Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 28/05/2010 02:00
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️Corría el año 1992.. era una tarde espectacular, digna, pletórica. La expresión de la naturaleza se dejaba sentir ampliamente. Estaba en una de las escalinatas de la tribuna chica de un rebozante hipódromo Presidente Remón. Público por todas partes, ambiente de gran espectáculo.
Las miradas de los fanáticos estaban sobre dos equinos en particular: el nativo “Espaviento”, uno de los más notables corredores de aquellos años, y el norteamericano “El Catedrático”, ganador del clásico Día del Trabajo.
Fue una gran carrera. El nacional y el importado midieron fuerzas, pero en la tierra derecha, el alazán foráneo de la cara y las cuatro patas blancas se alejaba para vencer con autoridad.
Era la segunda vez que los colores amarillo y cocadas en vino cruzaban por delante del resto del grupo en la carrera más importante y tradicional del hipismo nacional.. y es que el Clásico Presidente de la República reconoce al vencedor como el pura sangre del país.
Aquella tarde, un hombre saltaba, se abrazaba con los amigos, familiares y simpatizantes.. con una sonrisa de oreja a oreja y la felicidad como un reflejo a través de sus ojos, Isaac Tawachi recibía por segunda ocasión la copa presidencial.
Tiempo después, entrevisté al propietario triunfador.. todavía parecía estar viviendo el día en que el alazán cariblanco le daba una gran satisfacción.
Fue una conversación amena, llena de anécdotas, recuerdos y vivencias.. pero un detalle fue el que me llamó la atención: “yo siempre soñé con ganarme el Clásico Presidente de la República, y siempre trato de tener un caballo para competir en esta carrera. Ojalá podamos volver a ganarlo el próximo año”.
“El Catedrático” le dio otras dos victorias consecutivas a Tawachi. Por coincidencia, en las tres ocasiones que ganó la prueba, lo hizo sobre equinos nacionales. Sus víctimas: “Espaviento”, “Aquiles” y “Leonardo”, ésta última, una de las carreras más emocionantes de la historia del hipismo panameño.
Pasarían algunos años y Tawachi no lograba encontrar otro equino con el que ver sus colores triunfar en la prueba presidencial. “El Estelar” estuvo cerca, pero falló ante “Viva Pancho”. Hubo otros intentos infructuosos, hasta llegar al 2005, cuando un gran corredor, de excelentes cualidades irrumpía en la escena.
“El Auténtico”, bajo la conducción de Abdiel Jaén, es reconocido por el Stud Book y Estadística del hipódromo Presidente Remón como el triunfador en la prueba, marcando 2.46.4 en los dos mil 600 metros. Curiosamente, fue un nuevo triunfo sobre un ejemplar nacido en Panamá, esta vez, sobre la gran nacional “Mariisima”.
Al año siguiente, “Excellent Shine” le dio a Tawachi su sexta victoria presidencial, convirtiéndose en el propietario más laureado en este evento.
Sin dudas, Isaac Tawachi es el gran ausente del Clásico Presidente de la República. Pero en él, no ha muerto ese fuego sagrado que nutre a los verdaderos hípicos.. sabemos que volverá.. y lo hará con un ganador.