Transformación tecnológica en la minería: el camino hacia la eficiencia y la sostenibilidad del sector

  • 27/03/2026 00:00
Un estudio de BID Invest y un informe de EY identifican la integración temprana de innovaciones como la clave para incrementar el rendimiento económico, reducir costos operativos hasta en un 30% y gestionar los riesgos del entorno volátil e interconectado en 2026

¿Cómo puede la región capitalizar la transformación tecnológica para aumentar la producción, reducir costos y fortalecer la sostenibilidad? Esta interrogante define el presente de la industria extractiva en América Latina y el Caribe. De acuerdo con un estudio de BID Invest titulado “Minería inteligente en América Latina y el Caribe: acelerar la inversión para la transformación del sector”, publicado a mediados de marzo, la respuesta reside en la integración temprana de innovaciones tecnológicas que mejoren el rendimiento económico, reduzcan los impactos ambientales y sociales y, fundamentalmente, refuercen la confianza tanto de los inversionistas como de las comunidades. El estudio deja claro que la digitalización no es solo una herramienta de modernización, sino un catalizador financiero directo.

Según los datos del informe, los países que avancen más rápido en esta transformación atraerán una mayor inversión y fortalecerán su posicionamiento en las cadenas globales de valor de la industria minera: Chile, Perú. México y Brasil son un ejemplo de ello.

Ventajas competitivas y tendencias clave en América Latina y el Caribe

El despliegue de tecnologías avanzadas ya está “optimizando” la extracción y el procesamiento minero en la región, asegura el estudio de BID Invest, el cual destaca diversos casos de éxito en país que ilustran el impacto real de estas herramientas en el terreno.

IA y analítica avanzada: El uso de algoritmos inteligentes y herramientas de análisis de datos masivos permite procesar grandes volúmenes de información para una toma de decisiones más ágil. Esta tecnología reduce los costos operativos y permite explotar depósitos que anteriormente eran considerados inviables. Un ejemplo destacado se encuentra en Chile, donde la compañía BHP utiliza inteligencia artificial (IA) y aprendizaje automático (machine learning) en Azufre para optimizar la recuperación de cobre en la mina Escondida, lo que a su vez reduce el consumo de agua y energía.

Automatización y robótica: La innovación minera hoy se ve impulsada por flotas autónomas y procesos altamente automatizados. Vale, en Brasil, opera actualmente más de 90 camiones autónomos y cuenta con 350 procesos automatizados. Los sistemas de teleoperación juegan un rol crucial al alejar a los trabajadores de zonas de alto riesgo, elevando la productividad y mejorando significativamente la seguridad laboral.

Gemelos digitales: Esta tecnología permite la creación de simulaciones de escenarios que anticipan fallas y coordinan el mantenimiento predictivo. En Perú, por ejemplo, se emplea la tecnología que ofrecen los gemelos digitales de Anglo American en Quellaveco, permitiendo una gestión más precisa de la infraestructura minera.

Sensores, redes y el IoT (Internet de las Cosas): Estas herramientas mejoran la eficiencia operativa y la seguridad mediante el monitoreo en tiempo real. Un caso de éxito demostrado se encuentra en la mina Peñasquito, en México, donde la integración digital a través de un centro de control con Wi-Fi y GPS ha permitido coordinar la flota en tiempo real. Esto ha resultado en una reducción del consumo de combustible y emisiones, optimizando así los ciclos de carga.

Innovaciones en procesos y sostenibilidad: La tecnología también está transformando la relación con el medio ambiente. La extracción directa de litio (DLE), implementada en los salares andinos de Argentina, permite recuperar el 90% del litio con un menor consumo de agua, mayor velocidad de procesamiento y sin generar residuos sólidos. En Chile, destacan además la desalinización del agua de mar y la electrificación de flotas en el sector del cobre como pilares de la eficiencia operativa y la sostenibilidad ambiental.

De acuerdo con la publicación de BID Invest, la implementación de estas tecnologías permite incrementar la tasa de rendimiento de una mina entre un 10% y un 20%, mejorar la productividad de operaciones clave (como la perforación) entre un 20% y un 30%, y reducir los costos operativos generales en torno al 30%.

Más allá de la eficiencia: Gobernanza, trazabilidad y confianza digital

El análisis de proyectos tecnológicos en América Latina y el Caribe revela una concentración de esfuerzos marcada: el 40% se destina a la mejora de la eficiencia operativa y el 36% al desempeño ambiental. En contraste, solo el 6% de las soluciones se asocia explícitamente con mejoras en la gobernanza.

Esta disparidad es motivo de preocupación para los expertos. “Esta insuficiente atención a la gobernanza digital plantea un riesgo estratégico. Para que los beneficios de la transformación se materialicen plenamente, es indispensable fortalecer los marcos de gobernanza. Estos deben actuar como habilitadores para gestionar los riesgos éticos, operativos y de ciberseguridad que introduce la digitalización”, señala BID Invest en su estudio.

Complementando esta visión, Paul D. Mitchell, líder Global de Minería y Metales de la firma EY, destacó en un análisis publicado a finales de 2025 que “lo digital es la solución al problema de la productividad en la minería y los metales. Comprender dónde invertir primero es la clave para acelerar el éxito”.

Perspectivas de la industria hacia 2026: análisis de EY

Mitchell analiza en el documento de EY las oportunidades de negocio para 2026 y advierte sobre un cambio profundo en la industria: se está produciendo un desplazamiento de los riesgos estratégicos hacia los operativos, y de la priorización de la rentabilidad de los accionistas hacia la reinversión para el crecimiento.

En su análisis, alertó que la volatilidad, junto con los desafíos de costos y productividad, sigue en aumento, al igual que las presiones para suministrar los minerales que sustentan la economía mundial.

Frente a estos desafíos, aseguró, las compañías están respondiendo mediante la adopción de IA y tecnología, el trabajo conjunto con las comunidades y la exploración de opciones de financiación innovadoras.

Sin embargo, Mitchell señala que para la mayoría de las compañías los cambios siguen siendo lentos y fragmentados. Indica que estos cambios aislados no son adecuados para un entorno operativo cada vez más no lineal, acelerado, volátil e interconectado (NAVI, por sus siglas en inglés).

En el mundo NAVI, explicó, los riesgos pueden materializarse de la noche a la mañana y desencadenar impactos descendentes inesperados. “Es hora de que las compañías de minería y metales piensen con audacia en el alcance y el potencial de la transformación: reimaginar la minería de principio a fin puede desbloquear un enorme valor para las compañías y para todos nosotros”, puntualizó el experto de EY.

Los diez principales riesgos para 2026

De acuerdo con el reporte de EY, el sector minero enfrentará diez desafíos críticos durante el presente año: complejidad operativa, aumento de costos y productividad, capital, recursos / reservas, licencia para operar, personal, geopolítica, innovación digital, sustentabilidad y cambio de modelo de negocio.

En conclusión, la transformación tecnológica se presenta como el eje articulador para que la industria minera regional alcance sus metas de rentabilidad y sostenibilidad. Sin embargo, el éxito dependerá de la velocidad de adopción y de la capacidad de las empresas para fortalecer su gobernanza digital en un entorno global cada vez más volátil y exigente.

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