08 de Dic de 2021

Fútbol

Copa América ¡Arde el Pacífico!

Esta noche, Perú y Chile reeditan el Clásico del Pacífico, en las semifinales de la Copa América. Sin duda será un duelo apretado e intenso, con poquísimo margen para el error y elevada posibilidad de penales

Copa América ¡Arde el Pacífico!
Los antecedentes respaldan que no resulta extraño que los cuartos de final de esta Copa terminaran en penales.

Siempre se dice que en los clásicos, en cualquier clásico, los antecedentes desaparecen o quedan enterrados en el pasado, dejando paso a que las aptitudes y actitudes del presente protagonicen el partido. Esto es cierto a medias. Los antecedentes funcionan en la mente de cada individuo, de cada jugador. Puedes salir a la cancha atenazado por estadísticas desfavorables, como si se tratase de un yugo del cual es casi imposible escapar y que condiciona tus movimientos en la cancha. O puedes saltar al campo, perfectamente liberado, ignorante de cualquier circunstancia del pasado colectivo, no importa cuan heroica o vergonzosa pueda ser. ¿Cuál de los dos conjuntos del Pacífico sumará la mentalidad más libre esta noche? Si el Perú estuvo en el mundial (y después de 36 años es heroico) mientras Chile perdía el camino que llevaba a Moscú; la última Copa América ganada por Perú, descansa en un remoto 1975, mientras Chile obtuvo las dos más recientes ediciones del torneo. Y si consideramos un pasado casi inmediato, en esta copa, Perú fue masacrado por Brasil y derrotó muy ‘a la uruguaya' al mismísimo Uruguay. Mientras Chile imponía fuerza y garra para derrotar en cuartos a Colombia.

No te voy a engañar: lo veo muy parejo. Chile respira a través de los pulmones veteranos de su batallón de treintañeros. Saben que el ciclo llega a su final. Tal vez les quede una Copa más, como mucho, y eso porque gracias a la incoherente gestión de Conmebol, tendremos una nueva Copa América en apenas 12 meses. Perú, por su parte, nos demostró a lo largo del torneo, que cuando lo necesita, sabe renunciar a su identidad tradicional para ponerse la máscara que más le convenga. Esta ductilidad no tiene nada de malo. Pero no deben olvidar que la identidad más profunda es la que a la larga, te define y te defiende. Para Chile resultará esencial cierta dosificación de sus ritmos. No están para corretear o presionar durante 90 minutos. Los chilenos deben saber elegir ritmos y batallas a lo largo del partido. Y si Alexis mantiene el nivel de recientes partidos, la cuota de talento y de peligro está garantizada. La falta de brillo de la selección peruana camino a esta semifinal, pone a Chile en situación de favorito. Para Gareca, Perú está en buena condición mental, aunque futbolísticamente tiene un buen espacio para mejorar.

Los inicios de este clásico se remontan a 1935. Entonces, La ciudad de Lima celebraba 400 años de su fundación y lo hizo con una edición extraordinaria de la Copa América (entonces conocida como Sudamericano de Fútbol). Como abrebocas de aquel torneo, se realizó un cuadrangular, con Uruguay, Argentina, Chile y Perú como participantes. Recuerda que un conflicto bélico había enfrentado a Perú y Chile entre 1879 y 1884, en el que los chilenos llegaron a invadir Lima. Por eso, los organizadores temían que el público peruano no recibiera a los futbolistas chilenos del modo más cordial. Sin embargo, no ocurrieron incidentes y el encuentro deportivo fue un acto de confraternidad. El primer clásico del Pacífico fue ganado por Perú, 1 – 0. Curiosamente ambos jugaron de blanco. Chile, porque entonces no jugaba con ‘la Roja' y Perú por que ese era su color habitual, con franja roja añadida.

Dos años después, volvieron a enfrentarse en Argentina, en la cancha del Viejo Gasómetro de San Lorenzo de Almagro. El árbitro uruguayo no permitió la igualdad en los uniformes y a Perú le tocó jugar con la camiseta azulgrana de San Lorenzo. Esa vez empataron 2 a 2.

Pero volvamos al presente. Si consideramos lo ocurrido en los cuartos de final de esta Copa, no resultaría muy extraño que este enfrentamiento terminara en una tanda de penales. Por eso, invitaré a participar en el diálogo a una de las mentes más preclaras y lúcidas en la historia de la humanidad.

Stephen Hawking estudió muchos temas, logrando conclusiones fascinantes y abrumadoras que cambiaron para siempre nuestra concepción del universo. Pero además dedicó parte de su ocio a descubrir y revelar la mejor manera de ejecutar penales. Estas fueron sus conclusiones: en primer lugar, patear al ángulo superior, no importa si el izquierdo o el derecho. Pero no cualquier patada, mientras más fuerte y bien dirigida al ángulo superior, las opciones del arquero se anulan, sin importar su habilidad para adivinar hacia qué lado va el disparo. Además, el golpe debía hacerse con el borde del pie y tomar un impulso mediano, que garantizase cierta velocidad. Ni venir desde muy lejos y de paso facilitar las reacciones del portero, ni arrancar desde muy cerca y así restarle fuerza al remate. Ya sabes, a media altura son más fáciles de atrapar por el arquero, a ras de suelo son más contrarrestables por la energía del portero al lanzarse hacia abajo; pero si pateas fuerte, hacia arriba y lo más angulado posible, el portero tendrá que realizar un mayor esfuerzo para elevarse y llegar al balón. Lo más curioso es que los conceptos de Hawking eran compartidos en mi infancia por Freddy, un zurdo de barrio con patada de mula, quien no era muy aficionado a la lectura.

En fin. Veo un partido muy duro, muy parejo y con muy buenas opciones de resolverse en tanda de penales. Entonces tendremos ganador y finalista. Seguramente resultará triunfador quien siga con mayor fidelidad los consejos de Stephen Hawking, o en su defecto, los de Freddy patada de mula.