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18 de Apr de 2021

Planeta

Abusos contra el venado cola blanca

COCLÉ. Con rifle en mano y perros sabuesos, los cazadores coclesanos están acabando con los venados cola blanca. Al parecer no pueden ab...

COCLÉ. Con rifle en mano y perros sabuesos, los cazadores coclesanos están acabando con los venados cola blanca. Al parecer no pueden abstenerse de comer la suculenta carne y, se presume, los aniquilan sin tomar en consideración la norma que regula la caza de este animal de vida silvestre.

Durante los últimos días, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en Penonomé ha recibido denuncias de residentes de la provincia coclesana que condenan la caza ilegal de los venados, dijo Hellington Ríos, técnico de Áreas Protegidas de la institución.

Sólo hace 15 días —según versiones de los moradores— entre los bosques de Paguá, corregimiento de Llano Grande, distrito de La Pintada, fueron cazados cuatro venados abatidos por los proyectiles de escopetas.

Pero, esto no es todo. En una finca ganadera, los cazadores mataron a una venada que tenía un crío de amamantar; posteriormente, el ciervito murió por desnutrición, según dijo el finquero a un funcionario de la ANAM, molesto por la intromisión de los cazadores en sus potreros.

Ahora, la entidad que se encarga de velar por la protección de los animales de vida silvestre —ANAM— está investigando la veracidad de las denuncias. Si se comprueba que son ciertas, qunes lo hacen deben acogerse a la Ley 39, que regula la caza deportiva; de lo contrario, podrían enfrentar sanciones.

OTROS CASOS

Todo indica que los cazadores andan haciendo de las suyas en esta región del país. Y es que el pasado mes de mayo, detalló Ríos, se detuvo y sancionó a dos de ellos en el sector de La Ortiga, en Llano Marín, precisamente por practicar la cacería ilegal. Uno de ellos portaba un permiso de caza deportiva vencido, mientras que el otro no tenía ningún documento que le permitiera realizar esta actividad. Ambos fueron sancionados con $300 cada uno, explicó el funcionario.

También existe otro expediente abierto a un cazador bajo la misma queja; sin embargo, aún no se han deslindado las responsabilidades del caso.

Las autoridades se proponen iniciar operativos en la región para verificar los permisos para la actividad y castigar a quienes incumplan con la norma de caza.

REGULACION

La ley 39 de noviembre del 2005, que regula la caza deportiva, contempla para sus adscritos que los que se dediquen a la actividad deben tener actualizado el permiso correspondiente al ser solicitado por un inspector de la ANAM.

Además, se debe tener permiso escrito del terreno privado donde se realice la cacería. La regulación también prohíbe que se esté ‘monteando’ en áreas protegidas. ‘No estar cazando a menos de 1.000 metros a la redonda de poblados o servidumbres de paso o a menos de 2.000 metros de áreas protegidas’, establece la normativa.

Ríos dijo que no hay inconvenientes con las personas que se apegan a la ley y que cumplen con los requisitos establecidos para realizar la actividad.

Advirtió que se exigirá con firmeza el cumplimiento de la norma; aunque el funcionario de ANAM reconoció que cazadores furtivos se arriesgan contra lo dispuesto.

Mientras las personas siguen incumpliendo las leyes de protección de la fauna silvestre, contradicen los argumentos que se esgrimen en materia de conservación del medio ambiente, puntualizó.