La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

Economía

Efecto en Panamá de la entrada de Colombia a la OCDE

El país vecino se convierte en el trigésimo séptimo miembro del selecto club de países que componen la OCDE, no sin antes realizar cambios fundamentales en temas fiscales, comerciales y de transparencia

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos (d), y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, posan tras firmar el acuerdo.

Tras el anuncio de la adhesión de Colombia como el miembro número 37 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), algunos economistas consultados analizaron el impacto que esta inclusión podría traer sobre Panamá en materia económica.

Para los economistas el hecho de que Colombia pase a formar parte del ‘team' de la OCDE no es en sí una condición que genere problemas a Panamá, pero sí le puede provocar presión en el intercambio de información fiscal.

‘Con el acercamiento de Colombia a la OCDE, Panamá prácticamente se vería obligado a hacer ese intercambio de información fiscal, en caso de que todavía no lo haya hecho, pues inicialmente este país pedía que fuera automático', señaló el economista Francisco Bustamante.

Para el financista Allan Corbet, esto ‘es como tener el escorpión metido en el bolsillo del pantalón'.

Para este año 2018, Panamá se comprometió con la OCDE a implementar los mecanismos necesarios para adoptar el modelo de intercambio automático de información financiera.

¿Qué importancia tiene para Colombia ese intercambio de información fiscal frente a Panamá?

En primer lugar, Bustamante recordó que el régimen impositivo en Panamá es territorial, es decir, que la renta que se gana en Panamá es la que paga impuestos, pero la que se genera fuera del país no.

Por el contrario, en el sistema de Colombia sus residentes pagan impuesto, no importa dónde estén; por ende, el intercambio de información sería vital para ellos.

El economista recalcó que el conocimiento de quiénes son los beneficiarios finales de una sociedad anónima también es un punto álgido, porque es parte de las reclamaciones que la OCDE le ha hecho a Panamá.

Como Colombia es uno de nuestros mayores inversionistas extranjeros, arguyó Bustamante, esas empresas y sociedades anónimas cuya identidad no se conocía antes de los cambios podían estar evadiendo impuestos.

‘Colombia necesita cobrarle impuesto a los colombianos que están afuera y de esta manera, al entrar en la OCDE, de sí o sí, si Panamá no lo ha hecho, va a tener que darle esa información', destacó.

Que los bancos más importantes en Panamá son de origen colombiano, también le da mayor autoridad y libertad a Colombia de pedir información a Panamá, añadió.

Corbett cuestiona que la OCDE ‘haya impuesto una cantidad de normas que van más allá de la parte legal y sobrepasa las barreras territoriales imponiendo sanciones a los países que son libres de colocar el impuesto que más le convenga. Entonces, eso de decirnos que somos paraísos fiscales por esa razón me parece absurdo' .

‘Hay que hacer algo urgente con el tema de OCDE e irlos parando, porque cada país debe ser dueño de su destino', añadió Corbett.

Por otro lado, Bustamante considera que otro elemento que se debe poner sobre la mesa, aprovechando la entrada de Colombia a la OCDE, es la disputa por los aranceles a los calzados y textiles provenientes de la Zona Libre de Colón.

En ese sentido, Corbett considera que Panamá ha sido realmente ‘muy endeble' en su respuesta, pese a que la Organización Mundial del Comercio (OMC) en varias ocasiones ha hecho la salvedad de que tiene razón en su reclamo.

‘Las acciones del gobierno panameño hacia Colombia han sido de poco efecto o nulos, porque Colombia sigue imponiendo aranceles', indicó Corbett.

Bustamante recordó que Colombia se saca del bolsillo una carta nueva cada vez que se concreta una decisión a favor de Panamá en la OMC.

‘La actitud de Colombia hacia Panamá es poco amistosa en términos comerciales, en términos de exigencias y en la forma, mientras que Panamá mantiene un perfil diplomático, bastante sereno y tranquilo', señaló.

Esto se debe resolver por el bien de todos, recalcaron los economistas.

Colombia, bienvenida al club de los 37

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, firmó ayer el acuerdo de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tras cinco años de negociación.

La formalización de la entrada del país suramericano a la OCDE se dio en el marco de la reunión ministerial anual del organismo en su sede de París junto al secretario general del organismo, el mexicano Ángel Gurría, y con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, como testigo excepcional.

‘Esta adhesión es un gran honor y una gran responsabilidad' pero también ‘uno de los legados más importantes que voy a dejar a mi país, señaló el jefe del Estado colombiano, que había sido precedido en la firma por Dalia Grybauskaite, la presidenta de Lituania, país que también se incorpora a este organismo.

Contó que si hace ocho años, cuando inició su primer mandato, acudió a París para solicitar la entrada, es porque estaba convencido de que ‘las buenas prácticas' y ‘el aprendizaje mutuo' que promueve la OCDE son las claves del ‘buen gobierno'. Reconoció que en el trabajo de adaptación de su normativa a los estándares de la organización con 23 comités, algunas de las reformas ‘no fueron fáciles' de explicar a la población, pero ‘los argumentos que nos dio la OCDE fueron claves'.

Gurría destacó que ‘en el proceso de adhesión, Colombia ha hecho progresos impresionantes'. Se refirió, entre otras cosas, a la reducción de la informalidad en el mercado laboral, a la reforma de la gobernanza de las empresas públicas, a la gestión del agua o a la de los productos químicos. También recordó que al pedir la apertura de negociaciones de adhesión hace ocho años, Santos le había dicho que su primer objetivo como presidente de Colombia era la paz, y luego incorporarse a la OCDE.

A ese respecto, Santos argumentó que la paz era ‘una condición necesaria' para que el país pudiera desarrollarse, y se felicitó de la primera vuelta de las presidenciales el pasado domingo con la tasa de participación más elevada y con el antiguo líder de la guerrilla, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, votando. ‘Es un gran triunfo de la democracia', señaló, además recapitular que 5.5 millones de personas han salido de la pobreza, que la educación es gratuita en las escuelas públicas, que se ha universalizado la cobertura sanitaria o que la inversión está en uno de los niveles más elevados.