02 de Oct de 2022

Economía

Panamá, ¿hub del negocio de diamantes en la región?

PANAMÁ. Recientemente el país se integró al Sistema de Certificación del Proceso Kimberley (KPCS, por sus siglas en inglés), lo que podr...

PANAMÁ. Recientemente el país se integró al Sistema de Certificación del Proceso Kimberley (KPCS, por sus siglas en inglés), lo que podría posicionarlo como hub para la comercialización de diamantes en bruto para América Latina. Un negocio que generaría entre $5 mil millones y $10 mil millones al año.

Los países que integran el KPCS le garantizan a los clientes que no están financiando guerra ni abusos de los derechos humanos con la compra de diamantes. Hasta el momento, solo México y Panamá cuentan con dicha certificación.

Actualmente, la empresa Panama Diamond Exchange es la única en el país que vende diamantes procesados. La empresa se estableció en el país a inicios de 2006 y ocupa la posición 24 en la Federación Mundial de Bolsas de Diamantes (WFDB, en inglés).

Sin embargo, Panamá no contaba con la certificación que le permitía comprar y reexportar la piedra preciosa en bruto.

Tras su incorporación al proceso Kimberley, el negocio de Panama Diamond Exchange promete crecer. El plan es construir un edificio de 50 pisos en forma de diamantes en Costa del Este, desde donde se manejarán las transacciones.

El ser elegido como bolsa de diamantes no fue fácil. El país compitió con Argentina, Brasil, México, Colombia y Chile, pero factores como la estabilidad económica, el sistema bancario, la posición geográfica y el hub aéreo contribuyeron a su selección.

Ricardo Quijano, ministro de Comercio e Industrias, quien recientemente visitó Washington, Estados Unidos, para coordinar la adhesión de Panamá al proceso, dijo que ‘ya conseguimos la certificación y con ello nos ubicamos como la nación número 54 que participa en el proceso Kimberly’.

Aún faltan algunos detalles, amplió Quijano, pero el Gobierno está interesado en desarrollar ese mercado de reexportación.

Eduardo Véliz, expresidente de la Asociación de Entidades Prendarias de Panamá, dijo que una bolsa de diamantes en el país representaría que las joyerías podrían comprar directamente las piedras, lo que no es tarea fácil en los mercados internacionales.

‘Las piedras preciosas se compran en Estados Unidos’, indicó.

El comercio de diamantes en América Latina mueve unos $7 mil millones. Además es mayoritariamente informal, es decir, se venden en el mercado negro para evadir impuestos, particularmente en Brasil, donde las cargas tributarias son altas, y los precios son 15% inferiores a Europa.

África sigue siendo un importante productor de diamantes en bruto. Un 65% de la producción mundial se extrae en ese continente.

Ernie Blom, presidente de la Federación Mundial de Bolsas de Diamantes, dijo en octubre 2012 —durante el Congreso 35 del gremio— que ‘los éxitos del Proceso Kimberley hablan por sí mismos. ‘Con el establecimiento de la certificación, el negociado de diamantes ‘sangrientos’ en zonas de conflictos ha caído de 4% a 0.25% en un periodo de 10 años’, agregó

Según Blom, el proceso garantiza la transparencia en todos los niveles y genera confianza en la mente de los usuarios finales.