Comisión Marítima Federal de Estados Unidos sigue de cerca las acciones de China tras la salida de Panama Ports

La FMC reiteró que tiene el mandato de garantizar un sistema de transporte marítimo eficiente, competitivo y confiable.

La Comisión Marítima Federal (FMC, por sus siglas en inglés) informó que sigue de cerca el impacto de los recientes acontecimientos relacionados a la nueva administración de los puertos de Balboa y Cristóbal y las acciones adoptadas por China, ante posibles efectos en el transporte marítimo global y en el comercio exterior estadounidense.

Según la FMC, las leyes que administra le permiten investigar si regulaciones o prácticas de gobiernos extranjeros generan condiciones desfavorables para el transporte marítimo vinculado a Estados Unidos, en un contexto marcado por tensiones comerciales y decisiones judiciales en Panamá.

El caso se remonta al fallo de la Corte Suprema de Justicia de 29 de enero de 2026, que declaró “inconstitucional” la Ley No. 5 del 16 de enero de 1997, por la cual se había aprobado el contrato ley con Panama Ports Company, filial de la empresa china CK Hutchison, para administrar los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicadas en ambas entradas del Canal de Panamá.

Tras el fallo, el Gobierno panameño designó como operadores interinos, por un período de 18 meses, a las filiales estadounidenses APM Terminals y Terminal Investment Limited, vinculadas a las navieras Maersk y Mediterranean Shipping Company, respectivamente.

En respuesta, CK Hutchison rechazó la decisión judicial, inició acciones legales contra el Estado panameño y ha intensificado su estrategia de arbitraje internacional.

El 24 de marzo presentó nuevas demandas en las que reclama más de 2.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios.

De acuerdo con la FMC, China también ha intensificado las inspecciones a buques con bandera panameña en sus puertos, bajo el argumento de controles del Estado rector del puerto, superando los niveles históricos.

Añadió que esas acciones, señala el organismo, parecen responder a directrices informales y podrían interpretarse como represalias tras la salida de CK Hutchison de las terminales panameñas.

La situación genera preocupación debido a que los buques con bandera panameña transportan una parte significativa del comercio de contenedores de Estados Unidos, por lo que estas medidas podrían tener consecuencias relevantes para la cadena de suministro y el comercio internacional.

La FMC reiteró que tiene el mandato de garantizar un sistema de transporte marítimo eficiente, competitivo y confiable, y advirtió que cualquier acción de gobiernos extranjeros que retrase o impida el movimiento de buques que comercian con Estados Unidos podría ser incompatible con ese objetivo y objeto de investigación.

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