Temas Especiales

04 de Jun de 2020

América

Pandillas ganan terreno en Guatemala

GUATEMALA. Las pandillas y el crimen organizado ganan terreno en Guatemala, donde en los dos años del gobierno del socialdemócrata Álvar...

GUATEMALA. Las pandillas y el crimen organizado ganan terreno en Guatemala, donde en los dos años del gobierno del socialdemócrata Álvaro Colom, se han incrementado las extorsiones y los crímenes, pasando de 15 a 19 el promedio diario de muertes violentas.

Expertos e informes de organizaciones coinciden en que el gobierno ha perdido la ruta para disminuir la inseguridad. Incluso, el propio gobernante reconoce que ese flagelo es su principal fracaso en los dos años que lleva en el poder, aunque acusa del descalabro a sus dos antecesores.

AUMENTA NÚMERO DE MUERTOS

Un informe de la Procuraduría de los Derechos Humanos afirma que de enero a octubre fueron asesinadas 5,482 personas, es decir, casi 19 personas diarias, frente a los 15 homicidios que se cometían en 2007 cuando el actual jefe de Estado ganó la presidencia para cuatro años.

Los datos espeluznantes de crímenes, que podrían colocar al 2009 como el año más violento en la historia del país, superan con creces los 4,756 asesinatos que se cometieron en el mismo período de 2008.

LUCHA ENTRE NARCOTRAFICANTES

Otro informe, del humanitario Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), revela que el 45% de los asesinatos que se comenten en el país podrían estar relacionados con la lucha de poder entre narcotraficantes.

El director del GAM, Mario Polanco, dijo a la AFP que el deterioro de esta nación centroamericana en ese campo va en aumento y como ejemplo citó que las muertes violentas que se comenten ahora en época de paz superan a las perpetradas durante los 36 años de guerra interna (1960-1996).

El conflicto armado dejó 200,000 muertos o desaparecidos, lo que implica que anualmente eran asesinadas o desaparecidas unas 5,555 personas, pero esa cantidad quedó atrás con los 6,000 muertos en promedio que se reportan cada 365 días en la posguerra, lamentó.

Para complicar las situación, los empresarios del transporte urbano denuncian ser víctimas de extorsiones por parte de las temidas pandillas, quienes cobran diariamente unos 20 dólares a cada una de las 5,000 unidades urbanas e interubanas que operan en la capital y sus alrededores.