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01 de Oct de 2020

Cultura

Hijo emotivo, padre solidario

Siempre me ha llamado la atención el tema de las emociones, de hecho pocas son las investigaciones sobre la dinámica de las emociones y ...

Siempre me ha llamado la atención el tema de las emociones, de hecho pocas son las investigaciones sobre la dinámica de las emociones y como regularlas de manera efectiva. Esto conlleva un trabajo muy profundo, y validaciones científicas. No hablo de la interacción e influencia de los pensamientos sobre las emociones, sino de la emoción en sí.

Son tan poderosas las emociones, que si alguien o algo nos provoca en un momento determinado y estamos vulnerables...¡zas! ¡caemos en la trampa de dejarnos llevar por ellas! El poder de las emociones gana casi siempre si usted no se concientiza de su poder. Y ¡ay! cómo nos arrepentimos.

Todo reacción está determinada en parte por el ambiente en que crecimos. Cómo nuestros padres confrontar y manejan las emociones, induce a manejar las nuestras de manera efectiva o no.

De hecho en muchos hogares no se permiten demostraciones emotivas o se van al extremo de exteriorizarlas, no siempre de manera positiva. En el primer caso porque es “socialmente incorrecto” y en el otro, porque alegan “no poder controlarlas”. Lo uno o lo otro lo aprenden los niños.

Es muy importante que desde pequeños, los hijos sientan que se les toma en cuenta y en serio. De esta forma, ellos se tomarán en serio y validarán sus sentimientos.

Hay casos en que los padres se enojan si los pequeños exhiben sus emociones. Los rechazan, disminuyen o ignoran. En consecuencia el niño crece con miedo a expresarlas y, lo que es peor, a sentirlas. A menos que se trate de rabietas y malcriadeces sin sentido ante lo cual se debe actuar con rigidez.

Si en casa los adultos y padres no son emocionales les costará muchísimo entender a sus hijos si lo son. Lo que puede salvar las situaciones es el apoyo y la comunicación.

No impidas a tu hijo demostrar sus emociones porque encontrará una excusa para ir a las drogas, el alcohol, etc. Más bien enséñele a encausarlas positivamente.