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16 de Jan de 2020

Gastronomía

Una iniciativa inédita con sabor a patacón

La preparación del patacón más grande es un proyecto con repercusión social que busca unir al país en la misma causa. La iniciativa, inédita en Panamá, pretende visibilizar el valor sociocultural de la comunidad Emberá de Ipetí, cuyos agricultores aportan al mercado nacional y tienen un genuino interés en mostrar al mundo sus costumbres y su cultura

‘No solo se trata de hacer el patacón más grande del mundo, sino de integrarnos a una comunidad indígena emberá, llamada Ipetí'. Con esta afirmación, Sabrina Naimark, directora de la empresa de responsabilidad social Impacta, describe el propósito de la iniciativa que marcará un precedente inédito en nuestro país. Esta organización, junto a miembros de la comunidad indígena Ipetí Emberá de Alto Bayano, se embarcará en una aventura logística para preparar el patacón más grande del mundo, aspirando a alcanzar el Guinness World Records.

El 16 de octubre, un equipo guiado por la chef panameña Rachel Pol Policart, que cuenta con más de 12 años de experiencia en el sector gastronómico, cocinará un patacón de 220 libras,

Naimark explica que cuando surgió la idea de crear un proyecto con repercusión social que uniera al país en la misma causa, pensaron en ‘hacer algo diferente. En una reunión se me ocurrió el patacón, lo que causó gran emoción, porque todos se identifican con éste alimento típico. Aplicamos al Guinness World Records y les gustó la propuesta'.

En este escenario, plantean un elemento que permitiera relacionar a la sociedad con la riqueza cultural de esta comunidad, acercarse y encontrarse, ya que ‘somos un país pequeño, pero nadie se conoce realmente', añade.

‘Buscamos crear conciencia sobre una comunidad que representa gran parte de nuestra historia. En Impacta somos un equipo de trabajo de 15 personas y en Ipetí, son 200; pero a la hora de la verdad, seremos todo el país unido en este proyecto', dice.

Con una jornada que alimentará a más de 500 personas, pretenden ‘que la gente no solo conozca el valor de nuestras comunidades indígenas, sino que además sienta el cariño que ellos comparten', manifiesta.

De esta manera, el Día Mundial de la Alimentación servirá para ejecutar la iniciativa, en el corazón de la comunidad indígena ubicada en Chepo.

‘Necesitamos 850 plátanos con 1,200 litros de aceite. El patacón pesará 100 kilogramos. Ese es el reto que nos planteó Guinness World Records en cuanto al peso. Unas 30 personas de Ipetí estarán pelando los plátanos que luego serán fritos en una olla de 3.5 metros de diámetro que ha sido fabricada en Panamá —en dos mitades—; posteriormente, se deberán moler para luego manipular esta masa en una malla de metal y sumergir en la olla con el aceite durante seis o siete minutos', subraya.

Actualmente Impacta realiza una campaña de recaudación para quienes deseen participar y colaborar con el proyecto. ‘La idea es que en todas las activaciones que hagamos, los asistentes puedan ganarse cupos para asistir al evento'.

El patacón cuenta con gran popularidad en diversos países de América Latina. Su base es el plátano verde cortado de manera transversal y frito en aceite caliente por un periodo corto de tiempo, hasta que se dore.

En países como Colombia, Ecuador, República Dominicana, Nicaragua, Cuba, Puerto Rico, Haití, Venezuela y Panamá, se consume de diversas maneras: como acompañante, plato fuerte o como entrada.

Elevar las voces

Sara Omi, autoridad tradicional del Congreso General Emberá de Alto Bayano, comparte que esta es una oportunidad para la comunidad, que busca desarrollarse con pertinencia cultural.

‘Es un gran proyecto que va de la mano con el rescate de los valores culturales del pueblo emberá. En Ipetí la participación de las mujeres y jóvenes es muy activa y ahora todos son tomados en cuenta', dice.

Omi destaca que en la cocina, ‘para nosotros todo es sagrado, todo viene de la misma espiritualidad. Por ejemplo, un fogón cuenta con todo un proceso interesante en nuestras creencias, porque el fuego es uno de los elementos de valor en la dimensión de nuestras vivencias como pueblo; el plátano, por su parte, es uno de nuestros principales alimentos'.

‘El plátano es parte de nuestra seguridad alimentaria. Los emberá también lo producimos para su comercialización en la ciudad. Pretendemos rescatar el apoyo que requieren los productores indígenas panameños para mercadear este producto'.

Omi considera que los productores necesitan oxígeno y apoyo estratégico. ‘La idea es que las instituciones gubernamentales aporten en financiamiento para que los trabajadores de la tierra desarrollen al máximo esa capacidad, enfocada al empoderamiento económico de los pueblos indígenas'.

‘Deseamos acompañamiento y esfuerzo. Agradecemos a Impacta por tomar en cuenta a una comunidad indígena para resaltar el aporte que damos al desarrollo del país. La idea es que Panamá conozca una cultura que es invisibilizada', reconoce.

‘Somos una comunidad accesible que no es conocida por los panameños. Impulsamos diferentes iniciativas para el rescate de los valores y tradiciones en los niños y jóvenes, compartiendo la interculturalidad', enuncia.

‘Es de nuestros pueblos indígenas mantenerse en resistencia, pero necesitamos de otras manos para reforzar elementos dentro de la comunidad, como una educación, donde haya pertinencia cultural y sea posible desarrollar nuestros conocimientos tradicionales', recalca.

‘Venimos de un proceso de lucha. Somos una comunidad que fue reubicada de manera forzosa y hemos estado construyendo nuestra forma de vivir de vuelta a los valores. Tenemos una gran capacidad de aportar y seguir avanzando', apunta Omi.

La representante del Congreso General Emberá de Alto Bayano cree en el valor de este encuentro y en el mensaje que se enviará a Panamá y al resto del mundo. ‘El patacón nos une a todos en la sociedad panameña. Ya estamos impactando y los indígenas seguimos presentes; con esta vivencia la comunidad podrá retomar el valor de las tradiciones emberá'.