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02 de Mar de 2021

Café Estrella

Los actores al mando de las películas

PANAMÁ. Pareciera que el fenómeno de actores que deciden tomar también el lugar de directores se está volviendo algo corriente en Hollyw...

PANAMÁ. Pareciera que el fenómeno de actores que deciden tomar también el lugar de directores se está volviendo algo corriente en Hollywood. Una gran cantidad de películas que llevan como directores a actores ya consagrados se estrenaron el año pasado y esperan su estreno para este año.

Después de los debuts en la dirección de Seth Rogen, con Este es el fin (2013), y de Joseph Gordon-Levitt, con Don Jon (2013) —ambas protagonizadas por ellos y con muy buenas críticas—, y de un comienzo de año en el que Argo, de Ben Affleck, se llevó el Oscar a la mejor película y el Globo de Oro y el BAFTA a la mejor dirección, se esperan para este 2014 los estrenos de por lo menos cuatro películas dirigidas por actores-directores.

TOMAN EL ROL DE DIRECTORES

George Clooney ya tiene lista The Monuments Men, Ryan Gosling está terminando How to catch a monster (todavía sin título en español), Angelina Jolie está trabajando sobre un guión de los hermanos Coen en Invencible, y John Turturro promete con la comedia Aprendiz de gigoló, que contará con uno de los pocos protagónicos de Woody Allen en una película no dirigida por él.

Además, Natalie Portman, ganadora de un Oscar como mejor actriz y estrella del Festival de Venecia de 2008 por Eve, su primer corto como directora, ya anunció una película basada en las memorias del escritor israelí Amos Oz. Y, con sólo veintisiete años, la actriz y sex symbol Scarlett Johansson tiene pensado rodar una película basada en Crucero de verano, la novela póstuma de Truman Capote.

NO ES UNA NOVEDAD

Sin embargo, el fenómeno de los actores que deciden tomar el rol de directores no es nuevo; y quizás ni siquiera sea un fenómeno. Si bien durante los primeros cincuenta años del cine, y con excepción de casos de genios como Buster Keaton, Charles Chaplin y Orson Welles, era muy raro que los actores reconocidos se pusieran a dirigir, el cambio de funciones comenzó a hacerse más frecuente a partir de la segunda década del siglo pasado.

Hubo, por supuesto, algunos intentos que resultaron en fracasos —como el del actor James Cagney con Atajo al infierno (1957) o el de Anthony Quinn con El bucanero (1958)— y otros que lograron conquistar tanto al público como a la crítica —como la particular versión de Hamlet (1948) del actor Laurence Olivier, que obtuvo cuatro Oscars, entre ellos a mejor película e interpretación protagónica—. Y entre ellos también hubo actores que lograron hacer una carrera paralela y constante en la dirección.

Muchos, además, se llevaron premios y alternaron entre la actuación y la dirección en forma constante. Clint Eastwood, por ejemplo, con 32 films realizados y varios Oscars ganados -ganó a mejor película y mejor dirección con Sin perdón (1992) y con Million dollar baby (2004)— este año estrena Jersey Boys. Robert Redford comenzó a rodar en los ochenta y ganó el Oscar a mejor director con Gente corriente (1980). Y, durante los noventa, Kevin Coster recibió siete premios Oscars por Danza con lobos (1990) y Mel Gibson consiguió el de mejor película por Corazón valiente (1995).

La lista, con o sin premios, reconocimientos o éxito, continúa. Entre ellos están el italiano Roberto Benigni, la francesa Julie Delpy, el genio de Ron Howard, Sean Penn, Robert De Niro, Sylvester Stallone, el incansable Nicolas Cage, el efectivo Danny DeVito y el siempre genial Richard Attenborough.

En una época en la que los medios para producir están más al alcance de la mano que nunca, no debería sorprender que cada vez más actores con ideas se coloquen detrás de cámara. A fin de cuenta, es un espacio para seguir expandiendo la creatividad. Aunque sea sólo para quienes la tienen.