Temas Especiales

11 de Apr de 2021

Cultura

Amor que ve Drama de Broadway

Durante los convulsos años setenta, un joven intenta afirmar su independencia en medio de las sombras. Ciego de nacimiento, Don Barker s...

Durante los convulsos años setenta, un joven intenta afirmar su independencia en medio de las sombras. Ciego de nacimiento, Don Barker se afana por escapar del opresivo amor de su madre. Azuzado por una mujer que le consigue un departamento, se muda finalmente del hogar en que nació. No obstante, su compañera revela su inestabilidad al irse a vivir a México con un hombre que conoce en una fiesta. Abandonado y presionado por su progenitora para que retorne a casa, Don encuentra a alguien más que lo apoya en su intento de independizarse: una encantadora hippie que responde al nombre de Jill Tanner.

Don y Jill se enamoran, lo que provoca el recelo de su madre. Jill confronta a la señora Barker, quien le pide que finalice la relación con su hijo, tan sólo para romper el corazón de Don al abandonarlo por el director de una obra de teatro en la que actuará. Abatido por los desencuentros amorosos, Don se prepara para retornar derrotado a casa de su madre, cuando ésta le recrimina que debe seguir su propio camino y confrontar las adversidades de la vida.

‘Hay diferentes maneras en las que alguien puede encontrar el amor. Tenemos cinco sentidos: tacto, olfato, visión, oído y el gusto. A través de uno de esos sentidos se puede abrir la puerta al corazón’, comenta Bruce Quinn, quien estará a cargo de la dirección de Las mariposas son libres, cuyo estreno será el próximo 6 de agosto en el Teatro en Círculo.

Para llevar a escena este drama, escrito por el autor estadounidense Leonard Gershe, Quinn ha seleccionado a los actores Yilca Arosemena, Agustín Gonçalves, Cloty Luna y Ludwik Tapia. ‘Es la primera vez que trabajo con Cloty Luna. Para mí es un gran honor. Gonçalves, quien es uno de los productores de la compañía ART, quería tomar un papel en la obra. Yo había trabajado anteriormente con él en tres obras. Con Yilca trabajé en Cuatro mujeres vestidas de negro, de Ramón Fonseca Mora. Acerca de Ludwik, hablamos de él al principio y quedó seleccionado al final’, manifestó el teatrista.

Además de sus responsabilidades como director de este montaje, que estará en cartelera hasta el 22 de agosto, Quinn también se encargó de diseñar la escenografía, un proceso que se complicó un poco porque el apartamento en el que se desarrolla la historia ‘no tenía las dimensiones del escenario del Teatro en Círculo’. ‘Lo hicimos lo mejor que pudimos y espero que el público disfrute la obra’, indicó.

Respecto al autor de esta pieza teatral, que tiene una duración aproximada de dos horas, Quinn asegura que ‘Gershe es sensitivo y sabe de lo que está hablando’. ‘El personaje de Don está inspirado en un joven que Gershe escuchó en la radio. El muchacho era ciego, mas no se la pasaba llorando por su infortunio. Se mantenía muy positivo en su vida’, explicó.

El director afirmó que la puesta en escena se mantendrá fiel al guión original. El único cambio tiene que ver con el lugar donde está ambientada la obra. En vez de ser la ciudad de San Francisco el escenario en el que tiene lugar el romance de Jill y Don, como ocurre en el texto de Gershe; en la versión de Quinn la acción trascurre en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, durante la década de los setentas.

Acerca de la versión cinematográfica de Las mariposas son libres, que Quinn tuvo la oportunidad de apreciar en la década de los setentas, el director dice que prefiere la versión teatral que fue montada en Broadway. En el cinema, el personaje de Jill, que fue interpretado por la actriz Goldie Hawn, pasa la mayor parte del filme en ropa interior exhibiendo su anatomía y espíritu libre en el apartamento de Don. ¿La actriz Yilca Arosemena utilizará un vestuario tan reducido como el de Hawn? ‘No lo voy a decir, pague para verlo’, es todo lo que Quinn atina a comentar al respecto.