Redes sociales, una herramienta contra el maltrato animal

  • 08/02/2015 01:00
Twitter y Facebook contribuyen a informar de los casos de crueldad que se registran en diferentes partes del mundo 

A principios de enero, las imágenes de un tucán con su pico destrozado a golpes —por un grupo de jóvenes— estremecieron Costa Rica. Las fotografías del tucán mantratado de nombre Grecia se difundieron rápidamente en las redes y desataron llamados a criminalizar la violencia contra los animales, en un país que se precia de ser un paraíso ecológico.

Durante este mismo mes, Honduras también vivió un caso de violencia animal impactante, cuando otro grupo de jóvenes hicieron estallar un perro callejero con fuegos artificiales e insatisfechos de su crueldad difundieron el video de su ‘broma’ pesada por la internet.

La lista de maltrato animal es extensa, pero uno de los incidentes más recientes es el de un hombre en Perú que amarró el perro de su vecino a su auto y lo arrastró por la calle, como represalia por haber mordido a sus hijos. Graves maltratos a animales son constantemente denunciados en las redes sociales, sin embargo casos como los mencionados anteriormente suelen quedar impunes.

Esto porque en la mayoría de los países latinoamericanos no existen sanciones, o hay sanciones prácticamente insignificantes contra los maltratadores de animales.

Los animales quedan entonces bajo la sola protección de ONGs que sueñan con tener el nivel de recursos económicos que sus pares de los países desarrollados para poder atender a estos seres vivientes.

No obstante, esta situación podría estar cambiando gracias al poder de las redes sociales, estima Cynthia Dent, directora ejecutiva de la sección latinoamericana de la ONG internacional de defensa de los animales Humane Society. ‘Twitter y Facebook nos han expuesto a mayor conocimiento de casos de crueldad en Latinoamérica. Cuando antes solo escuchábamos de la prensa cuando reportaban un caso, ahora tenemos a personas indignadas que aprovechan los medios sociales para destacar estos casos de crueldad y unirse en contra de ellos’, dijo Dent a la AFP desde su sede regional en San José.

Destaca que a medida que las protestas trascienden las redes y se desplazan a las calles, se genera una presión ciudadana que fuerza a los legisladores a tomar acción. ‘La visibilidad que las redes brindan a la crueldad animal genera mayor presión para pasar leyes’, añadió Dent, explicando que Twitter y Facebook acaban ‘agremiando’ a las personas que se sensibilizan por este problema.

Así, en los últimos meses se han dado manifestaciones en Honduras, México, Colombia, Costa Rica, Perú y Uruguay en favor de leyes más severas. ‘La ley está en la letra, en países como México y Uruguay, donde la agresión de animales sí está tipificada como un delito, pero la opinión pública denuncia que los agresores nunca son castigados’, dijo Dent.

Las legislaciones de la mayoría de los países solamente aplican multas por las agresiones. En Colombia, éstas corresponden a montos mínimos que equivalen a entre 2 y 20 dólares. ‘La ley está en letras, pero en los hechos no. El reglamento no está implementado en los Ministerios Públicos (fiscalías), que no están capacitados’, denunció a la AFP Leonora Esquivel, presidente de la ONG Anima Naturalis México.

Perú presenta uno de los casos más extraños, donde la agresión a un animal está tipificada como una ‘falta contra las buenas costumbres’.

Mientras que en Costa Rica, casa del tucán Grecia —que tendrá una prótesis gracias a una colecta ciudadana de 3 mil dólares—, los activistas están dando la lucha para que el Congreso apruebe una ley que aplicaría penas de cárcel. No obstante, algunos diputados intentan modificar el texto para que no afecte las corridas de toros ni los topes (desfiles de caballos). Y es que las corridas, de origen español, son una costumbre muy arraigada en buena parte de Latinoamérica.

Roger Pacheco, vocero de Anima Naturalis Venezuela, aseguró que su país ha avanzado en la defensa de los animales en general, pero lamentó que aún sean legales las corridas, los coleos (rodeos) y las peleas de gallos.Los toros también protagonizan en Colombia una embestida legal. El miércoles, la justicia ordenó reabrir la plaza taurina de Bogotá, que había sido cerrada desde 2012 por un alcalde Gustavo Petro, empeñado en una cruzada contra el maltrato animal.

En Panamá, el maltrato animal también es sancionado y hay normas que establecen la tenencia responsable de mascotas ( Ley 70 ) y prohibe el uso de animales silvestres en circos (Resolución 149).

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