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27 de Nov de 2020

Cultura

Derroche africano en nombre del romanticismo

La que más ceros acumula este año es un fin de semana de unos 47 mil euros en uno de los mejores hoteles de Nairobi

¿Quién dijo que el amor no tiene precio? En nombre del romanticismo, el consumismo más feroz se cuela en todo el planeta, incluso en África, donde crece la demanda de regalos de lujo para decir ‘te quiero' en San Valentín. En muchos países de este continente, la clase alta no se contenta con tener dinero, sino que además alardea de ello a diario con ostentosas muestras de riqueza que rallan lo ridículo como, por ejemplo, coches de lujo que no pueden conducir porque la mayoría de las calles no tienen asfalto.

Este derroche desmesurado también ha conquistado el terreno del amor, donde una élite está dispuesta a gastar cantidades desorbitadas en su nombre. Y, por supuesto, los empresarios del ocio se unen a esta falta de pudor para hacer caja.

Un ejemplo de todo esto es Kenia, país donde el sueldo mínimo ronda los 60 euros mensuales y, paradójicamente, ha crecido la oferta de experiencias de lujo desmedido para el 14 de febrero.

La que más ceros acumula este año es un fin de semana de unos 47 mil euros en uno de los mejores hoteles de Nairobi. La experiencia ‘digna de la realeza', como anuncia en la propia web, incluye limusina, estancia en la suite presidencial -con alfombra roja incluida-, barra libre de champán, paseo en helicóptero, spa y unas joyas con diamantes valoradas unos 12 mil euros.