Messi, París parece que será un recuerdo

Actualizado
  • 10/05/2023 00:00
Creado
  • 10/05/2023 00:00
El astro argentino, quien se sigue cotizando al alza, define su futuro en semanas. Arabia Saudita, Estados Unidos o el regreso a España, entre los destinos probables, aunque el PSG tiene aún la opción para retenerlo
París lo recibió en el verano de 2021 con una enorme expectación. Llegó con un contrato por dos años que concluye el próximo 30 de junio

A Lionel Messi, la gran apuesta del club PSG, lo continúan valorando los franceses aunque no pareciera claro si el “afecto” les alcanza para querer retenerlo o recordarlo desde el próximo mes, cuando vence su contrato, en la memoria histórica de los jugadores rutilantes que pasaron por sus filas.

París lo recibió en el verano de 2021 con una enorme expectación. Llegó con un contrato por dos años a razón de 30 millones de euros al año. Ningún equipo podía exhibir un tridente con la capacidad creativa y goleadora que iban a conformar Messi, Mbappé y Neymar, los tres posicionados en un equipo que les arropaba también con un plantel de lujo y costoso en los otros puestos.

El objetivo: conquistar la Champions League, la máxima competición del fútbol de clubes de Europa. Nunca alcanzada y siempre deseada. En la edición anterior, 2019-2020, habían quedado subcampeones perdiendo la final 0-1 contra el Bayern. La incorporación de Messi desde la temporada 2021-2022 no se tradujo en hacer posible el sueño de desfilar con “la orejona” por el Arco de Triunfo.

El jugador rosarino no se ha depreciado deportivamente. Los títulos y los premios han seguido engrosando su currículo y extendiendo su sala de trofeos. A la obtención de la Copa Mundo 2022, que era una cuenta pendiente en su carrera, y su designación como el Jugador más valioso de ese torneo, sumó además el premio The Best FIFA 2022.

Messi, París parece que será un recuerdo

El pasado lunes agregó dos trofeos, uno por mérito individual, el Laures World Sportsman of the Yeard Award y el otro a titulo colectivo con la Selección Argentina, el Laureus World Team of the Year Award. Podrían ser los penúltimos que reciba residiendo en París, antes de adjudicarse el de campeón de la liga francesa (Ligue 1) con el PSG, un título que han ganado con regularidad y que parece imposible no volver a obtener como lo hicieron el año pasado.

El club francés puede enorgullecerse que los dos mejores jugadores del último mundial, Messi y Mbappé, son suyos, que ambos jalonan una considerable suma de dinero en la venta de camisetas, pero sigue lejos de alcanzar la trascendencia de los clubes españoles, ingleses e italianos.

Ambiente con tensiones

No ha sido suficiente esgrimir una multimillonaria cartera para atraer jugadores. Para colmo de su imagen institucional, la semana pasada las relaciones entre el club y el jugador se tensionaron. La derrota inesperada del París Saint-Germain 1-3 ante el Lorient, el domingo 30 de abril, disgustó tanto que a los jugadores se les requirió presentarse a entrenar el martes 2 de mayo. La ausencia de Messi fue notoria: estaba de viaje sin autorización del club, en Arabia Saudita, para cumplir compromisos publicitarios en la nación árabe con quien tiene un acuerdo multimillonario para promocionar el turismo.

Messi no se ha depreciado. Títulos y premios han seguido engrosando su currículo.

La sanción del PSG fue inmediata y en caliente: dos juegos, ante Troyes y Ajaccio; posiblemente se reduzca a uno al disculparse públicamente y entrenar el lunes. La victoria 3-1 sobre Troyes sin Messi en el campo de juego, el domingo pasado, llevaba implícito el mensaje de que saben ganar en la liga francesa sin él. “Serios, decididos, organizados. Todos estaban en sintonía”, señaló Christophe Galtier, el entrenador parisino, al terminar el encuentro.

Además es conocido que el PSG es propiedad de capital catarí, de allí que su presidente sea Nasser Al-Khelaifi. También son públicas las tensiones políticas que rodearon años anteriores las relaciones entre Catar y Arabia Saudita, las cuales incidieron incluso en que el Mundial de Catar no fuera el primero con 48 selecciones participantes. Para seguir adelante con la propuesta, se necesitaba sumar países como coanfitriones; la vecina Arabia Saudita fue un claro opositor a respaldar a Catar.

Sin embargo, durante el mundial se rebajaron las tensiones con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fungiendo como hábil mediador. Arabia Saudita fue incluso noticia destacada al derrotar en la fase de grupos a Argentina 2-1. Se conocen sus pretensiones de ser el organizador principal de la Copa Mundo 2030, una sede que ya cuenta con dos propuestas conjuntas fuertes: Portugal, España y Marruecos por Europa, y Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay por Sudamérica.

Messi ha manifestado con anterioridad su apoyo a la candidatura sudamericana, sin embargo, sus contratos publicitarios con Arabia Saudita y las especulaciones de que tiene sobre la mesa una oferta para jugar allí con el club Al-Hilal por una cifra cercana a los $600 millones, lo condicionarían a inclinarse hacia los árabes. Algunos aficionados lo han acusado de vender su alma, de comportarse como una máquina registradora de dinero.

Arabia Saudita con su programa Visión 2030, se ha involucrado en la realización de eventos deportivos y la contratación de figuras destacadas para promocionarse. La Supercopa de España se juega allí, financian el tour LIV Golf, como también han sido sede de eventos por títulos en el boxeo internacional. Cristiano Ronaldo fue contratado en enero por el club Al Nassr por dos años y medio por la suma de 173 millones de libras esterlinas, provocando un inusual interés por su liga.

EE.UU. o Barcelona en la vuelta

Se ha pretendido vincular a Messi con una posible llegada a Estados Unidos para jugar en la MLS, en particular en el Inter de Miami propiedad de David Beckham, un movimiento tendiente a provocar un revuelo en el deporte estadounidense como el que ocasionó en los años 70 la llegada de Pelé. Pero por las cifras y el momento de Messi, que lo convierten en un deseo posible solo para países con mayor inversión en el fútbol, sería el destino menos probable hoy. Aunque para afrontar la inversión se argumenta que el salario se repartiría entre los 30 clubes de la MLS con tal de dar un resonante golpe de mercadeo mundial.

La que sí aparece como una opción que rivaliza con la propuesta de saudí, es su vuelta al FC Barcelona. El club que lo formó, que lanzó su carrera, con el que consiguió todos los títulos posibles en el fútbol profesional, al que se le asocia como un icono de su historia, regresando a una ciudad (Barcelona) de la que su círculo cercano señala como el lugar en el que siente que es feliz.

Se fue del FC Barcelona en un periodo crítico de gestión directiva, económica y deportiva, su presencia representaba unos costos en salario difíciles de asumir. El club catalán aun con déficit, pareciera estar equilibrando su situación con visos a un futuro no lejano, de retorno a tiempos satisfactorios.

La atención está puesta ahora en el derbi catalán del próximo domingo, entre Barcelona y el Espanyol, en el que el Barcelona se podría coronar campeón de la Liga de España en la temporada 2022-2023. Un título que no alcanzan desde la temporada 2018-2019 y con el cual retoman protagonismo.

Aunado a la renovación y la transformación que han emprendido en el estadio Camp Nou, la valorización de jóvenes figuras y la posibilidad de desprenderse de algunos jugadores que le representarían un flujo de caja, entre otras opciones, la dirigencia se ha manifestado encaminada a traer de vuelta a Messi.

En los medios de comunicación catalanes se habla de que si bien la propuesta económica no podría estar a la altura de la del Al-Hilal, la relación afectiva entre el jugador y el club, con un salario al que le agregarían beneficios como el concederle en La Masia, la estructura en donde desarrollan el fútbol base, los derechos comerciales sobre un Museo Messi, estarían abriendo las puertas para su regreso.

La vuelta de Messi cotiza al alza desde lo mediático al FC Barcelona; su excompañero y actual entrenador Xavi Hernández apuesta por ello, convencido que lo fortalece igual desde lo deportivo. Aunque no todo es consenso en el club. La renuncia de Mateu Alemany, su director de fútbol –quien fue clave para la llegada esta temporada de Lewandowski, Raphina y Kounde– se dice que estuvo relacionada, entre otros aspectos, a que no estaba de acuerdo con una segunda etapa de Messi en el club; se inclinaba en apostar por seguir creciendo con el proyecto actual sin Messi.

Arabia Saudita o la vuelta al Barcelona se presentan como las propuestas que atraen a Messi y su entorno, aunque el PSG podría apelar a la opción del acuerdo entre ambos, que contempla un tercer año por el mismo valor (30 millones de euros) más incentivos por logros, lo cual sorprendería igualmente porque todo parece indicar que no la va a ejercer. La relación entre Messi y la hinchada radical del PSG está rota, lo han abucheado en varios partidos y las recientes manifestaciones con duros improperios cerca a su residencia en París dan la impresión de una separación consumada, que Messi y el PSG caminan ya hacia rutas distintas.

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