Temas Especiales

01 de Feb de 2023

Cultura

Un clóset no alcanza

Para guardar la cantidad de ropa que posee, Farank Levy, se ha visto en la necesidad de colgar algunas de sus piezas en los armarios de ...

Para guardar la cantidad de ropa que posee, Farank Levy, se ha visto en la necesidad de colgar algunas de sus piezas en los armarios de sus hijas.

Y es que -aunque no se considera una compradora compulsiva- su clóset no es lo suficientemente amplio como para albergar la totalidad de sus pantalones, vestidos, blusas y demás atuendos, confiesa Levy, quien actualmente se desempeña como la directora Ejecutiva de la Secretaría Nacional para el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SENAPAN).

Prefiere usar jeans, aunque por razones de trabajo utiliza prendas más formales. Se inclina por la ropa no tradicional y se considera un poco ‘excéntrica’ a la hora de vestir.

Le fascinan los colores fuertes, especialmente, el rojo, además de los estampados. También le obsesiona calzar botas: las tiene en diferentes colores, tamaños y estilos. Cuenta que no le gustan las zapatillas.

LA NORMA

Si hay algo que tiene muy claro la funcionaria es que lo que compre tiene que ser ‘bonito, bueno y barato’, asegura.

También procura adquirir piezas que le favorezcan, que le entallen bien y que sean diferentes para no encontrarse con ‘gemelas en los eventos’, dice.

La comodidad es otro de los aspectos que toma en cuenta Levy cuando selecciona su vestuario. No utiliza ropa con mucho escote, mini faldas, blusas con cintas, etc. ‘A mis 41 años he dejado de usar muchas piezas que antes lucía para adecuarme a mi edad’, comenta.

COMPRAS

Se abastece en tiendas como Mango y Zara. En otras ocasiones adquiere sus prendas en el extranjero. No es seguidora de marcas famosas, pero en su clóset guarda algunas prendas de Guest, Abercrombie & Fitch, Moschino y Cartier, entre otras.

Es fanática de los baratillos, en donde encuentra piezas de vestir de calidad a bajos precios, revela.

INCIDENTE

En la fiesta de boda de su hija mayor, que se celebró el año pasado, pisó la basta de su vestido y se le soltó, pero no le dio importancia, comenta. ‘La emoción de ver a mi hija en ese momento tan especial no me lo iba a arruinar un traje’, afirma.