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26 de May de 2020

Planeta

La ecológica historia de la casa de bambú de Heinz

PENONOMÉ. A orillas de la carretera Interamericana hay una casa de bambú. En el patio de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), sed...

PENONOMÉ. A orillas de la carretera Interamericana hay una casa de bambú. En el patio de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), sede de El Coco, provincia de Coclé, se levantó la singular estructura. La historia de esta casa empezó hace dos años, cuando Heinz Loosú llegó a Panamá.

Heinz aterrizó en Nicaragua hace poco más de 24 meses. Es suizo, trabaja para una universidad y en su país lo espera su familia. Su intención en el país centroamericano era promover la construcción de estas casitas para las personas de pocos recursos.

Allá, en Nicaragua, las intenciones de Heinz no se concretaron. Entonces, pensó en Panamá, que aunque no tiene los niveles de pobreza de los demás países de la región, este árbol crece hasta en los patios delanteros.

‘Tengo que trabajar con una universidad’, se dijo. Así fue que se trasladó a la sede de la UTP de Coclé. ‘Ellos –la universidad– siempre se interesan por los proyectos innovadores’.

El director de la sede, Félix Tejeira, lo escuchó y aceptó la propuesta. ‘Con esto no busco ganancias, trabajo para mi país en lo que llaman acción social, que es como ayudar a un vecino que lo necesita’, comenta Heinz mientras barre el patio de la casa de bambú.

Si bien la casa de Heinz no es la primera que se fabrica con este material en Panamá —porque en las zonas comarcales se han construido otros proyectos costeados por países amigos— será una de las más resistentes por la composición del bambú.

‘Se ha demostrado en Alemania que este tipo de casas resiste sismos de hasta ocho grados en la escala de Richter’, relata, y muestra la forma como trenza las fibras para las piezas para hacer las uniones.

Aunque la vivienda no está habitada, falta amoblarla, seguramente con piezas de bambú. Heinz barre constantemente las hojas y el polvo de la vivienda. Uno de los beneficios de tener una casa como esta es que es fresca y la inversión es me nor que si se construye de bloques y cemento.

‘La diseñamos de una forma que el aire pueda circular; para esto colocamos dos niveles de techo’.

El techo tiene una capa de bambú y encima de éste, hojas de zinc convencional. Los pisos son anillos de varios tamaños de bambú rellenos de concreto. Las paredes fueron repelladas con una mezcla de afrecho y cal. ‘Todos estos materiales los podemos conseguir hasta sin pagar un centavo, aquí atrás tenemos un molino que regala el afrecho’.

El color sí podría incrementar el costo de la vivienda porque se utiliza leche, quesos y cal para pintar. Todo ecológico.

Durante un año Heinz trabajó en un taller cercano cortando, moldeando y trenzando las piezas. Cuando las tenía listas, las colocaba en su sitio. El diseño de la estructura lo hizo una arquitecta suiza, dice, pero los futuros planos los dibujará él porque ya conoce más detalles de las condiciones de Panamá.

Quienes han visitado la ca sa de bambú le dicen a Heinz que la estructura tiene las ventanas pequeñas y en lo alto de las paredes. A los panameños, por naturaleza, les gustan las casas con grandes ventanales. ‘Así las pensamos para Nicaragua, donde los niveles de delincuencia son elevados, en Panamá se podría trabajar con ventanas grandes’.

Heinz piensa que su proyecto tendrá aceptación en Panamá por varias razones. Por un lado, son frescas; y por el otro, económicas. Él estima que el costo podría ser tres veces menor, aunque los cálculos recién los iniciaba la semana pasada, cuando La Estrella visitó la residencia de bambú.

Heinz termina de mostrar su proyecto y regresa al taller, una galera grande donde hay varas de bambú, cortes de todos los tamaños y sierras para cortar.

‘Me gustaría que la gente construyera con este tipo de materiales porque no son contaminantes y tampoco dependen de las importaciones. Son ideales para lugares apartados, donde es difícil acarrear bloques y cemento’, cuenta.