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02 de Dec de 2020

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No debe haber quinto combate

El cuarto encuentro entre Rafael Márquez e Israel Vázquez, realizado el sábado último en el Staples Center de Los Ángeles, tuvo un final...

El cuarto encuentro entre Rafael Márquez e Israel Vázquez, realizado el sábado último en el Staples Center de Los Ángeles, tuvo un final inesperado. Y no porque Márquez se impuso por nocaut técnico en tres asaltos, sino porque quedó demostrado que, pese a las cirugías y reconstrucciones faciales, el rostro de Vázquez ya no le permite continuar en el boxeo.

Con este triunfo, Márquez iguala a dos victorias por bando una épica rivalidad que habrá de pasar a la historia de las grandes confrontaciones latinas.

Los dos guerreros mexicanos, que se confiesan amigos en la vida diaria, volvieron a pelear por cuarta vez, después de haber protagonizado una trilogía solo comparable a la Marco Antonio Barrera con Erik Morales; Arturo Gatti con Mickey Ward y Muhammad Alí con Joe Frazier.

Pero en esta ocasión, el desgaste físico de Israel Vázquez le jugó una mala pasada, y ya en el segundo asalto, su párpado izquierdo estaba destruido. En el tercero, Márquez le provocó otra severa herida, en el otro lado de su rostro, y lo envió a la lona por la cuenta de protección.

En ese momento el entarimado angelino era un escenario dantesco, con Vázquez cubierto de sangre y peleando solo por esa herencia de grandeza de los combatientes aztecas, que les impide rendirse. Por fortuna, el árbitro Raúl Caiz Jr., mostrando humanismo y profesionalidad, detuvo las acciones, declarando ganador a Rafael Márquez. Fue un gesto salvador del tercer hombre sobre el ring, al detener una carnicería prematura que impidió a la afición ver un nuevo choque de titanes.

Todavía impresionado al ver de rostro de Israel Vázquez, me disgustó observar que el tópico de las entrevistas posteriores giraba en torno a un posible quinto combate para definir “quien es el mejor”. No creo que eso sea necesario.

Queda demostrado que ambos deben ser considerados entre los grandes mexicanos de todos los tiempos y debemos, con resignación, aceptar que Israel Vázquez no debe volver a combatir jamás. Hacerlo sería poner en extremado peligro su integridad física y no hay dinero que lo justifique.

No debe haber quinto combate. El verdadero boxeo no patrocina masacres, ni permite a un púgil combatir con otro en condiciones desfavorables. A mi juicio, el sábado se cerró el capítulo. Bien por Márquez que se llevó la victoria, y bien por Vázquez que nos deja un legado de valor que será recordado por mucho tiempo.