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30 de Mar de 2020

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Los corredores ‘recreativos', verdaderos cultores del running

Quien corre por diversión, termina haciéndolo por vocación, y se involucra de tal modo que hace del running un evento incomparable

Solo hace falta visitar cualquier mañana alguno de los principales puntos de esparcimiento de la ciudad capital como Cinta Costera, Parque Omar o Calzada de Amador, para encontrar cada día más personas realizando ejercicio físico, sobre todo corriendo.

La actividad de correr, popularmente conocida como running en la terminología anglosajona, se ha apoderado de un gran porcentaje de la población mundial, incluyendo nuestro país que no escapa a este fenómeno.

Considerado hace una década como tan solo una moda, el running ha demostrado que tiene vocación de permanencia, y que sus atractivos han calado profundo en los gustos y preferencias de los panameños. Y es que si nos ponemos a pensar, cada vez resulta más extraño que en cualquier grupo o círculo en los que nos movamos, no acabemos conociendo a algún corredor practicante, o que tenga familiares y amigos que lo sean.

No se puede decir que la actividad de correr fuera de los estadios en calles y parques, conocida también como atletismo de ruta, sea una modalidad reciente, ya que a nivel competitivo se practica desde hace siglos.

Pero no fue sino hasta la celebración de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en Atenas en 1896 que se consolidó la prueba reina del atletismo de fondo, la maratón.

Un año más tarde, y tomando como ejemplo el precedente de Atenas, se organizó en Boston la primera edición de su prestigiosa maratón, la cual se ha venido celebrando desde entonces de manera ininterrumpida por 120 años.

COMPETENCIA Y RECREACIÓN

Hasta no hace muchas décadas, las personas que corrían de manera habitual lo hacían con el objetivo casi exclusivo de competir en algún evento de atletismo, o como complemento a su preparación para competir en otras modalidades deportivas.

En este sentido, la actividad de correr como disciplina aeróbica que es, siempre ha tenido muchos practicantes entre deportistas de muy diferentes modalidades, ya que sirve como base para mejorar tanto la condición cardiovascular como muscular de la persona.

Aunque las competencias de atletismo en ruta se hicieron populares, especialmente desde finales de los años 70, ver a personas corriendo en la calle no era algo tan frecuente hace unas décadas.

La afición al running los últimos años ha venido de la mano del mayor interés en la comunidad en general por cuidar tanto su salud como el aspecto físico.

Así, de una modalidad deportiva practicada mayormente por personas pertenecientes a un estrato social bajo, pasó rápidamente a convertirse en un estilo de vida para personas de todo tipo y clase social.

Correr empezó a estar bien visto, y fue adoptado por miles de personas que vieron en esta disciplina una manera sencilla para bajar de peso, mantenerse saludables y tener una mejor apariencia.

El hecho de que cada fin de semana cientos de personas se inscriban en alguno de los numerosos eventos y carreras que se celebran a lo largo del país, no les convierte por ello en corredores competitivos, de los que participan por los podios y los premios, sino que estarían dentro de lo que se conoce como corredor recreativo.

Según esta distinción, se calcula que solo un 5% de los participantes de los principales eventos de ruta locales son corredores a los que se podría denominar competitivos o élites.

CORRER POR PLACER

Este análisis anterior pone de manifiesto que aunque la participación en una prueba de atletas élites sea importante desde el punto de vista de la relevancia mediática y publicitaria, es el corredor recreativo el que con su presencia da real trascendencia y sentido a la celebración del evento.

Así sucede por ejemplo en pruebas del prestigio de la Maratón de Nueva York, Berlín, Londres o Chicago, donde si bien es cierto se reunen algunos de los mejores maratonistas del mundo, son los miles de participantes anónimos los que con su participación movilizan a los medios de prensa, las inversiones en publicidad y la presencia masiva del público animando en el recorrido.

Es necesario destacar que aunque esta masa de corredores recreativos no tenga mayormente objetivos competitivos absolutos, sí los tienen en el plano personal, y se esfuerzan y mucho por mejorar de manera progresiva sus registros personales y poder cubrir eventos cada vez de mayor distancia.

El corredor recreativo atesora una enorme fuerza de voluntad y gran capacidad de sacrificio, sirviendo a menudo de modelo a seguir para los atletas considerados como competitivos.

El que al día de hoy los atletas seamos más respetados y valorados por el conjunto de la sociedad se debe en gran medida a la proliferación de los atletas recreativos.

Para finalizar, no debemos obviar que en las competencias la distancia es la misma para todos los corredores, ya sean élites o recreativos e independientemente del tiempo que a cada uno le lleve cumplimentar el trayecto, por lo que todos los corredores tienen derecho a ser respetados y reclamar su espacio dentro de la comunidad runner.