Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 12/01/2015 01:00
Es sabido por todos que un buen líder es quien ayuda a otros a ser mejores, tomándolos en cuenta desde el punto de vista de la sensibilidad humana, hasta el desarrollo de habilidades específicas para realizar una actividad.
El gran reto siempre va a estar en el cómo potenciar esa habilidad para hacerlo.
La nueva configuración del ADN del líder empresarial del siglo XXI, está determinada por activos intangibles como: transparencia, comunicación permanente, inclusiva y oportuna, apoyo a buenas causas y manejo asertivo de las crisis.
La confianza en el líder va a ser determinante para la credibilidad y reputación de la empresa.
Este líder también debe estar orientado a la innovación, promover espacios para la interacción y conexión, poseer capacidad transformadora, fomentar la ‘inteligencia colectiva’ en su capital humano.