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25 de Nov de 2020

Cultura

Papa pide al mundo "nuevas reglas" frente a crisis financiera y ética

El papa Benedicto XVI pidió el lunes a la comunidad internacional que aproveche la actual crisis financiera mundial como un "acicate" pa...

El papa Benedicto XVI pidió el lunes a la comunidad internacional que aproveche la actual crisis financiera mundial como un "acicate" para reflexionar sobre los mecanismos que gobiernan la vida económica y darse "nuevas reglas" que garanticen una "vida digna" para todos.

En su tradicional discurso ante los 179 embajadores y representantes acreditados ante la Santa Sede, el Papa hizo un balance "sombrío" de la actual situación mundial, "marcada lamentablemente por un profundo malestar y por diversas crisis: económicas, políticas y sociales, que son su expresión dramática", dijo.

El Papa reconoció que no podía dejar de mencionar "ante todo las graves y preocupantes consecuencias de la crisis económica y financiera mundial", que "ha golpeado a las familias y empresas de los países económicamente más avanzados, en los que ha tenido su origen", comentó.

Desde la elegante Sala Regia del Palacio Apostólico, Benedicto XVI, que se dirigió en francés ante los diplomáticos, advirtió que la crisis repercute "profundamente en la vida de los países en vías de desarrollo", dijo. "No nos debemos desanimar sino reemprender con decisión nuestro camino, con nuevas formas de compromiso", subrayó.

"La crisis puede y debe ser un acicate para reflexionar sobre la existencia humana y la importancia de su dimensión ética, antes que sobre los mecanismos que gobiernan la vida económica: no sólo para intentar encauzar las partes individuales o las economías nacionales, sino para dar nuevas reglas que aseguren a todos la posibilidad de vivir dignamente y desarrollar sus capacidades en bien de toda la comunidad", recalcó.

El Papa admitió también que la crisis dejó "desorientados y frustrados" a los jóvenes, tanto aquellos de los países ricos como de los países en vías de desarrollo y de "diversas regiones", subrayó.

"Su malestar ha sido la causa de los fermentos que en los últimos meses han golpeado, a veces duramente, diversas regiones. Me refiero sobre todo a África del Norte y a Medio Oriente, donde los jóvenes que, al igual que otros, sufren la pobreza y el desempleo y temen la falta de expectativas seguras, han puesto en marcha lo que se ha convertido en un vasto movimiento de reivindicación de reformas y de participación más activa en la vida política y social", aseguró.

En su discurso, el Papa admitió que el mundo vive un momento de "transición y cambio", y que "parece evidente que el modo adecuado de continuar el camino emprendido pasa por el reconocimiento de la dignidad inalienable de toda persona humana y de sus derechos fundamentales".

"El respeto de la persona debe estar en el centro de las instituciones y las leyes y debe contribuir a acabar con la violencia", clamó.

"Invito a la comunidad internacional a dialogar con los actores de los procesos en marcha", instó el jefe de la iglesia católica, quien lamentó igualmente el "derramamiento de sangre" en Siria, así como la situación en Irak y la violencia religiosa que azota a varios países de Africa.

En su discurso, el Papa pidió a palestinos e israelíes que "adopten decisiones valientes y clarividentes en favor de la paz", y se congratuló de que "se haya reanudado el diálogo, tras una iniciativa del Reino de Jordania", que acogió conversaciones entre ambas partes la semana pasada.

Tras defender a la familia tradicional, "fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer", calificada de "célula fundamental de toda la sociedad", el pontífice condenó de nuevo "las medidas legislativas que tantas veces no solo permiten sino que favorecen el aborto".

Benedicto XVI, quien este año visitará México y Cuba, mencionó las "graves calamidades naturales" registradas a lo largo del 2011, inclusive el desastre ecológico en la central nuclear de Fukushima en Japón.

"La salvaguarda del medio ambiente, la sinergia entre la lucha contra la pobreza y el cambio climático constituyen ámbitos importantes para la promoción del desarrollo humano integral", afirmó.

"Deseo por lo tanto que la comunidad internacional, como una auténtica 'familia de naciones' y con un gran sentido de solidariedad y responsabilidad hacia las generaciones presentes y futuras, se prepare para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible", que se celebrará a inicios de junio en Río de Janeiro, Brasil, concluyó el pontífice.