Sergio Landero, chef y socio de La Nave de Bier Klooster, el evento fue mucho más que una vitrina internacional para los restaurantes participantes.

“Más que una ventana creo que es una puerta”, afirmó al referirse a las oportunidades de conexión generadas durante la semana gastronómica.

Landero destacó que pudo intercambiar experiencias con cocineros de diversos países, establecer contactos y abrir espacios de colaboración futura.

Asimismo, señaló que este tipo de encuentros ayudan a que Panamá gane visibilidad dentro de la gastronomía internacional.

“Son esos pequeños pasos que hacen que podamos salir al mundo y que nos conozcan mucho más”, sostuvo.

Alexander Rojas, chef y propietario de Ngädri Gastronomía Panameña (camisa azul), describió su participación como una experiencia cargada de emoción y orgullo

Mientras que Roberto Richa, chef y propietario de los restaurantes Richa y 5inco, valoró la participación panameña desde una perspectiva de promoción país.

Según indicó, Fine Dining Table permite mostrar la amplitud y diversidad de la oferta gastronómica nacional ante públicos internacionales y potenciales visitantes.

“Panamá tiene toda la capacidad para poder atraer no solamente turismo de compras o de playas, sino también turismo gastronómico”, señaló.

El cocinero también destacó que aparecer en este tipo de listados contribuye a posicionar al país dentro de los circuitos especializados.

A su juicio, más que una competencia, estas iniciativas permiten que los restaurantes sean identificados y reconocidos en nuevos mercados.

“Ya te están poniendo en el mapa de una forma diferente”, expresó, al tiempo que aseguró que estos reconocimientos estimulan la mejora continua y aumentan el interés internacional por la gastronomía panameña.

Croquetas de plátano maduro rellena de ropa viaja queso nacional salsa criolla y concolon

Asimismo, Álvaro Perrino Calvo, chef y propietario de Azafrán, destacó el componente de integración que genera Fine Dining Table entre los profesionales del sector.

En su primera participación en el encuentro, afirmó que uno de los mayores aportes del evento es la construcción de comunidad dentro del gremio gastronómico latinoamericano.

“Son eventos que lo que hacen sobre todo es la comunidad”, señaló.

Perrino consideró que estos espacios permiten compartir conocimientos, experiencias y culturas culinarias, además de mostrar al mundo el trabajo que se realiza en cada país.

También valoró que Panamá haya sido tomado en cuenta dentro de esta plataforma regional, al considerar que el país viene ganando notoriedad gracias al crecimiento y la diversidad de su escena gastronómica. “Panamá viene haciendo bulla ya hace rato”, comentó.

Ñoquis de yuca vegetales del huerto salsa de espinaca y leche de coco.

Para Alfonso de la Espriella, chef y propietario de Casa Escondida, la invitación al evento representa una oportunidad de crecimiento tanto para los restaurantes como para la imagen gastronómica de Panamá.

De la Espriella calificó la experiencia como “muy grata” y destacó que estas plataformas contribuyen directamente al reconocimiento internacional de los establecimientos participantes.

“Este tipo de eventos nos ayuda mucho al reconocimiento tanto del país como del restaurante”, afirmó.

Asimismo, señaló que espacios como Fine Dining Table son fundamentales para dar a conocer la gastronomía latinoamericana ante nuevos públicos y estimular el interés de viajeros que buscan experiencias culinarias auténticas.

“La única manera de que la conozcan es la exposición del mismo país y que la gente la venga a visitar”, sostuvo.

La gala de Fine Dining Table marcó así un nuevo esfuerzo regional por posicionar la gastronomía latinoamericana como un atractivo turístico de nivel internacional

Por su parte, Alexander Rojas, chef y propietario de Ngädri Gastronomía Panameña, describió su participación como una experiencia cargada de emoción y orgullo.

El cocinero chiricano explicó que la invitación fue una validación al trabajo que realizan desde Boquete para promover la cocina panameña basada en productos locales.

“Para mí es un indicativo de que estamos haciendo las cosas bien”, expresó al referirse a su selección dentro de Fine Dining Table.

Rojas también resaltó la oportunidad de representar a Panamá en las actividades gastronómicas desarrolladas en El Salvador, incluyendo una cena colaborativa junto a chefs de otros países.

Según comentó, la buena recepción de los comensales confirmó el interés que existe por conocer propuestas inspiradas en la identidad culinaria panameña.

Los chefs panameños coincidieron en que la primera edición internacional de Fine Dining Table en El Salvador representó una oportunidad para fortalecer la presencia de Panamá en el mapa gastronómico regional.

Mientras tanto, Frank Escalona, chef ejecutivo de El Enemigo Steak House, valoró especialmente el intercambio cultural y gastronómico que se produjo durante la semana de actividades.

El chef destacó que la delegación panameña fue recibida con gran interés por parte de profesionales y comensales salvadoreños.

“Somos vistos como una gran cocina”, afirmó al describir la respuesta encontrada durante el evento.

Escalona explicó que uno de los aspectos más enriquecedores fue el contacto con chefs internacionales, la posibilidad de compartir técnicas, recetas y experiencias, así como conocer nuevas tendencias culinarias.

“Hemos cocinado con ellos. En verdad hemos hecho una buena energía”, señaló sobre las actividades desarrolladas en el marco de Fine Dining Table.

Además, destacó que este tipo de encuentros permiten a los cocineros mantenerse en constante aprendizaje e inspiración.

“Hay chefs muy jóvenes haciendo cosas demasiado interesantes y eso nos ayuda a comenzar a crear cosas nuevas”, comentó al referirse al intercambio profesional generado por el evento.

Fine Dining Table busca reconocer no solo la comida, sino toda la experiencia que rodea a un restaurante: la cocina, la hospitalidad, el servicio, el diseño, la identidad y la consistencia.
Un punto de encuentro

Durante la gala, el cofundador de Fine Dining Table, José de la Barra, destacó que la organización nació con el propósito de dar visibilidad al talento latinoamericano sin depender de validaciones externas.

Explicó que el proyecto busca reconocer no solo la comida, sino toda la experiencia que rodea a un restaurante: la cocina, la hospitalidad, el servicio, el diseño, la identidad y la consistencia.

“Fine Dining Table nació para romper esa lógica, no para pedir permiso, para dar crédito y reconocer el legado de restaurantes en su totalidad”, afirmó.

Además, señaló que la visión de la organización es convertir a ciudades como Panamá, Lima, Bogotá, Santiago o San Salvador en destinos gastronómicos deseados por viajeros de todo el mundo.

Por su parte, Alexander de Mondey resaltó que la hospitalidad es el eje central del proyecto. Según explicó, en un contexto donde la técnica culinaria ha evolucionado notablemente, el desafío ahora es reconocer la forma en que los establecimientos reciben y atienden a sus visitantes.

“Nosotros no construimos un club para que usted coma mejor, lo construimos para que lo reciban mejor”, expresó el ejecutivo, quien agregó que el verdadero lujo está en la capacidad de hacer sentir especial a cada visitante.

La visión de la organización es convertir a ciudades como Panamá, Lima, Bogotá, Santiago o San Salvador en destinos gastronómicos deseados por viajeros de todo el mundo.
La apuesta

La ministra de Turismo de El Salvador, Morena Valdez, aseguró que la gastronomía se ha convertido en una herramienta clave para impulsar el desarrollo económico y turístico del país.

Durante su intervención destacó que hasta septiembre de 2026 El Salvador había recibido 3.5 millones de visitantes internacionales, lo que representa un crecimiento del 37% en comparación con 2019.

La ministra sostuvo que el país trabaja para elevar la calidad de sus servicios y hacer que los visitantes prolonguen sus estadías, y subrayó el papel de la gastronomía como motor de transformación social y económica.

También recordó que alrededor del 80% de los viajeros toman en cuenta la oferta gastronómica al momento de elegir un destino.

“Estamos para transformar vidas a través de la gastronomía”, señaló Valdez ante chefs nacionales e internacionales, al destacar el impacto que la cadena de valor gastronómica genera en productores, cocineros, meseros, gerentes y pequeños emprendedores.

La gala de Fine Dining Table marcó así un nuevo esfuerzo regional por posicionar la gastronomía latinoamericana como un atractivo turístico de nivel internacional y reconocer a quienes, desde los fogones y la hospitalidad, impulsan la identidad cultural de sus países.

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