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14 de Oct de 2019

Economía

Buenas noticias para trabajadores desalentados

Son buenas noticias para el país (y, suponiendo que continúen, probablemente para los demócratas en el otoño), que no fueron anticipadas por muchos economistas

Sorpresa: Los trabajadores anteriormente desalentados, en Estados Unidos, están encontrando puestos de trabajo —o eso parece. Son buenas noticias para el país (y, suponiendo que continúen, probablemente para los demócratas en el otoño), que no fueron anticipadas por muchos economistas.

Desde la Gran Recesión, a los economistas les preocupó que la severidad y el largo de la crisis dejaran a muchos trabajadores sin trabajo para siempre. Su prolongada desconexión con los puestos de trabajo podría corroer la moral, los contactos y las habilidades laborales.

Durante años, las cifras parecieron confirmar esos temores. La tasa de participación en la fuerza laboral —la porción de estadounidenses de 16 o más años con un puesto de trabajo o en busca de uno— declinó constantemente.

Entre enero de 2008 y septiembre de 2015, cayó de un 66.2% a un 62.4%. Aunque ese cambio puede parecer pequeño, representa una pérdida de unos 6 millones de trabajadores.

Es cierto, no está claro cuánto fue resultado de la recesión. Un estudio del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca calculó que alrededor de la mitad de la caída reflejó la jubilación de los baby boomers. Entre las otras causas figuran tendencias antiguas: jóvenes que estudian durante más tiempo; trabajadores de bajos ingresos que reciben seguro de discapacidad. Aun así, la recesión pareció un contribuyente importante. Los trabajadores descorazonados (generalmente, los que buscaron trabajo durante el año anterior y después se rindieron) se multiplicaron.

‘El consenso de las investigaciones académicas,' dice el economista Robert Gordon, de Northwestern University, ‘fue que estos individuos habían abandonado la fuerza laboral para siempre.' Pero ahora se desafía ese fatalismo académico. ‘Parece que la economía ha logrado que algunos de esos trabajadores desalentados volvieran a la fuerza laboral,' dice.

Las últimas cifras, sin duda lo sugieren. Desde el otoño pasado, la tasa de participación en la fuerza laboral se elevó constantemente. En los seis meses que finalizaron en febrero, la tasa de participación subió 0.5 puntos porcentuales a 62.9 por ciento. Aunque eso (nuevamente) pueda parecer poco, equivale a unos 800,000 puestos de trabajo y representa un gran cambio para un período tan breve.

El robusto mercado laboral está mejorando la psicología. En febrero, los empleadores crearon 242,000 puestos de trabajo nuevos, y la tasa de desempleo se quedó en 4.9 en el segundo mes consecutivo. La creación de puestos de trabajo es suficientemente fuerte para convencer a trabajadores desalentados de que renueven su búsqueda de empleo, dice el economista Josh Bivens, del Economic Policy Institute (EPI), un centro de investigaciones y grupo de incidencia de izquierda.

EPI considera que la tasa de participación se recuperará a alrededor de un 64%, lo que indica unos 2 millones de trabajadores más. Los trabajadores extra, dice, harán que los jornales se mantengan bajos; la inflación baja, a su vez, podría dar lugar a que la Reserva Federal elevara las tasas de interés.

Gordon piensa que la tasa de participación ‘podría aumentar modestamente durante otro año o dos más, dando a la actual expansión económica una duración [mayor].' Habrá más trabajadores con más efectivo. Pero advierte que muchos de los que abandonaron la fuerza laboral nunca volverán al mercado. Algunos estarán calificados para recibir pagos de discapacidad del Seguro Social, y otros ‘viven en zonas deprimidas con pocas oportunidades laborales.'

¿Hay advertencias? Naturalmente. Bivens recuerda que, desde la recesión, hubo instancias en que la tasa de participación aumentó durante unos meses y después volvió a caer; pero admite que este episodio parece más sostenible que sus predecesores. También es posible que el crecimiento de puestos de trabajo sea un indicador retrasado —el último en reconocer una economía debilitada.

Finalmente, los números podrían ser técnicamente incorrectos, con correcciones que reducirían la recuperación en la participación. El gobierno conduce dos estudios laborales mensuales. Los datos de la participación en la fuerza laboral provienen del llamado estudio de ‘familias', con la participación de 60,000 hogares, que podría decirse que es menos fiable que el estudio de la ‘nómina' de 146,000 empleadores. Puede concebirse que el aumento en la fuerza laboral resulte ser un error estadístico. Pero, por ahora, la mejoría parece real.

ANALISTA DE THE WASHINGTON POST

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El robusto mercado laboral está mejorando la psicología. En febrero, los empleadores crearon 242,000 puestos de trabajo nuevos, y la tasa de desempleo se quedó en 4.9 en el segundo mes consecutivo. La creación de puestos de trabajo es suficientemente fuerte...

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También es posible que el crecimiento de puestos de trabajo sea un indicador retrasado —el último en reconocer una economía debilitada.