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13 de Oct de 2019

Cultura

Vuelven las cejas naturales

Cada época ha tenido un estilo diferente. En los 80, Madonna las lucía pobladas y poderosas. En los 90 se impuso el minimalismo

Vuelven las cejas naturales

Las cejas perfectas no existen, se construyen, se diseñan. Han pasado de ser las grandes olvidadas a llegar a ser las protagonistas en los últimos tiempos.

Son como la moda, viene y van, se afinan o ensanchan a capricho. En los 80, Madonna las lucía pobladas y poderosas, después en los 90 se impuso el minimalismo.

En los dos mil, Cara Delevingne las mostró salvaje y ahora, Rihanna las luce hiperdepiladas.

‘Cuando se habla de cejas es mejor no seguir las modas', dice la maquilladora y peluquera Charo Palomo, quien considera que un buen diseño de cejas es aquel que se realiza en función de las necesidades del rostro.

Cada época ha tenido un estilo diferente. En la década de los 20, las actrices del cine mudo representaban a la perfección la forma de cejas de aquella época, se llevaban muy delgadas, largas y curvas, con una ligera expresión de tristeza en el rostro.

En la década de los 30, se llevaban muy finas, pero el arco se pronunciaba más dotando de dramatismo a la mirada, como la de la Greta Garbo.

‘La vigilante de la playa más famosa, Pamela Anderson, abanderó la vuelta a las cejas depiladas, más redondeadas y finas en la década del minimalismo'

Después en los 40, empiezan a ensanchar como se puede ver en el rostro de Marlene Dietrich. En la década de los 50, Marilyn Monroe puso de moda las cejas más arqueadas para conseguir una mirada sexi hasta la llegada de Audrey Hepburn que se decantó por lucirlas naturales y un poco más gruesas.

En los 70, se vuelven a llevar más finas y arqueadas. Es una estética muy cuidada que contrasta con el movimiento hippy que apostaba por una belleza más natural.

En los 80, se imponen las cejas muy pobladas, se permiten crecer a su libre albedrío, sin quitar ningún pelito. Madonna es la reina indiscutible de esta década.

La vigilante de la playa más famosa, Pamela Anderson, abanderó la vuelta a las cejas depiladas, más redondeadas y finas en la década del minimalismo.

Ya entrado en los dos mil, se vuelve a la naturalidad. Se llevan cuidadas pero no muy depiladas para proporcionar intensidad a la mirada.

Ahora, se impone la naturalidad, pero eso sí muy cuidada, ningún pelito está descuidado. Los productos y maquillajes de cejas son imprescindibles.

En manos de la cosmética

Si la naturaleza no te ha dotado de unas buenas cejas no desesperes, ahora es más fácil conseguirlas con el suero purificado para cejas Librow.

¿Qué consigue? Fortalece y acondiciona los folículos pilosos de las cejas, a la vez que las oscurece con un tinte natural de extractos botánicos para recuperar su forma natural, haciéndolas más tupidas.

¿Cómo se aplica? Una vez al día sobre la piel limpia y seca. Se pasa el aplicador sobre la piel por debajo del arco de las cejas en las zonas donde estén más finas o poco pobladas. Y por último, se deja secar el producto durante dos o tres minutos antes de aplicar cualquier otro cosmético.

L'Oréal ha lanzado al mercado Unbelieva Brow, un gel que se aplica para rellenar las zonas despobladas de la ceja y después se pasa un cepillo para definirlas.

También se pueden pigmentar con el nanobladin, una técnica, que consigue definir y dibujar una ceja poblada pero natural al aplicar pigmentos semipermanentes en las capas superficiales de la piel, un tratamiento que dura entre tres y seis meses y que se debe hacer con el consejo y manos de un experto.

Cuidados diarios

Es importante cepillarlas y peinarlas con mínimo todos los días, un gesto de higiene que ayuda a mantenerlas limpias y pulidas.

Cuando se desmaquillen es imprescindible hacerlo con suavidad y productos que no agredan ni dañen el pelo.