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08 de Apr de 2020

Cultura

Los tríos sexuales

“A ella la contacté por Internet y nos conocimos a través de la cámara Web. Llevábamos varios meses comunicándonos, cuando un día me esc...

“A ella la contacté por Internet y nos conocimos a través de la cámara Web. Llevábamos varios meses comunicándonos, cuando un día me escribió que quería venir a conocerme, pero que no lo haría sola sino acompañada por su marido. Sinceramente, yo no tenía planeado nada. Ni siquiera había pensado que se diera algo entre las dos y mucho menos con su esposo. Al verlos por primera vez, ambos me parecieron guapos. Luego de saludarnos, nos fuimos a un bar, donde, con el pasar de las horas, los tragos se nos subieron a la cabeza.

Roto el hielo, descubrimos que había química entre las dos y nos besamos. Mi sorpresa fue grande cuando me preguntó si tenía algún problema en que nos fuéramos a un sitio discreto con su esposo. Yo acepté y los tres terminamos en una habitación de hotel. Ella me decía que por fin hacía realidad su fantasía, mientras que él sólo nos miraba, aunque después se nos unió. A mí solamente me acariciaba.

No le permití ir más lejos. Después, él y yo le hicimos el amor a ella y por último ambos me besaban. Fue bonito. Él fue un caballero y ella muy linda. Al día siguiente, regresaron a su ciudad, pero me dejaron un bello recuerdo”.

Así narra Marissa Fuentes su vivencia de un trío sexual, una práctica que cada vez con menos pudor y mayor ardor seduce a hombres y mujeres que buscan expandir las fronteras de sus deseos.

Los expertos la incluyen dentro de las fantasías sexuales, y es más común y vieja de lo que parece. Ha hecho carrera en todo el mundo y desde hace siglos se conoce como ménage à trois, en francés, y en términos generales se define como una relación sexual en la cual participan tres personas.

A menudo, se trata de una pareja y otro amante, hombre o mujer, una combinación que hoy está muy en boga.

Casadas, en unión libre o apenas en la etapa del noviazgo, la curiosidad de las parejas por los tríos se ha disparado en los últimos años de tal manera, que la oferta de los llamados ‘servicios sexuales’, los cuenta hoy entre sus grandes filones de ingresos. En Internet y en los avisos clasificados de algunos medios impresos no es raro encontrar avisos como estos: “Busco mujeres entre 20 y 30 años para tríos’, “Pareja busca chica agradable para trío”.

La terapeuta Chiquinquirá Blandón, quien se hizo célebre por fundar en Medellín la Clínica del Amor, dice que es normal que las parejas quieran explorar su libido. Y una de las mejores maneras de hacerlo es cumplir sus fantasías sexuales, esos pensamientos e imágenes que se vienen a la mente y que involucran una actividad sexual muy deseada. Tener intimidad con un tercero es una de ellas, y el camino para hacerla realidad no siempre resulta tan sencillo.

La doctora Blandón cuenta que varios de sus pacientes le manifiestan vergüenza por ese deseo y que además creen que proponérselo a su pareja va a significar el fin de su relación. En efecto, hay todavía quienes creen que una relación sexual de tres es la expresión más aberrada de libertinaje, pero esas ideas empiezan a ser puestas en jaque. ©PUBLICACIONES SEMANA