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22 de Jan de 2021

Cultura

Ricardo Darín: ‘A Hollywood le faltan historias’

Si bien le reconoce un espacio a las megaproducciones hollywoodinenses, cree en la necesidad de contar historias propias de América Latina

A Ricardo Darín le cuesta quedarse quieto. El año pasado actúo en cinco películas. Sus vacaciones de la pantalla grande trascurrieron sobre las tablas, participando en una obra de teatro. ‘Un día leí un blog que decía: ‘¿Otra película de Darín? Yo también estaba harto de mí, al igual que quien hizo el comentario”, señala el protagonista de filmes como El mismo amor, la misma lluvia (2000), Nueve reinas (2001), El hijo de la novia (2002), El aura (2006) y El secreto de tus ojos (2010), entre otras.

El miércoles pasado Darín participó en la clausura de la tercera edición del Festival Internacional de Cine de Panamá, que se realizó del tres al 9 de abril.

CINE CRIOLLO

Para Darín América Latina ya ha superado la época en la que las audiencias albergaban prejuicios hacia todo aquel cine que no saliera de la meca hollywoodinense. ‘Años atrás un 80% de los argentinos decían que no veían cine argentino... Ir cambiando esas actitudes va a depender que se hagan buenas historias, honestas, sinceras, que no traten de copiar a nadie y que respeten una identidad... La verdadera riqueza de los pueblos está en sus relatos’, plantea el intérprete.

Considera que la ‘buena salud del salud latinoamerica’ radica en que exista un mínimo espacio, entras las superproducciones con efectos especiales, para poder contar lo que sucede en estas latitudes. ‘Si no tenemos confianza en que dentro de nuestras propias identidades existen historias atractivas que contar, estamos perdidos’, indica.

‘Le agradezco a Hollywood todo lo que ha hecho por mí. Todavía hablo con mi terapeuta acerca de la muerte de bambi’, dice el actor, galardonado con el Premio ‘Martín Fierro’ en 1994, con sorna. Destaca que a pesar de que el cine norteamericano cuenta con efectos increíbles y presupuestos descomunales, ‘le está costando mucho encontrar historias nuevas para contar’.

Acerca de la evolución del cine latinoamericano el argentino afirma que los realizadores locales ‘se han visto obligados a contar relatos sobre lo que nos venía ocurriendo... Ahora podemos hablar de lo que podría ser y de cómo nos gustaría que pasara’.

El actor considera que las nuevas generaciones de cineastas tienen una ‘mirada desintoxicada de lo que está sucediendo’. En su opinión esto ha incidido en el aumento de la calidad media de los guiones que es están trabajando actualmente a nivel regional.

Darín expresó su preferencia por las ‘películas sencillas y bien contadas, que cuentan lo que le ocurre a los seres humanos’, aquellas que ‘me hacen salir del cine con las sensación de que la vida merece la pena vivirla’.

Son historias que no solo lo inspiran desde la perspectiva de un actor, sino también desde la de un director. Acerca de su única experiencia (hasta el momento) detrás de las cámaras, Darín afirmó que dirigir La señal (2007) ‘no fue un tránsito feliz’, pero si una experiencia de aprendizaje que le gustaría repetir. Eso así, advierte que tendría que estar involucrado en el ‘diseño narrativo’ de la película.