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26 de Oct de 2020

Economía

Análisis de la industria de sodas

Sabemos que la industria está luchando duro y en muchos frentes para mantener las ventas

Este año ha sido difícil para la industria de refrescos carbonatados al descubrirse, cada vez más, sus estrategias para fabricar y comercializar productos que, según la Organización Mundial de Salud, son una amenaza por su relación con el aumento de enfermedades no transmisibles, como son la obesidad y la diabetes.

El mes pasado, miembros de la Alianza de Salud Nutricional de México se quejaron que un anuncio navideño de televisión de Coca-Cola violó los derechos humanos de los pueblos indígenas de la comunidad mixe de Totontepec.

El anuncio publicado por Coca-Cola a finales de noviembre en las redes sociales como parte de su campaña ‘Abre tu Corazón' muestra a jóvenes ajenos a la comunidad indígena mixe llegar a un pueblo para construir un árbol de Navidad de madera y tapas de botellas de Coca-Cola, distribuir sodas de Coca-Cola a los jóvenes de la comunidad y transmitir el mensaje ‘Mantenerse unidos' en la lengua mixe.

Coca-Cola tuvo que retirar el anuncio de sus canales de medios sociales debido a la presión pública. Días después, Al Jazeera analizó en un video que en principio era una buena intención por parte de la empresa, pero resultó mal percibida por la comunidad mixe.

El 6 de octubre, el New York Times informó que la Universidad de Colorado solicitó la devolución de más de un millón de dólares que había anteriormente pagado a la Global Energy Balance Network (GEBN), un grupo financiado por Coca-Cola y cuya estrategia era divulgar que las personas no deben preocuparse acerca de lo que comen, sino de su actividad física.

Una semana más tarde, Candice Choi, reportero de Associated Press , publicó correos electrónicos que se circularon entre los principales científicos de la Universidad de Colorado que apoyaban el trabajo de GEBN y donde se descubrió que ‘Coke ayudó a escoger los líderes del grupo, redactó la declaración de misión y sugirió artículos y videos para su sitio web'.

Como consecuencia de la publicación y del encubrimiento ante la opinión pública de su relación con esta Red de desinformación, la científica jefe de Coca-Cola Rhona Applebaum renunció inmediatamente. Posteriormente, el 1 de diciembre, GEBN cerró operaciones por falta de fondos.

En septiembre, la publicación Politico reveló que grupos activistas y defensores de la salud están ejecutando campañas interminables para crear impuestos a sodas y demás bebidas azucaradas, y que el próximo año se presentarán en más de veinte ciudades propuestas de referéndum para someter a voto dichas mociones.

En agosto, la Cámara de los Comunes del Reino Unido pidió un impuesto del 20% a las bebidas endulzadas con azúcar como medida para paliar el incremento en las tasas de diabetes y obesidad.

En junio, la edición de The Lancet contiene un artículo que demuestra que las personas en el mundo están comiendo demasiada azúcar y que son necesarios cambios en las políticas para fomentar la reducción del consumo de bebidas azucaradas.

Según Politico Morning Agriculture, un boletín diario sobre temas legales y de gobierno de la industria de alimentos, la American Beverage Association (ABA) está furiosa con la mencionada nota periodística.

Afirma que la prevalencia de la obesidad y la diabetes están aumentando, a pesar de que las ventas de gaseosas están cayendo en los Estados Unidos, señalando que ‘esto demuestra que las sodas no están impulsando estas epidemias'.

Sin embargo, lo que la ABA no entiende (o tal vez no quiere aceptar) es que sólo la mitad de la población consume bebidas azucaradas, pero aquellos que lo hacen lo hacen en exceso.

En mayo, la ABA ganó una batalla en San Francisco, California, pero sin duda está perdiendo la guerra ante la opinión pública.

Demandó a la ciudad luego de que su Concejo Municipal emitiera una prohibición de toda publicidad para bebidas azucaradas en áreas de propiedad de la ciudad y de requerimientos de etiquetas de advertencia en todas las vallas publicitarias y otras superficies dentro de la ciudad.

La ABA sostiene que ambas leyes violan la Primera Enmienda sobre libertad y derechos a la información.

Se podría pensar que este argumento se cae de su propio peso cuando llegue a los tribunales de justicia, pero sería un error pensar que las embotelladoras no harán todo lo posible para salvar su pellejo, quizá con más intensidad y más dinero que las tabacaleras cuando les llegó su día para estar en el banquillo de los acusados.

Y en abril Kima Cargill publica su libro ‘The Psychology of Overeating: Food and the Culture of Consumerism', que analiza dura y críticamente la cultura consumista de hoy desde la perspectiva de la investigación y observaciones extraídas de experiencias clínicas con pacientes que luchan por resolver problemas de peso.

Según el autor, para dejar de tomar sodas en exceso en un mundo como el actual, significa encontrar maneras efectivas para contrarrestar los muchos imperativos morales, políticos, económicos y sociales que promueven su consumo.

Las ideas de este libro deben inspirar a las embotelladoras a pensar acerca de la obesidad en una manera completamente diferente, más como el resultado de una sociedad de consumo que de la debilidad individual.

Cada día me preguntan sobre el por qué meterse con las sodas. La respuesta la tiene Marion Nestle en su libro ‘Soda Politics' cuando señala que son un blanco fácil, son los ‘mangos bajos' en términos de salud pública, contienen azúcares y nada de valor nutricional, están asociados con el aumento del riesgo de la obesidad y sus consecuencias, y además se comercializan como lo único necesario para ser feliz.

Sabemos que la industria está luchando duro y en muchos frentes para mantener las ventas, pero igualmente los defensores de la salud están manteniendo sus abogados y cabilderos ocupado.

Y todo esto en el último año. Manténgase en sintonía, que viene más todavía.

EMPRESARIO Y CONSULTOR EN NUTRICIÓN

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‘Un artículo de The Lancet demuestra que las personas están comiendo demasiada azúcar y que son necesarios cambios en las políticas para fomentar su reducción'.