Temas Especiales

22 de Jun de 2021

Mónica Miguel Franco

Cultura

Birria

Ni la culpa, ni la disculpa. . . Ni la asistente ejecutiva del ministro culturoso subiendo en las redes una parrafada que mezcla churras con merinas: “Celebramos los 440 años de Penonomé, Coclé tierra en donde se estableció la herida Ciudad de Panamá cuando Morgan saqueó.

Ni la culpa, ni la disculpa... Ni la asistente ejecutiva del ministro culturoso subiendo en las redes una parrafada que mezcla churras con merinas: “Celebramos los 440 años de Penonomé, Coclé tierra en donde se estableció la herida Ciudad de Panamá cuando Morgan saqueó. Aquí se construyó la ciudad que luego creció en lo que conocemos como Casco o Casco Antiguo...Aquí 200 años después iniciamos la celebración del Bicentenario 2021 (sic).

Ni las explicaciones dadas por redes sociales por quienes han tratado de salir a defender lo indefendible diciendo cosas como que, cuando Panamá se independizó de España y pasó a formar parte de Nueva Granada, se cambió el sistema de vasallaje por el de ciudadanía y que, como algunos historiadores han resaltado la importancia de los 200 años de vida en el sistema republicano, eso caló hasta cierto punto, “Pero como gusta poner Panamá en todas partes... Se coló la palabrita” (sic Marixa Lasso dixit).

Que las autoridades del Ministerio de Cultura estén tan pobremente asesoradas no es óbice para el desgreño superlativo que perpetraron con el bodrionumento que inauguraron, al alimón con el resto del Gobierno, el fin de semana pasado en Penonomé.

Si lo que queríamos era dar relevancia a una 'palabrita' no era necesario que celebrásemos la independencia de la Corona española. A estos historiadores podría yo recordarles que 'la palabrita' república es mucho más antigua que todo eso y que en sistema republicano ya vivían los territorios españoles de ultramar desde el siglo XVI.

En el Título III del Libro IV de la Recopilación de la Ley de los Reinos de las Indias se establece todo lo relativo a la “república de indios” y a la “república de españoles”. Sí, exactamente. Así con esas palabras: república. ¿Y por qué? Pues, señores, porque la palabra latina res publica no quiere decir nada más que la 'cosa pública' o 'lo público' y no siempre se ha referido este término a un sistema como el que ahora tenemos, dizque democrático. Cualquier historiador serio sabe que nadie pensaba en Panamá como república en 1821, eso lo interpretamos ahora, el 29 de noviembre nadie se levantó citoyenizado y repúblico, (si la cosa es inventar palabras y significados...). En ese momento todavía hubo guerra por varios años y nada era seguro.

Entiendo que cada uno trate de defender su puesto y el pan suyo de cada día, pero a veces es mucho mejor hacerse el avestruz, porque todo en aquel acto estuvo mal.

Pero bien está, acordemos estar en desacuerdo, aun así, yo quiero saber: ¿¡quién se ha quedado con la plata!? En el absurdo tríptico que entregaron a los participantes en el pírrico acto se lee: “6. Todo el monumento se construye revestido de mármol que asemeja el color del que reviste el monumento del “Gran Libertador Simón Bolívar Palacios” quien es sin lugar a dudas el “Gran Maestro, Arquitecto y Constructor” de nuestra Libertad, y que comparte espacio en el mismo parque central 8 de diciembre” de nuestra ciudad de Penonomé” (sic). No, por favor, no se fijen en los horrores ortográficos, miren bien el estuco mal pintado y piensen a ver, ¿¡dónde está el mármol del que debería estar revestida la tal obra de arte? ¿En el nuevo baño de quién recubre las paredes? ¿O será que lo entregaron por piezas de tamaño correspondiente al honor merecido a cada uno de los que han sido nombrados caballeros, oficiales o grandes cruces?

Pero mi, pregunta más importante es: ¿no le da vergüenza a usted, señor Ministro Aguilar haber aceptado ser juez y parte de la develación de tamaño adefesio?