25 de Feb de 2020

Economía

Kesennuma surge entre las ruinas

KESENNUMA, JAPÓN. Pequeños comerciantes empiezan a surgir en Kesennuma, una ciudad devastada por el tsunami, con el objetivo de cubrir l...

KESENNUMA, JAPÓN. Pequeños comerciantes empiezan a surgir en Kesennuma, una ciudad devastada por el tsunami, con el objetivo de cubrir las necesidades inmediatas de los siniestrados y conseguir un poco de dinero.

El medio millón de habitantes de las zonas costeras del noreste que han tenido que abandonar sus viviendas y refugiarse en los centros de acogida temporales necesitan de todo: comida, combustible o medicamentos.

C ada día, los sobrevivientes a una de las peores catástrofes naturales de Japón, que se ha visto agravada por el accidente nuclear de la planta de Fukushima, tratan de encontrar algunos víveres para completar los escasos productos que se encuentran en los centros de acogida.

Como tampoco tienen medios de transporte, sus autos también fueron destruidos o no hay gasolina, tienen que buscar sus raciones diarias en las propias zonas arrasadas por la catástrofe, constituyendo una clientela potencial para los comerciantes avispados.

DOLOROSO RETORNO

Más de una semana después de que el maremoto destruyó su tienda, Sayuri Miyakawa volvió al negocio pese a que no tiene local ni dinero líquido y faltan productos.

Por el momento, esta mujer empezó poniendo sobre una caja de cartón unos cuantos chocolates, fruta y algunas botellas de agua, en la calle donde su tienda familiar estaba antes de ser barrida por la ola gigante.

‘No sé cuándo voy a poder volver a abrir mi tienda, por lo que me estoy arreglando de esta manera ya que gente necesita alimentos’, explica Miyakawa.

En menos de una hora, vendió toda su magra mercancía.

Al día siguiente, encontró un camión, trajo más productos frescos o en conserva que un mayorista le facilitó a crédito y los volvió a colocar sobre sus cajas de cartón.

‘Si uno no se arriesga, nunca haremos nada’, dice de buen humor al mismo tiempo que entregaba una bolsa llena de tomates y papas a un cliente.