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- 14/01/2026 00:00
Mientras sostenía una entrevista con La Estrella de Panamá, la poetisa Samanta Daza se encontraba en los últimos preparativos para dar a conocer su más reciente proyecto, un disco EP poético denominado ‘Raíces que arden, alas que brotan’, el cual busca reunir poemas sobre la transformación, el duelo, la sanación, el cuerpo, la voz propia y el renacimiento. Con este trabajo literario – que juega con la experimentación auditiva – Daza busca brindar el siguiente mensaje: Por más densa que sea la oscuridad, la luz siempre vuelve a abrirse paso.
En conversación con este diario, Daza sostuvo la idea de que la poesía no solamente se lee, sino que también se escucha y se siente, concibiéndola como una experiencia sensorial. Algunos de esos poemas destacados dentro del EP – que estará disponible el próximo 5 de febrero en las plataformas YouTube y Spotify – forman parte de su último libro de poesías ‘Metamorfosis’, el cual verá la luz próximamente este año.
‘Metamorfosis’ es el libro que le sigue a la publicación de ‘Verso y beso’ (2017), un poemario en el que la autora se abre ante los lectores, queriendo establecer con ellos un punto de encuentro entre la fragilidad y la fortaleza de los sentimientos. ‘Metamorfosis’ también sigue esta premisa.
“En este libro hay una versión de mí mucho más adulta, sin filtros. Aquí hablo desde la perspectiva con la que quiero abordar estos temas”, reivindicó la autora.
En este sentido, Daza manifestó su predilección hacia los recitales poéticos, una mirada performática al arte de la palabra, como se conoce comúnmente a la poesía. Una práctica que si bien le llena de satisfacción, la tuvo que dejar por dos años tras el dolor que le produjo el fallecimiento de su hermano por cáncer.
“Con este proyecto, muestro cómo atravieso ese duelo, pero al mismo tiempo busco abrazar ese dolor y llevar de la mano a quien lo necesita y decirle: ‘te escucho, sé que esto duele’. En definitiva, busco darle un giro para abrazar esa vulnerabilidad y transformarla en esperanza. No importa que la noche sea más oscura. Al final, el sol vuelve a salir”, agregó.
El propósito del disco EP – que consta de seis poemas del libro ‘Metamorfosis’ - no solo busca diversificar los formatos en los que se transmite la poesía, sino también facilitar su acceso a todos los públicos tales como las personas no videntes. “Quiero que la poesía esté ahí para quien la necesite”, añadió la poetisa, quien alegó que ‘Metamorfosis’ es un viaje de autoexploración artística que le brindó la oportunidad de expandir aún más sus horizontes.
“Este disco EP no solo es importante por el proyecto en sí, sino que es un pantallazo de lo que los lectores podrán encontrar en ‘Metamorfosis’”, destacó.
Sobre sus presentaciones performáticas, la escritora manifestó que este es el formato que más le llena ya que comparte una experiencia sensorial con su público, en la que une sonidos y sensaciones para transportar al público al universo que está creando con sus poemas.
El universo emocional de Daza se centra, según sus palabras, en la vulnerabilidad en el sentido de que busca describir las emociones.
“Me gusta tratar de exteriorizar las emociones a través de las palabras, porque yo me considero muy introspectiva. Yo conecto mucho la emoción con la introspección, y esa introspección hace que me guste ser vulnerable. Creo que es un proceso que atravieso por mí misma, y que me permite ser vulnerable, descubriendo la fortaleza y la vulnerabilidad. No quiero generalizar, pero hay muchas personas que asumen que el mostrarse vulnerable es un sinónimo de vulnerabilidad, pero yo encontré en la vulnerabilidad todo lo contrario. Encontré en ella mucha fortaleza porque cuando te conoces a ti mismo, tú te autodescubres y desarrollas herramientas con las que puedes transitar esas situaciones que experimentas. Yo me permito ser vulnerable y autodescubro mis propias emociones. Todos experimentamos las emociones, pero a veces no encontramos las palabras para explicar lo que nos sucede”, aseguró.
Daza empezó a escribir poesía sin darse cuenta a los 16 años de edad, mientras emprendía una especie de catarsis en la que trataba de entender los momentos que vivía durante su adolescencia. Era una época en la que necesitaba un refugio para entender todo aquello que le estaba pasando. No es hasta los 21 años que lee los poemas de Mario Benedetti, y descubre ciertos paralelismos entre su forma de escribir y la del poeta chileno. Más tarde, se da cuenta que la poesía está compuesta de distintos géneros. A los 23 años, se toma en serio ese deseo de ser escritora, entendiéndola como una profesión más que un pasatiempo.
Licenciada en Comunicación Social, a finales del 2021 retomó su carrera literaria y promovió activamente su primer poemario ‘Verso y beso’ en diversos escenarios como la Feria Internacional del Libro y la librería El Hombre de la Mancha.
“Yo me pregunté a mí misma sobre la perspectiva con la que quiero abordar mis historias, el tipo de escritora que quiero ser y el público con el que busco conectar. Esas preguntas fueron fundamentales para que en el 2025, me sintiera preparada para dar a conocer aún más esa faceta de escritora. En ese instante, la visibilización de la vulnerabilidad y el acompañamiento a aquellos que sufrieron algún tipo de pérdida desde mi experiencia. No pretendo dar curas mágicas, pero si quiero decirle a otros lo que me funcionó al transitar por esos momentos díficiles. Le diría que si bien la vida no es fácil, le extiendo un abrazo”, dijo.
A los escritores primerizos, Daza les recomienda leer y, sobre todo, escribir mucho. “No caigan en la parálisis por análisis. Si bien todos podemos sentir el síndrome del impostor, hay algo bonito en él: nos enseña a que siempre hay espacio de seguir aprendiendo, y nos ayuda a poner los pies sobre la tierra y no creernos más que el resto. Tampoco te debes sentir menos”, expresó.