08 de Dic de 2022

Economía

El error que costó $55 millones

PANAMÁ. Un error en la predicción meteorológica del fenómeno de El Niño hizo que Panamá comprara un seguro energético de emergencia por ...

PANAMÁ. Un error en la predicción meteorológica del fenómeno de El Niño hizo que Panamá comprara un seguro energético de emergencia por 55 millones de dólares al que ahora hay que buscarle un mejor uso.

En enero, cuando una “sequía inminente” amenazaba la generación de energía en el país, la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., (ETESA), predijo que no habría suficiente agua para sostener la continuidad del servicio durante el verano debido al fenómeno del Niño.

Ante la inminencia de cortes eléctricos de hasta cuatro horas, los pronósticos de ETESA, que se apoyan en los de la NOAA (Asociación Meteorológica y Oceánica de Estados Unidos, por sus siglas en inglés), agencia de la NASA, llevaron al secretario nacional de energía a recomendar medidas de emergencia que desembocaron en una licitación realizada en diciembre pasado.

Las predicciones hablaban de que “iba a haber sequía, que íbamos a tener un año seco, que El Niño se iba a extender hasta mayo o junio. También se dijo que la hidrología iba a ser menor durante todo el año” explicó el responsable de la energía nacional, Juan Urriola.

En seis días, la compañía multinacional Agrekko PLC se adjudicó un contrato de 55.5 millones de dólares por el alquiler de plantas con una potencia de 100 MW/h por un año.

Sin embargo, este año ha llovido en el Lago Fortuna y el pronóstico de la Nasa y por ende el de ETESA, no se cumplió. Hasta hubo inundaciones en Bocas del Toro.

Sin embargo, Urriola asegura que los $55.5 millones no se desperdiciarán.

“Las plantas de Agrekko generarán energía en los meses de marzo, abril y mayo cuando las plantas de Bahía Las Minas cambien de bunker a carbón”, explicó el funcionario añadiendo que “cuando se contrataron las máquinas no sólo no teníamos agua, teníamos también una serie de fallas en el sistema térmico”.

DIOS BENEVOLENTE

El gobierno aduce que el país podrá estar mucho más seguro porque “está cayendo agua para que estemos tranquilos, pero tampoco está cayendo mucha. Dios está del lado nuestro. Las máquinas están contratadas como un seguro por un año”.

Urriola explica que la ventaja del contrato otorgado a Agrekko es su duración de un año, lo cual nos cubrirá no sólo este verano sino el próximo.

“Las máquinas se van a usar, son una garantía para el sistema eléctrico panameño” concluye Urriola.