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25 de Nov de 2020

Deportes

Una serie de cuatro cargada de errores

PANAMÁ. Al igual que en las dos primeras rondas, la serie de los mejores cuatro del XLII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil ha tenid...

PANAMÁ. Al igual que en las dos primeras rondas, la serie de los mejores cuatro del XLII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil ha tenido como principal protagonista la friolera de errores que se cometen a diario.

En trece partidos celebrados en esta fase, los cuatro equipos que siguen en pelea —Panamá Metro, Chiriquí, Herrera y Los Santos— han cometido 66 pecados, lo que da como resultado un porcentaje de 5 errores por encuentro.

Sin embargo, este bajo nivel técnico mostrado por los semifinalistas en este 2011 no es algo nuevo en los torneo nacionales de esta categoría, ya que ese porcentaje de errores de 5 por juegos, es el tercero más bajo en las últimas cuatro campañas si comparamos la instancia previa a la gran final.

En el 2008, las mejores cuatro novenas de ese año, Bocas del Toro, Chiriquí, Panamá Oeste y Veraguas, cometieron 46 horrores defensivos en nuevo juegos, para un averaje de 5.1 por partido.

Al año siguiente, 2009, Coclé, Herrera, Chiriquí y Los Santos totalizaron 40 pecados en siete juegos, un porcentaje de 5.7 pifias por batalla. En tanto, la temporada pasada, Bocas del Toro, Chiriquí, Metro y Veraguas hicieron fuerzas para 28 pecados, pero en solo seis juegos (4.6 por tope), ya que ambas series terminaron por barrida de tres partidos.

PANAMÁ METRO CON LA DEFENSA MENOS SEGURA

A pesar de ser uno de los tres equipos mejor posicionados, al día de hoy, para avanzar a la final, Panamá Metro es la tropa con más errores en esta fase con un total de 23, seguido de Chiriquí que suma 17, Los Santos 14 y Herrera 12.

Individualmente, los capitalinos también tienen a su paracorto Johan Camargo como el jugador que más pecados tiene es esta serie de cuatro, con siete pifias.

El también campocorto chiricano Rodrigo Vigil tiene cinco errores para ser el escolta de Camargo en este departamento.

Lo curioso de estos dos peloteros es que ambos están firmados por organizaciones de Grandes Ligas.