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22 de Ene de 2022

Cultura

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal

Un libro fotográfico y un documental sobre las diversas danzas en las que se personifica al diablo y que por siglos se han realizado en diversas regiones del país, se encuentra en gestación. Interesante momento en el que las tradiciones del Corpus Christi han sido consideradas por la Unesco, PatrimonioCultural Inmaterial

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablo de espejos, GarachinéLuis Carlos García

El calendario litúrgico católico marca que estamos en pleno adviento, a la espera del nacimiento del hijo de Dios, sin embargo, a pocos días de Navidad toma protagonismo otra festividad, la del Corpus Christi, el cuerpo y la sangre de Cristo, en la que se realizan una serie de actividades tradicionales que incluyen representaciones, danzas, acompañamientos musicales y coplas que recrean la eterna lucha entre el bien y el mal y cuyos protagonistas principales son los diablos.

Y es que desde hace ya algún tiempo, se viene gestando un proyecto que dará mucho más visibilidad a estas tradiciones que tienen lugar en prácticamente todo el país. Un libro fotográfico dedicado al registro de las danzas y tradiciones de los diablos en Panamá está tomando forma, una visión del fotógrafo Luis Carlos García, oriundo de Chitré, pero quien ha desarrollado su carrera profesional en Francia y otras ciudades de Europa.

Un par de años atrás, García se encontraba de vacaciones en Panamá y fue invitado a ver un desfile de danzas del Corpus Christi que se realiza en Parita. “Allí me di cuenta de que no conocía mis tradiciones”, reconoce el fotógrafo. En el desfile, que por varios años ha organizado la comunidad pariteña participan agrupaciones de prácticamente todo el país. “Reconocemos a los diablos sucios de Azuero, pero no conocía las otras manifestaciones y eso me impactó mucho porque yo he viajado por muchos lugares, fotografiando culturas y documentando tradiciones y no conocía las mías”, agrega.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablos de espejos, Antón

Escuchando los ritmos, pero, sobre todo viendo el colorido de los atuendos de los danzantes y de los movimientos y sonidos que realizan fue tomando forma una idea en la mente del fotógrafo. “Quiero que el mundo nos conozca culturalmente a través de estas danzas, porque en Panamá somos más que edificios y playas. Tenemos cultura, historia, raíces muy interesantes que son muy poco conocidas, incluso por los panameños”, comenta.

García inició el trabajo de contactar a expertos en antropología y folclor, a hacerse de contactos de personas que se dedican a preservar estas tradiciones y a ir recogiendo información que sustentara su trabajo visual.

“Hablé con un amigo y le comenté que me gustaría hacer un coffee book, bonito, interesante, y él me dijo, ¿por qué no hacemos un documental ?”, allí se sumó un segundo elemento, un documental que presentará al fotógrafo que quiere hacer un registro de su cultura.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Danza de espejos, ChepoCedida

Actualmente están en producción estos dos proyectos ligados, lo que representó una mayor planificación y coordinación.

“Hemos estado recorriendo todo el país, visitando cada provincia y descubriendo nuestras tradiciones a través de los diablos”, cuenta.

El libro tendrá unas 250 páginas y además de las coloridas imágenes, tendrá cortas historias de lo que representa cada danza, qué representa cada indumentaria, sonidos, todo. También explican cómo llegar a cada uno de esos lugares para disfrutar de la experiencia. “Es un libro que pretende llevar un valor cultural; la idea es que esté disponible en bibliotecas, consulados, alcaldías, para que la gente, tanto nacionales como extranjeros, puedan tener una información más exacta de lo que representan estas tradiciones que se celebran desde hace siglos”, explica.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Festival de diablos y congos en Portobelo, Colón

Mientras García se ocupa de registrar las imágenes, un equipo de filmación graba el proceso en el que este fotógrafo entra en contacto con estas tradiciones y busca la forma de compartirlas con todo el mundo.

A través de entrevistas el documental, que tendrá aproximadamente hora y media de duración, ofrecerá información sobre cómo se iniciaron estas tradiciones, la confección de sus vestuarios y máscaras, cómo se preparan los danzantes para sus presentaciones y lo que estas representan para ellos. Y a idea es presentarla en festivales internacionales de cine, en salas locales y a través de plataformas de streaming para que llegue a más personas.

“Hay poco conocimiento de las tradiciones de las danzas de los diablos. Se establecieron como una forma de evangelización durante la colonia, hay algunas danzas relacionadas también con la lucha contra la esclavitud y otras relacionadas con temas mitológicos, historias creadas por la gente que vivía en esos pueblos, y en algunos casos es difícil seguirles la pista porque hay muy poco registrado”, detalla García. La mayoría de estas tradiciones se han transmitido oralmente y es gracias al propio trabajo de la comunidad, que han subsistido, aunque algunas han estado a punto de perderse. Y cada comunidad tiene sus particularidades en cuanto a representaciones, vestuarios y danzas.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablos de espejos de Portobelo

El diablo y sus muchas caras

En Panamá, hay tres tipos de danzas de diablos, las más conocidas, aquellas ligadas a las festividades del Corpus Christi, establecida los españoles durante la colonia como forma de evangelización para los indígenas. La segunda está ligada a la población afrocolonial, que al huir de la esclavitud y establecer sus palenques, crearon una serie de rituales en los que el amo esclavizador era representado por el diablo. Una tercera vertiente es la que tiene lugar en Veraguas y es conocida como 'los diablos candela'. “En tiempos de cosecha la comunidad guardaba lo que habían recogido en unos ranchos donde se almacenaban los alimentos y poco a poco, llevaban la comida al pueblo. Algunas veces los lugareños veían habían pisadas de animales o que algo de lo que habían almacenado estaba comido y ellos pensaban que era el diablo y lo veían como una maldición. Entonces, lo que hacían era quemar el rancho y las cosechas, para eliminar ese mal y empezar una cosecha nueva”, explica el fotógrafo.

Y de estas tres vertientes se desgranan todas las manifestaciones que existen a lo largo y ancho del país. Las más conocidas son las del Corpus Christi, con los diablos sucios y los diablos limpios, están los cucuá de Coclé, el gran diablo de Los Santos y el de la Chorrera, los diablos de espejos de Portobelo, Parita y Garachiné. En cada comunidad sus vestimentas tienen características propias aunque provengan todos de la misma raíz.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Los Cucuá, San Miguel Centro, Coclé

El diablo tun tun corresponde a la tradición afrocolonial, que tiene rituales como el bautizo de los diablos que se lleva a cabo los miércoles de ceniza. La tradición se extiende por la costa atlántica, sobre todo, en la provincia de Colón.

La tradición de los diablos candela solo se lleva a cabo en Veraguas.

La tradición en Garachiné

Raúl Forde, investigador y escritor folclórico recibió a Luis Carlos García en la comunidad de Garachiné, donde tuvo la oportunidad de conocer cómo se vive la tradición en Darién. “Allí tuvo la oportunidad de conocer el vestuario, de conocer a los jóvenes danzantes, también conocer la tradición desde el punto de vista histórico”, cuenta Forde, quien escribió el libro El Corpus Christi y las danzas del diablo en Garachiné, Darién, donde se recoge la historia de las danzas tanto desde el punto de vista festivo como también histórico y su vínculo con la fiesta del Santísimo Sacramento.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablico limpio pariteño

Y también hace una comparación con la tradición darienita y comunidades de otras regiones del país.

“Para mi entender aquí en Panamá, teníamos por costumbre solamente celebrar la danza como una fiesta más, pero muy poco conocíamos sobre su origen. Esa investigación fue la que motivó precisamente que nos fuéramos más atrás de lo que se celebra hoy día”, destaca Forde.

Los diablos de Garachiné utilizan un faldón que mantiene forma circular con un cancan hecho de bejuco. Usan camisa manga larga de diversos colores y sobre esta un chaleco. Sobre el faldón van las pañuelera que inicialmente eran satinadas pero debido al costo de la tela actualmente se utiliza el poplin. Las chinelas dejaron de usarse y se ha dado paso a zapatillas cómodas ya que los danzantes cubren jornadas a veces hasta de 12 horas de baile. También lleva collares, un bastón que deben lucir desde que salen de su residencia hasta que termine la danza y un morrión el cual se adorna con varios elementos. Pero lo más importante es la máscara, hecha de madera de balso.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablos de espejos, Chepo

En cuanto a la parte jerárquica, a diferencia de otros pueblos donde el alma es un personaje que se debate entre el diablo y San Miguel, en Garachiné el alma no tiene personificación. Hay un diablo mayor, de allí le sigue el diablo capitán, que tiene dos guías , primera y segunda (iz y der) de allí los diablos rasos.

“Es lo que estamos tratando de rescatar nuevamente porque la danza ya se estaba perdiendo en Garachiné, entonces por medio del Club Cívico de Garachiné hemos hecho el esfuerzo necesario para rescatarla y gracias a Dios prácticamente se ha rescatado inclusive sus diálogos y la jerarquización que tiene cada una”, asegura Forde. Eso sí, hay que luchar con otros elementos como los costos asociados al vestuario pues en una pequeña comunidad pesquera, puede ser un lujo que no todos se pueden dar.

En Parita, un desfile

“En Parita tenemos el diablico limpio, se protagoniza la lucha del bien y el mal, y tenemos dos categorías de diablicos sucios, con morrión pariteño y sin morrión partieño”, explica Eli López, profesora de turismo y miembro del Patronato de Danzas de Corpus Christi Simón 'Mon' Mendieta de Parita. “Con el pasar del tiempo se van sumando otras danzas como la de la montezuma española, que tiene características diferentes a la que se hace en la Villa de Los Santos, pero su parlamento es muy parecido. Forma también parte del repertorio, la danza del torito guapo pariteño, la danza del venado y la danza del cumbembe, que anteriormente se interpretaba para carnavales.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Danza de diablo (infantil) en Chorrera

La festividad del Corpus Christi ha sido muy importante para Parita, aunque en algún momento decayó y gracias al esfuerzo de personas como 'Mon' Mendieta se logró recuperar.

“ En un momento en que hubo un bajón y las danzas no salían solo el Sr, Mendieta con dos personas más se vestían de diablicos pariteños. Finalmente quedó él solo. En el año 2010, un grupo de pariteños se deciden rescatar esta festividad y forman el patronato y buscan jóvenes de la comunidad y hacen nuevamente todas las danzas. Ellos estudian con los adultos de la comunidad cómo era realmente cada danza y son los señores más viejitos de la comunidad quienes aportan y dan significado y cómo era cada danza. Y del 2010 para acá, entonces nuevamente resurge la festividad”.

Parita no solo ha revivido las festividades del Corpus Christi sino que realiza el Desfile Nacional de Danzas de Corpus Christi donde participan danzantes de Garachiné, Coclé, La Chorrera, Colón, Bveraguas, el torito guapo y los diablos de espejos de Antón y los cucuá, de San Miguel Centro

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablo de Escobal, Santa Rosa, Colón

“Yo invité a este desfile a Luis Carlos y el quedó fascinado, tomó fotos, hizo entrevistas, de los vestuarios, porque las características son muy parecidas pero no iguales todo tiene un juego en común y de eso nace la idea de hacer el libro y el documental en el que está trabajando”, asegura López.

Rescate en Dolega

Luis Aurelio 'Toti' Rovira tenía una gran inquietud por conocer y rescatar una danza de los diablicos mencionada por Beatriz Miranda de Cabal en su libro Dolega. Ella decía que la última vez que se vio bailar esa danza fue en 1903. El libro también mencionaba que se había bailado en la Plaza de Dolega en el año 1821. Por otra parte, el maestro Gabino Rivera publicó en un libro de su autoría 12 versos utilizados por los diablos. El proyecto era muy complicado, pero no olvidado. Mientras, cerca del año 2000, Rovira empezó a interesar a algunos locales por las danzas de los diablos de La Villa de Los Santos.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablos de la cultura congo de Colón

Más adelante el investigador se enteraría que la danza se presentó nuevamente en la década de 1940. De ese grupo quedaban dos bailadores vivos. Rovira dio con el hijo de quien en ese momento tocó la guitarra y de a poco fue llegando la información que ha ido recogiendo a través de entrevistas con algunos de los hijos de los alrededor de 30 bailadores que se agrupaban en la plaza de Dolega. Revivieron los pasos, los versos, el ritmo de la guitarra y un grito característico.

La visita de García a Dolega motivó a Rovira a materializar su proyecto para que se incluyera en el libro y el documental.

El día 28 de noviembre de este año la danza fue presentada en la plaza de Dolega, en acto cultural del Municipio por la Independencia. “Lo presentamos y repartimos brochures para docencia explicando a la gente joven. Invitamos a muchos adultos mayores que dieron fe de que así se bailaba que era muy parecido el paso que hicieron, así como el ritmo de la guitarra, los versos, el grito, así que yo siento que ha tenido una buena acogida, pero hay que divulgar mucho más para la juventud para que conozcan ese folclor autóctono de Dolega como propio y deben conocer un poco más la historia y el trabajo que estamos haciendo”, dice.

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Diablo sucio de Chitré

Para el documental de García se destacó el uso del árbol de cortezo de donde se sacaba originalmente la fibra par hacer la falda y la cabellera que va pegada a la máscara. En tanto, la máscara es hecha con calabazo o tulo y su forma dependerá del animal que se quiera emular.

El grupo de Dolega ya cuenta con 7 bailarines con su vestuario, pero Rovira quiere llegar a tener 12 bailadores. Rovira, motor de esta agrupación agradece la participación de del Sr.Carlos Miranda quien hizo las máscaras y el arreglo de guitarra. También a la agrupación Más por Dolega, quien le ha apoyado en esta labor de rescate de esta tradición.

Estoy muy contento con el reconocimiento de las danzas por la Unesco porque Panamá se reconoce, también se reconoce el esfuerzo de todos estos folcloristas que han rescatados estas danzas porque no es solo La Villa, que es importante, pero en cada pueblo hay danzas de Corpus Christi.

Reconocimiento por la Unesco

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
José Tuñón, productor de Danza con DiablosCedida

Corpus Christi

Las danzas y expresiones asociadas a la festividad del “Corpus Christi”, que se realizan en Panamá, fueron inscritas este martes en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).La noticia fue confirmada a través de la cuenta de Twitter de Unesco con la frase ¡En hora buena, Panamá!

Danzas de los diablos, la eterna lucha entre el bien y el mal
Luis Carlos García en casa de Don José González en Llano Bonito, ChitréCedida

“Nos sentimos muy contentos como país con la inclusión a la lista representativa de patrimonio de la Humanidad de las danzas y expresiones asociadas a las fiestas del Corpus Christi. Esta es una celebración que tiene mucha fuerza en el país y nos encanta que los grupos lograran consenso y nos agrada muchísimo que podamos reconocer en esa inscripción la gran diversidad cultural y geográfica que la involucra ya que hay danzas del Corpus Christi en siete provincias del país. Para todos nosotros al ver las influencias de música y danza afro, o criolla y mestiza o con influencia indígena, es realmente expresarnos como el país que somos, un país diverso”, expresó Emma Gómez,Directora de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Cultura ante la declaración de la Unesco.